miércoles, 21 de noviembre de 2007

Concurso Lterario Rafael Alberti

Antología

Inaugaramos hoy esta sección, en la cual, además de reseñar todas las novedades sobre el IV Concurso Literario Rafael Alberti que estamos organizndo las Juventudes Socialistas de Valencia de Don Juan, iremos publicando una selección de las obras presentadas en la I, II y III edición del certamen literario.


Retrato para el 2000

Despacio, despacio,
no te muevas,
sonríe,
sonríe a la nueva era.

Los ojos fijos,
¡ábrelos!
mira a lo lejos,
mira al futuro,
verás un mundo nuevo.

Levanta la cabeza,
¡levántala!
un poco más erguida.
Se necesita esa postura
para una nueva vida.

Ya está, quedaste bien,
se te ve mejor que antes
de cara al provenir.
Una foto al instante,
un retrato para el 2000.

Danza la tierra
en un solo tablero,
beben Whisky algunos,
vino
los obreros.

Se escucha un canto,
se lee un verso,
murmura contento
el universo.

Más que con llanto
nace con risa
y
aunque pequeña,
crece deprisa.

Llega florida
sin ser primavera,
llega cándida,
la
nueva era.

Dijo el poeta
¡Oh! Perdón,
que esta vez
fue profeta.

“La era está pariendo un corazón"...
¿Y
si la nueva era
pariera también la razón?
....daría a luz la Tierra.

Una era limpia,
sin piedras, sin guerras
donde trillar el maíz.
¡Que el grano
de la mazorca alcance!
Algunos para llenarse,
a otros, para compartir.

Brindemos entonces
por el porvenir
¡Que sepa dulce el vino,
de la nueva era!
¡Brindemos por el 2000!

Bárbara Ortega Ramírez

martes, 20 de noviembre de 2007

Con Z de Zapatero (VI y última)

España 2004-2008


Ramón Jáuregui analiza la estrategia del PNV

El PNV de siempre, el de Sabino Arana

El diputado socialista Ramón Jáuregui analizaba ayer en El País la estrategia maximalista que el PNV, anclado en la reaccionaria ideología de su fundador, está llevando a cabo:

"Interesa, y mucho, conocer las razones de un giro tan preocupante como arriesgado del nacionalismo democrático vasco, y se me ocurren tres importantes:

1. La decepción estatutaria. He escuchado miles de veces a mis interlocutores nacionalistas quejarse del desarrollo del Estatuto de Gernika. Desde la LOAPA a las Leyes de Bases, desde las materias todavía no transferidas a las limitaciones del "café para todos". Siempre he pensado que, más allá de razones puntuales para esas quejas, el argumento es bastante oportunista y se esgrime para justificar una agenda reivindicativa que el nacionalismo, de manera consustancial a su ideario, necesita mantener en permanente agitación. La importancia y la entidad del autogobierno vasco es incuestionable, cualquiera que sea el plano en el que se le mida: respecto al pasado, respecto a otras autonomías, respecto a los modelos federales o confederales más avanzados. Y si se le añaden las inconfesables ventajas del sistema económico que disfrutamos, los motivos para la queja son más bien retóricos, o en todo caso menores. Con todo, con razón o sin ella, es lo cierto que el PNV, prácticamente desde que llegó Ibarretxe, ha abandonado la negociación estatutaria y se han concentrado en la búsqueda de un nuevo modelo de relación con España, mucho más parecido a la confederación que al modelo autonómico de nuestra Constitución.

2. La asunción de la autodeterminación. A pesar de que la autodeterminación no ha sido un postulado teórico ni ideológico del PNV -fue expresamente rechazado por sus representantes en el periodo constituyente y preautonómico-, el Partido Nacionalista incorpora esta idea a su doctrina a mediados de los años noventa y la implementa en el Pacto de Estella. En 1990 se produjo una sonora votación en el Parlamento Vasco en la que el PNV, empujado por EA, se sumó a la reivindicación de este supuesto derecho, junto a Euskadiko Ezkerra, aunque lo hiciera aludiendo a su consideración "meramente doctrinal" e interpretándolo como un "ejercicio democrático dinámico" y no centrado en una consulta. Lo cierto es que quince años más tarde, el PNV ha entrado de lleno en esa interpretación casi descolonizadora con que se argumenta el derecho y su ejercicio, en gran parte por el fuerte impacto de emulación que ha provocado en todos los nacionalismos sin Estado, la emergencia como naciones plenas y soberanas de casi quince nuevos Estados en el continenteeuropeo desde la caída del Muro. Es más, cabe decir que se han sumado a esta interpretación todos los partidos nacionalistas, incluida IU del País Vasco, aunque lo hagan bajo el eufemismo del "derecho a decidir". Es esto tan evidente, que ETA se ha visto suplantada en esta reivindicación y necesita aferrarse a la unidad territorial (otro eufemismo que en este caso expresa la integración de Navarra en Euskadi) como última bandera que la diferencia del elenco nacionalista.

El PNV decidió ya hace tiempo incorporar a su ideario este objetivo porque quiere liderar la familia nacionalista. Una familia demasiado dividida, en cuatro y hasta cinco opciones políticas y entre las cuales, la disputa electoral sigue atravesada por el "quién es más nacionalista". El PNV parece decidido a conservar su hegemonía en esta clave, y ha formalizado así su abandono estatutario y su propuesta soberanista.

3. Una nueva estrategia para el final de la violencia. A finales de los noventa, el PNV inició una nueva estrategia en relación con ETA. Se pasó de Ajuria Enea a Lizarra para ofrecer a ETA la gestión de sus reivindicaciones desde la política, con base en la "acumulación de fuerzas nacionalistas" y a cambio del abandono de la violencia. Lizarra fracasó, pero Ibarretxe sigue, erre que erre, con el mismo esquema. Su propuesta de septiembre de 2007 sigue pretendiendo, en el fondo y en la forma, hacer inútil la violencia porque sus objetivos son alcanzables mediante la mayoría nacionalista del Parlamento Vasco. Obsérvese que el lehendakari, en el "cuarto paso" de su última propuesta, establece que, antes del referéndum resolutivo de 2010, todas las fuerzas políticas vascas tienen que alcanzar un "acuerdo de normalización política sobre el derecho a decidir del pueblo vasco, las relaciones de territorialidad (sic) y por supuesto... otras cuestiones". Es decir, autodeterminación y Navarra en el corazón del tortuoso camino que nos propone."

lunes, 19 de noviembre de 2007

Grandes imperios, pequeñas naciones

Cómo clasificar los países en virtud de su modelo territorial

Título:
Grandes imperios, pequeñas naciones
Autor: Colomer, Josep María
Editorial: Anagrama
Año: 2006
Páginas: 255 (22 x 14 cm)

El brillante académico Josep María Colomer, abandonando en esta ocasión el individualismo metodológico que caracteriza a sus estudios, agrupa a los tradicionales Estados en tres grandes bloques: imperios, Estados y naciones. Y la pregunta que tenemos que formularnos es, ¿en base a qué criterios realiza esta clasificación?

Colomer utiliza pocos indicadores para determinar qué países forman parte de cada una de las tipologías que nos presenta. Un imperio, a su juicio, tendría las siguientes características: i) un tamaño muy grande, ii) ausencia de límites fijos o permanentes, iii) un compuesto de diversos grupos y iv) un conjunto de jurisdicciones a múltiples niveles, a menudo superpuestas. De este modo nos encontraríamos en la actualidad diez grandes imperios: China, India, Europa, América, Indonesia, Brasil, Pakistán, Bangla Desh y Japón.

Un Estado poseería los siguientes rasgos: i) tamaño grande o mediano, ii) territorio fijo y fronteras formales, iii) soberanía y iv) monopolio y homogeneización, funciones reservadas con jurisdicción exclusiva en su territorio. Con estos parámetros serían Estados Dinamarca, Francia, Suecia, Suiza o, de creación reciente, Alemania (después de la unificación), Croacia, Montenegro, Moldavia o Estonia.

Finalmente, el autor nos aporta los elementos que debe poseer una unidad política para ser considerada nación: i) tamaño pequeño, ii) altos grados de homogeneidad étnica y iii) formas de gobierno simples y suaves, basadas en la facilidad para formar una mayoría social que apoye decisiones colectivas aplicables. Nos hallaríamos, pues, ante las unidades territoriales que conforman los Estados que tienen una articulación federal del modelo territorial, como las alemanas, las estadounidenses o las mejicanas. Asimismo, incluiríamos a los cantones Suizos y a las Comunidades Autónomas que conforman el Estado español.

Útil clasificación para conocer el modelo territorial de los países que hay en el mundo y determinar si sus Estados son unitarios, regionales, federales o confederales. Saber, en definitiva, si existe una descentralización política o simplemente administrativa (desconcentración).

El autor apuesta, basándose en datos empíricos y contrastables, por el federalismo como el modelo de Estado que incrementa las posibilidades de éxito de alcanzar sistemas democráticos en el mundo. Y lo es porque mediante estructuras federales se gobiernan mucho mejor los conflictos sociales, culturales, personales o lingüísticos.

Jorge Mateos Álvarez

El poder regio: Alfonso XIII y su nieto

Juan Carlos I y su abuelo: el poder regio

El prestigioso historiador Santos Juliá escribía el pasado sábado en El País el siguiente artículo sobre el poder real:
"El 22 de noviembre de 1975 -pronto hará 32 años-, Juan Carlos de Borbón se presentaba, en el primer mensaje de la Corona, "como Rey de España, título que me confieren la tradición histórica, las Leyes Fundamentales del Reino y el mandato legítimo de los españoles". Débiles títulos, a pesar de su aparente fortaleza y rotundidad: la tradición histórica había quedado, más que interrumpida, quebrada por la abdicación de Alfonso XIII; las Leyes Fundamentales franquistas tenían los días contados, aunque no faltaban reformistas dispuestos a modificarlas para que todo siguiera igual o parecido; y los españoles se habían visto privados desde febrero de 1936 de la libertad de conferir ningún mandato legítimo. En realidad, Juan Carlos de Borbón se podía presentar como Rey de España porque su antecesor en la Jefatura del Estado, en virtud de su "suprema potestad", así lo había dispuesto.

De modo que el Rey comenzó a reinar no sólo gobernando sino acumulando toda la cantidad de poder posible; nada que ver con un monarca que debe a la tradición su acceso al trono. Su mandato procedía en exclusiva de las Leyes Fundamentales y por eso su primer empeño consistió en abrir el juego político a nuevos participantes con el propósito de ampliar las bases heredadas de la dictadura, sin romper con ella, reformando aquellas leyes hasta el límite de lo posible. En este punto, en el primer semestre de 1976, más que de transición se hablaba de reforma, y nadie había visto todavía en el Rey ningún motor, ningún piloto de ningún cambio. Por su parte, el Rey había recordado, ante el Consejo del Reino, que sólo a él correspondía "la decisión última en los asuntos más trascendentales y en los casos de decisión excepcional, grave, o de emergencia".

Así estaban las cosas cuando el proyecto Arias-Fraga de reformar las Leyes Fundamentales entró en barrena, en medio de una movilización popular y obrera de una magnitud sin precedente y de los obstáculos surgidos en las mismas instituciones del régimen. Fue entonces cuando el Rey, haciendo uso de sus poderes, afirmó ante el Congreso de Estados Unidos: "La Monarquía hará que, bajo los principios de la democracia, se mantengan en España la paz social y la estabilidad política, a la vez que se asegure el acceso ordenado al poder de las distintas alternativas de Gobierno, según los deseos del pueblo libremente expresados". Era una nueva concepción del papel de la Corona, ansiosa por alejarse de las fuentes de su supuesta legitimidad para presentarse como "árbitro, defensor del sistema constitucional y promotor de la justicia".

Poder arbitral en el ejercicio de una función integradora: así percibía el Rey su posición como "monarca constitucional" en el primer mensaje a las Cortes elegidas en junio de 1977, una autodefinición algo precipitada pues aún no había Constitución y ya se había disuelto la pretensión de reformar la inexistente. Monarca constitucional lo sería al término de un proceso constituyente que se consumara con un recorte sustancial de su poder. Fue la representación del Partido Comunista, muy hábil y eficaz en el debate sobre la Monarquía, la que consiguió "que la Monarquía inevitable fuera una República coronada", como recordaría luego Jordi Solé Tura, desbaratando la pretensión de atribuir a la Corona "efectivas competencias moderadoras y arbitrales", de modo que se convirtiera en una "poderosa magistratura arbitral", como soñaba el representante de UCD, Miguel Herrero de Miñón.

Insólita por su origen, la Monarquía española lo fue también por el rápido tránsito desde la acumulación de todo el poder a su limitación a un poder simbólico. ¿Sólo simbólico? Naturalmente, los constitucionalistas disputan, pero lo que no tiene discusión es que todos "los actos del Rey" necesitan para ser eficaces el refrendo del presidente del Gobierno o del ministro competente en la materia. Ocurrió, sin embargo, que cuando esta exigencia quedó clara, se produjo una nueva y extraordinaria circunstancia: la legitimidad constitucional alcanzada por esta vía se vio reforzada en el baño de adhesión popular tras un "acto del Rey" situado por necesidad al margen de la Constitución, sin posible refrendo del Gobierno: su actuación en la tarde del 23 y en la madrugada del 24 de febrero de 1981.

Lo extraordinario del caso consistió en que, a los cinco años del inicio de su reinado, Juan Carlos I, rey constitucional, que sólo podía presidir una sesión del Consejo de Ministros si se lo pedía el presidente del Gobierno, actuó como si dispusiera de una "reserva última de poder" -por decirlo con García de Enterría- suficiente para frustrar una intentona militar. Dicho más a la llana: despojado de poder había ejercido el máximo poder posible. Esta singular y contradictoria circunstancia lo catapultó a una tierra donde sólo habitan los reyes taumaturgos, en la que, hiciera en adelante lo que hiciera, se sabía al abrigo de cualquier mirada indiscreta y protegido de cualquier crítica por una nebulosa cortina, mezcla de sentimientos de gratitud y de temor, de admiración y de respeto, en los que vino a condensarse la pregunta que había quedado en el aire: ¿qué habría pasado en aquellos días de febrero si el Rey no hubiera estado allí? Y aún estando allí, ¿qué habría pasado si no hubiera dispuesto -como habría sido el caso si de un presidente de la República se hubiera tratado- de esa "reserva última de poder"?

Las preguntas sin respuesta dan lugar a relatos míticos, que llevan aparejados una suspensión de juicio que se resuelve finalmente en la práctica ritual de mirar sin tocar. La Corona, desde entonces, se mira pero no se toca. A condición, naturalmente, de que, retirada al ámbito de lo simbólico, conserve el aura de su primigenia legitimidad constitucional bañada dos años después en el calor popular. Tal vez ninguna monarquía europea ni, desde luego, ningún rey constitucional español hayan vivido más a resguardo de la crítica que el rey Juan Carlos I, un privilegio que para sí hubiera querido el último monarca de la dinastía Borbón, Alfonso XIII, expuesto desde niño a los bandazos de la opinión, que un día le mostraba su amor -aquel amor del pueblo que tanto echó en falta en abril de 1931- y al día siguiente su desprecio. Si el rey Alfonso pudiera levantar la cabeza, seguro que preguntaría a su nieto: ¿pero qué has hecho, muchacho, para merecer el sublime privilegio de mírame y no me toques en un país como éste?

Y de pronto, tras una acumulación de actos del Rey y de conductas de la familia real excesivamente expuestos a la mirada del público, ese aura mítica que rodea a la Corona se desvanece en el aire, quizá porque ya ha dado de sí todo lo que podía dar, que ya era bastante. El último acto del Rey, un acto político, en presencia, pero de nuevo sin refrendo posible del presidente del Gobierno, ha desencadenado un alud de comentarios que, no por casualidad, son más laudatorios cuanto más partidario sea quien los emite de una Corona fuerte, que actúe, que arbitre, que intervenga. Alabanzas que se mudarán en denuestos si el síndrome de la escalera que afecta al presidente de Venezuela -incapaz de reaccionar sobre la marcha- resulta tan potente como su vulgar e insolente desfachatez y acaba provocando consecuencias políticas y económicas indeseadas.

En todo caso, el último "acto del Rey" tendrá al menos una virtud. Ante la provocación de un jefe de Estado que, muy probablemente, pretendía socavar los fundamentos de esta especie de Commonwealth de países iberoamericanos reunidos una vez al año, Juan Carlos I se conduce, en todos los posibles sentidos de la expresión, como un Borbón, digno heredero de su abuelo. En esta recuperación de la tradición se esfuma o se desvela el aura mítica que escondía la más preciada reserva de su poder: la de actuar, y vivir, más allá de la crítica. A partir de ahora, tendrá que estar, como su abuelo, a las duras y a las maduras, lo cual, visto lo visto con la Corona británica, tampoco es para desesperar, aunque aquí hablamos otra lengua, el español, en la que se empieza con el tuteo pero nunca se sabe dónde se acaba."

domingo, 18 de noviembre de 2007

Historia de Valencia de Don Juan

La plaza mayor (II)

(...) Damos un gran salto hasta el siglo XIX, cuando se producen grandes modificaciones en los edificios de la plaza, que se llamará entonces de la Constitución. En 1818 se iniciaban las obras de construcción del actual templo parroquial de San Pedro Apóstol, que no concluirían hasta 1876, siendo obra neoclásica de los arquitectos Pedro Perfecto Sánchez Ibáñez y su hijo Isidoro Sánchez Puelles. Como curiosidades, decir que se reutilizaron materiales del resto de templos de la localidad que estaban arruinados, motivo por el cual en 1803 se había decidido agrupar a ocho de las diez parroquias de la villa y construir una nueva en el mejor lugar posible, que no podía ser otro que la plaza mayor. La precariedad de la economía y de los materiales impidieron que las torres de la fachada alcanzaran la altura proyectada, un cuerpo superior al que hoy tienen.
En 1880 se inauguraban las nuevas Casas Consistoriales, que tres años después incorporaban una torrecilla y reloj -la que se observa en la imagen fue modificada en 1903-. Al edificio se sumó en las primeras décadas del siglo XX el bello Teatro Coyanza que aumentó carácter lúdico a la plaza que estamos estudiando, sin olvidar que en siglos precedentes ya habría congregado los principales festejos de la villa, procesiones religiosas, corridas de toros, etc. Pero el bellísimo conjunto formado por el Ayuntamiento y Teatro sería destruido en 1972 de manera injustificable por su mal estado de conservación. Al igual que hoy sigue sucediendo, entonces no se escucharon las voces de quienes pedían la restauración de estos edificios insignes para el patrimonio arquitectónico coyantino.

La segunda mitad del siglo XX fue terriblemente negativa para la estética de nuestra Plaza Mayor, denominada desde el golpe militar de 1936 como del Generalísimo. Se lleva a término la destrucción de la Casa Consistorial, sustituida en 1975 por un inexpresivo edificio del arquitecto Ignacio Cañas Represa y del aparejador Mariano Fernández Pérez -el último hoy concejal de urbanismo-. A ello se sumó la erección de un sobredimensionado edificio comercial cuyo volumen y acabado sobresaltan a cualquier visitante.

Los distintos planes de urbanismo aprobados en las últimas décadas no han salvado a la plaza de su progresivo deterioro, si bien han conseguido frenarlo. Los nuevos edificios han incorporado arquerías de ladrillo que devuelven el espacio antes ocupado por los soportales de madera. Estos últimos, desgraciadamente, han ido desapareciendo con el derribo de una espectacular esquina que se conservaba en la Plaza de los Reyes Católicos -antes llamada de las carnicerías, con lo que este nombre denota-, y la recientísima sustitución por metal de los últimos ejemplos de pies de madera de la propia plaza Mayor.

En cuanto a su ornamentación, simplemente decir que a comienzos de siglo la plaza disponía de un magnífico empedrado, para encementarse e incorporar unos jardines centrales con arbolado y farolas en 1946. La última reforma se ha producido en 2002 y consistió en la total eliminación de aquellos jardines, oportunidad que aprovechamos para observar el posible afloramiento de restos arqueológicos que fueron de escasa importancia, siendo esencialmente de épocas Moderna y Contemporánea, sólo destacables y anteriores en los alrededores de la iglesia donde aparecieron algunos enterramientos, seguramente correspondientes al antiguo templo de San Cristóbal.

Javier Revilla Casado es historiador.

sábado, 17 de noviembre de 2007

Historia de Valencia de Don Juan

La Plaza Mayor (I)

La Plaza Mayor ha sido el centro económico, político y lúdico-social de Valencia de Don Juan, no en igual grado en todos sus momentos históricos pero sí el principal en buena parte de ellos.

Sería difícil rastrear el origen de este espacio urbano como tal, pero podemos dar algunas pinceladas. Sabemos que en el solar que ocupa la actual parroquia de San Pedro estuvo emplazada la iglesia de San Cristóbal, documentada por vez primera en 1118, por lo que tenemos ya delimitado el flanco digamos 'religioso' de la plaza. A su lado, el lugar 'político', con la Casa Consistorial, como sede permanente del concejo coyantino ya documentado en el siglo XIII si bien su morada no será fija hasta mucho después, ya que en estos primeros siglos se reunirá en lugares públicos como la plaça vieja (1348) o los soportales de la iglesia de Santa María del Castillo Viejo (1406). Aparece también en el siglo XV un lugar llamado el mercado, donde se conceden poyos en la zapatería (1387), carnicería (1393).

No tenemos clara la correlación que hace M. Á. Millán Abad entre la llamada 'plaza vieja' en el siglo XIV y la actual plaza mayor, toda vez que en 1499 tenemos un documento que identifica claramente el lugar que nos ocupa como 'plaza del mercado', texto que además nos habla por primera vez de un edificio construido expresamente como Ayuntamiento: ...estando dentro de las casas consistoriales de la dicha villa de Valencia que son a la plaza del mercado de la dicha villa [...] llamados y ayuntados el dicho su concejo y consistorio por son de campana tañida...

Consideramos que la plaza vieja debía estar dentro del primitivo perímetro amurallado, y por la importancia que tenían las reuniones y pregones en la iglesia de Santa María opinamos que aquella correspondería a la actual 'plaza chica' o de Santa María, mientras que la 'nueva' o del mercado, más amplia y mejor preparada, se configura junto a San Cristóbal para dar respuesta a las nuevas necesidades políticas y económicas de una localidad pujante en el siglo XV.

Además, la propia configuración de la plaza denota su moderna concepción, articulada en dos espacios unidos por uno de sus vértices. Un espacio lo configuraría la actual plaza mayor, otro sería el que hoy ocupan la iglesia y la plaza de los Reyes Católicos -junto a la calle Obispo Sotero-. Ambos recintos con soportales, hoy casi desaparecidos, para facilitar el mercadeo de los productos, que se repartirían en uno u otro espacio dependiendo de su tipo. Este tipo de plazas 'dobles' aún se pueden rastrear en localidades cercanas donde hubo importantes mercados y ferias como Valderas, Mansilla de las Mulas y, sobre todo por su buena conservación, en Villamañán. En este sentido, la 'plaza vieja' o de Santa María, también dotada de soportales, se habría quedado pequeña y obsoleta para las nuevas necesidades del momento...

Javier Revilla Casado es historiador.

25 años del acceso del PSOE al Gobierno

Los Gobiernos socialistas de Felipe González

El primer presidente electo de la Comunidad Autónoma de Castilla y León, Demetrio Madrid, publicaba una tribuna el pasado jueves, en el Diario de León, recordando cuáles fueron los principales retos (y logros) del Gobierno socialista de Felipe González:

"(...) Cuando la noche del 28 de octubre se abrieron las urnas, los resultados fueron contundentes, los ciudadanos decidieron que el nuevo Gobierno afrontara los grandes y graves problemas que tenía nuestra sociedad y nuestro país:

-Conseguir que España se incorporara a la entonces Comunidad Europea, rompiendo el aislamiento internacional a la vez que pudiera beneficiarse del desarrollo económico y empezar a contar y pesar en un proyecto decisivo en términos históricos, al tiempo de contribuir en la propia consolidación de la Europa del futuro, beneficiándose de los importantes fondos europeos. Gracias a Felipe el pedigüeño.

-Desmontar definitivamente los intentos de desestabilización procedentes de grupos minoritarios que históricamente habían intervenido en contra del poder democrático establecido. Ver sublevación del 18 de julio de 1936 contra el Gobierno legítimo en la Segunda República. Consiguiendo que el papel de las Fuerzas Armadas se supeditaran al poder legalmente establecido y al servicio de los principios democráticos recogidos en la Constitución. Logrando un ejército moderno al servicio de la paz dentro y fuera de España con misiones al servicio de las Naciones Unidas.

-Modernizar la economía y todo el aparato productivo en situación absolutamente precaria, imposible de competir ni en los mercados interiores y menos aún en el ámbito internacional. Algún día habrá que hacer «justicia» sobre la importancia que tuvo al afrontar aquella dolorosa e impopular reconversión industrial, sin la cual difícilmente hubiéramos creado una industria moderna competitiva y diversificada. Ya hubiera querido Carlos Solchaga que otros gobiernos de la derecha lo hubieran conseguido antes.

-Otro de los grandes retos y objetivos de los gobiernos socialistas fue resolver lo que en tiempos de la Segunda República se denominaba «el problema territorial». Es decir, desarrollar el Título VIII de la Constitución, en definitiva, orientar el modelo de Estado, con la generalización de las comunidades autónomas.

-La universalización del derecho a la asistencia sanitaria, a la educación hasta los dieciséis años, la creación de cientos de miles de becas para que, por fin, los hijos de las familias de trabajadores tuvieran acceso a la Universidad. La actualización de las pensiones y la creación de las no contributivas, permitiendo que las enormes diferencias entre el mundo rural y urbano se redujeran.

Fueron acontecimientos de una enorme importancia que vinieron a resolver situaciones injustas, insufribles, producto de una España vieja e insolidaria. En los servicios llamados sociales, se pasó de una asistencia de beneficencia a la creación de derechos de los ciudadanos. En definitiva a una sociedad más justa. Al llamado Estado del bienestar, donde la igualdad debe ser un objetivo irrenunciable para los socialistas. (...)"

viernes, 16 de noviembre de 2007

Por fin, con varios años de retraso, la LE-512

Apoyo del PSOE de Valencia de Don Juan

Desde el PSOE de Valencia de Don Juan aplaudimos, como no podía ser de otra manera, la iniciativa que adoptará el Gobierno de la Junta de Castilla y León que posibilitará la remodelación en dos años de la carretera LE-512, Valencia de Don Juan-Valderas. El estado actual de los 25 kilómetros en cuestión es lamentable, como comprueban cada día sus usuarios.

No obstante, lamentamos la demora en adoptar la decisión, que llega tras varios años de constantes promesas incumplidas por parte del Partido Popular.

El proyecto cuenta con un presupuesto de más de siete millones de euros y prevé aumentar la anchura de la calzada, así como la mejora del balizamiento y la señalización de la misma.

El respeto al pacto social

Peces-Barba, "padre" de la Constitución

Gregorio Peces-Barba publicó el pasado martes, en El País, un conveniente artículo acerca de cómo la clase política debe regresar al consenso de mínimos en los temas fundamentales, que ha de pivotar sobre nuestra constitución:

"(...) Por otra parte el segundo objetivo es el mantenimiento del Estado de las Autonomías, como Estado funcionalmente federal. Esta es una de las dimensiones fuertes del pacto que no permite aventuras secesionistas, ni modificaciones estatutarias fuera de los procedimientos. Los excesos de contenido o de competencias de las modificaciones de los Estatutos de Autonomía, y que siguen, sin embargo el procedimiento, tienen arreglo y la última palabra la tendrá el Tribunal Constitucional. Los que se saltan el procedimiento y lo violan frontalmente, no tienen ninguna posibilidad de que su proyecto prospere. Ese es el modelo del lehendakari Ibarretxe en los contenidos de su plan, y en la consulta que pretende hacer absolutamente al margen de lo permitido por la Constitución. Ni en la forma ni en el fondo son de recibo. Son poco inteligentes, propias de un kamikace que sabe que se va a estrellar, y sigue impertérrito su camino de destrucción. Lo malo es que su aventura que lleva a la nada, puede producir daños en la convivencia futura del buen pueblo vasco. ¡Ojalá esos daños no sean irreparables y que los vascos puedan construir la máxima autonomía posible, sin rupturas ni violencia en el seno de la España civil. Para que eso sea posible, los partidos defensores de la Constitución, PSOE y PP, deben trabajar al unísono y, además, es necesario que IU recupere en Euskadi, su dimensión abierta a la totalidad de España y que el PNV contribuya desde el sosiego y la moderación.

Cuando el artículo primero sitúa a España como poder constituyente, que se constituye en un "Estado social y democrático de Derecho que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico, la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo", está marcando también que la soberanía corresponde al pueblo español del que dependen los poderes del Estado. El pacto social supone la mayor fidelidad de la soberanía a la realidad de los ciudadanos para la más cabal representación. Sin embargo, ese es un objetivo todavía incumplido a los casi treinta años de la Constitución, porque la Ley electoral es preconstitucional y se mantiene hoy con los mismos esquemas conceptuales. Para ajustar la realidad al pacto social en el ámbito de la representación política, es necesario reformar la ley electoral, para que recoja lo más fielmente la correcta correlación -ciudadanos y número de parlamentarios-. Para eso hay que añadir cincuenta diputados a los trescientos cincuenta, lo que es factible con una Constitución que tiene hasta cuatrocientos diputados posibles. Se situarían estos cincuenta nuevos diputados en una única circunscripción nacional que recogería todos los votos que en las circunscripciones provinciales no hubieran sido aprovechados para elegir un diputado. Los diputados de la circunscripción única nacional serían distribuidos de manera proporcional por el sistema d'Hont, a los partidos destinatarios de los votos no utilizados en las circunscripciones provinciales. Esta solución está hecha con un velo de ignorancia de los resultados, y sirve para convertir en más justa la identidad del soberano popular. (...)"

jueves, 15 de noviembre de 2007

Derriban en Villamañán una de sus casas emblemáticas

Nuevo atentado contra el patrimonio

El atropello se está consumando. La bellísima casa situada en la Plaza de la Leña de Villamañán, junto a la Casa Consistorial, está siendo desmantelada y derribada.

Se trata de un edificio emblemático, magnífico. De un lado, forma parte del conjunto porticado que conforman las plazas Mayor y de la Leña, ejemplo destacadísimo de plaza doble destinada a las importantes ferias y mercados que Villamañán acogía en siglos pasados. Por otra parte, en sí misma, es un magnífco ejemplo de arquitectura tradicional, pues se compone de estructura de madera -soportales y entramados-, ladrillo y tierra.

Por sus características, el arquitecto García Grinda la incluyó en su estudio sobre la arquitectura tradicional leonesa, destacando sus funciones como vivienda y comercio.

Presenta(ba) una fachada con soportales de madera en los que destacaban las zapatas de madera con magníficos tallados. Al interior también tenía un patio porticado en madera.

Sin querer dramatizar, no podemos sino decir que esta pérdida es una de las más importantes para nuestra comarca en los últimos años, y no digamos para Villamañán, localidad ensalzada por muchos -nos incluimos- por haber sabido conservar su conjunto histórico.

Nos gustaría saber los argumentos que se han dado para derribar esta casa por parte de las autoridades locales y regionales, de quienes depende la defensa de nuestro patrimonio. Desde luego que los habrán dado, pero otra cosa es que atiendan a la razón y a los criterios actuales.

Se inauguró la nueva sede de las Cortes de Castilla y León

Un edificio emblemático

Las Cortes de Castilla y León tienen ya su nueva sede en un moderno y funcional edificio. Éste, más allá de proporcionar unas instalaciones adecuadas y dignas para el ejercicio de las tareas parlamentarias, tiene la vocación de convertirse en uno de los edificios más representativos de nuestra Comunidad Autónoma.

El nuevo complejo deja atrás la provisionalidad del Castillo de Fuensaldaña, un lugar entrañable que fue el noble escenario de los comienzos de la Autonomía, pero cuyas múltiples deficiencias le hacían un lugar poco apto para el desarrollo de las crecientes tareas parlamentarias. La nueva Sede de las Cortes de Castilla y León constituye un edificio cuya brillante y vanguardista arquitectura configura un poderoso foco de atracción para la Comunidad, que renueva sus dotaciones urbanísticas y su imagen exterior además de simbolizar con su acentuado carácter representativo la esencia democrática de la más destacada institución de la Comunidad, configurando, en definitiva, un edificio para las Cortes del Siglo XXI, que cubre sobradamente sus necesidades funcionales y ofrece al mismo tiempo la imagen más moderna y pujante posible de Castilla y León.

miércoles, 14 de noviembre de 2007

Con Z de Zapatero (V)

Panel Internacional de Intelectuales Progresistas

El Coordinador del Programa Electoral con el que el PSOE concurrirá a las próximas elecciones generales, Jesús Caldera, ha presentado al equipo con el que contará el Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a la hora de elaborar sus propuestas electorales. En resumen, podemos definirlo como inequívocamente progresista y brillantemente intelectual:

Helen Caldicott (Nacionalidad: Nueva Zelanda)

Fundadora y presidenta del Nuclear Policy Research Institute (NPRI); profesora asociada de la Universidad de Adelaida en Australia y la Universidad de Harvard en EEUU. Militante antinuclear de prestigio internacional a cuya causa ha consagrado los últimos 35 años de su carrera. Considerada como una de las mujeres más influyentes del s. XX. Ha escrito para numerosas publicaciones y es autora de siete libros, entre ellos: The New Nuclear Danger: George Bush’s Military Industrial Complex (2001), Nuclear Power is Not the Answer (2006), y War In Heaven (2007). Ha recibido numerosos premios y cuenta con 19 títulos de doctora ‘honoris causa’. Premio de la Fundación Lannan 2003 para la Libertad Cultural y Australian Peace Prize 2006. El grupo de Doctores Internacionales contra la Guerra Nuclear, que ella lideró, ganó el Premio Nobel de la Paz (1985).

Marie Duru-Bellat (Nacionalidad: Francia)

Catedrática de Ciencias de la Educación en la Universidad de Borgoña; investigadora del Instituto de Investigación y Educación, y el Observatorio Sociológico del Cambio, en París. Experta en sociología y educación, analista de las desigualdades sociales y de la discriminación sexual. Recientemente se ha centrado en el análisis de las políticas educativas y la igualdad de oportunidades, elaborando un informe para la ex Ministra Segolene Royal. Amplio trabajo académico que ha contribuido al reconocimiento de Duru-Bellat como socióloga de prestigio, destaca Sociologie de l’École, (coautora, 1999).

Torben Iversen (Nacionalidad: Dinamarca)

Profesor Harold Hitchings Burbank de Economía Política y Director del Programa de Economía y Gobierno en la Universidad de Harvard. Experto en economía política comparada y política electoral. Autor y coautor de más de dos docenas de artículos en publicaciones académicas de prestigio, y de libros de relevancia como Capitalism, Democracy, and Welfare (2005) o Contested Economic Institutions (1999). Ha ganado cinco premios de la Asociación Americana de Ciencias Políticas incluyendo Mejor Libro sobre Política y Sociedad Europeas, el Premio Luebbert al Mejor Artículo y el Premios Gabriel Almond a la Mejor Tesis.

George Lakoff (Nacionalidad: Estados Unidos)

Profesor de Lingüística en la Universidad de California, Berkeley, y Presidente del Instituto Rockridge, comprometido con la democratización del conocimiento sobre política. Además de la lingüística ha profundizado en los campos de la filosofía y la comunicación política de los mensajes progresistas, lo que le ha dado fama mundial. Ha publicado multitud de artículos en revistas académicas de renombre y ha editado varios volúmenes. Entre su obra destacan: Moral Politics: How Liberals and Conservative Think (2002), Don´t Think of an Elephant: Know Your Values, Frame the Debate (2004), Whose Freedom? (2006) and Thinking Points (2006).

Wangari Maathai (Nacionalidad: Kenia)

Profesora de la Universidad de Nairobi; Miembro electo de la Asamblea Nacional de Kenya, fundadora del Movimiento Cinturón Verde, ex Ministra Asesora para Medio Ambiente y Recursos Naturales de Kenia. Figura reconocida internacionalmente por su persistente lucha a favor de los derechos humanos, la democracia y especialmente la conservación medioambiental. En 2004 se conviritó en la primera mujer africana en recibir el Premio Nobel de la Paz, otorgado “por su contribución al desarrollo sostenible, la democracia y la paz”. Medalla de la Legión de Honor en 2006. El Movimiento cinturón Verde también ha recibido numerosos galardones de carácter internacional.

Wolfgang Merkel (Nacionalidad: Alemania)

Director del Centro Berlín de Investigación en Ciencias Sociales (WZB) y profesor de Ciencias Políticas en la Humboldt-Universität zu Berlin. Especialista en ciencias políticas, su investigación se centra en los regímenes políticos, la democracia y los sistemas de partido, la justicia social y la reforma del estado de bienestar. Desde 2004 es vicepresidente de la sección de Ciencias Sociales de la Fundación Alemana de Investigación, y miembro del consejo asesor del Ministerio Federal alemán de Cooperación Económica y Desarrollo. Además ha sido asesor político del Canciller Schröeder y del Partido Socialdemócrata alemán.

Guillermo O’Donnell (Nacionalidad: Argentina)

Profesor Visitante en la Universidad de Oxford y Catedrático en Ciencia Política en la Universidad de Notre Dame. (EEUU). Reconocido politólogo, analista de la teoría de la democracia y las características de los procesos de transición. Ha sido asesor de diversos gobiernos latinoamericanos durante sus procesos de transición a la democracia. Extensa obra sobre autoritarismo y democratización, recientemente La (in)efectividad de la ley y la exclusión en América Latina (coeditado, 2001), y La Calidad de la Democracia (2004). Fue Presidente de la Asociación Internacional de Ciencia Política. Es miembro de la Academia Americana de Artes y Ciencias, y ha recibido numerosos premios de prestigio internacional como el Premio Konex 1996 de Ciencia Política, el Premio Kalman Silvert de 2003, y el primer Premio de la Asociación Internacional de Ciencia Política a toda una carrera en 2006.

Philip Pettit (Nacionalidad: Irlanda)

Profesor Laurance S. Rockefeller de Política y Valores Humanos en la Universidad de Princeton. Experto en teoría política y filosofía, ha sido profesor de numerosas universidades de prestigio en Iralnda, EEUU y Australia. Trabaja sobre teoría política y moral y sobre psicología filosófica y ontología social. Conocido por desarrollar el concepto de “Republicanismo Cívico” que está detrás del “socialismo de los ciudadanos” promovido por los socialistas desde el año 2000, e inspirador de las políticas de expansión de derechos del gobierno de Zapatero. Entre sus libros destacan The Common Mind (1996), A Theory of Freedom (2001) y Penser en Societe (2004). Coautor de Economy of Esteem (2004), junto a Geoffrey Brennan. Su último libro es Made with Words: Hobbes on Mind, Society and Politics (Princeton University Press).

Jeremy Rifkin (Nacionalidad: Estados Unidos)

Presidente de la Foundation on Economic Trends y profesor de la Escuela Wharton de la Universidad de Pensilvania. Analista especializado en el impacto de los cambios científicos y tecnológicos en la economía, en la sociedad y en el medio ambiente. Colaborador frecuente del gobierno de EEUU, ejerce como asesor informal de la Comisión Europea, el Parlamento Europeo y varios Estados miembros de la UE, y durante 2007 ha sido asesor de la Presidencia de la UE. Autor de 17 libros, traducidos a más de 30 idiomas. Destacan: El Sueño Europeo: Cómo la visión europea del futuro está eclipsando el Sueño Americano (2007), La Economía del Hidrogeno (2002), La Era del Acceso (2000), The Biotech Century (1998) y El Fin del Trabajo (1995).

Maria Joao Rodrigues (Nacionalidad: Portugal)

Profesora de Economía en la Universidad de Lisboa y en la Universidad Libre de Bruselas. Especialista en economía y sociología, ha participado desde el inicio en el desarrollo de la Estrategia de Lisboa. Actualmente es asesora especial del Primer Ministro portugués durante la Presidencia de la Unión Europea, asesora especial de la Comisión Europea, y Presidenta de la Comisión Inter-ministerial de seguimiento de la Estrategia de Lisboa. Ha publicado trabajos académicos y libros de gran relevancia, como European Policies for a Knowledge Economy (2003) liderando el debate político en distintas materias. En 2005 recibió la medalla de la Legión de Honor.

André Sapir (Nacionalidad: Bélgica)

Catedrático de Economía en la Universidad Libre de Bruselas y socio principal del think-tank Bruegel. Doctor economista, especialista en economía internacional e integración europea. Analista del fenómeno de la globalización y de la reforma de los modelos sociales europeos, Sapir es fundador y miembro de la dirección editorial de la revista académica World Trade Review, y miembro del Grupo de Análisis de Política Económica del Presidente de la Comisión Europea José Manuel Durao Barroso. Su último libro es Fragmented Power: Europe and the Global Economy. En 2004 publicó Una Agenda para al Crecimiento Europeo, informe elaborado para el Presidente de la Comisión Europea por un grupo de expertos independientes que ha pasado a ser conocido como el Informe Sapir.

Barbara Probst-Solomon (Nacionalidad: Estados Unidos)

Profesora del Sarah Lawrence College, Profesora Distinguida visitante de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo y corresponsal en los Estados Unidos para el diario El País. Novelista, ensayista, editora y periodista, fundadora de la revista literaria The Reading Room. Autora de la novela The Beat of Life (1969) y sus memorias Arriving Where We Started (1999), que recibió el Premio Pablo Antonio de Olavide por ser el mejor y más literario testimonio de la resistencia intelectual a Franco. Sus ensayos y artículos han sido publicados en numerosos medios de carácter internacional. Premio Antonio de Sancha 2004 por su defensa de valores culturales y literarios universales. Premio Women Together 2007 de Naciones Unidas.

Nicholas Stern (Nacionalidad: Reino Unido)

Catedrático de Economía y Gobierno y Director del Observatorio sobre la India del Centro de Investigaciones Asiáticas de la London School of Economics. Doctor por la Universidad de Oxford y Honoris Causa por la Universidad de Cambridge. Economista especializado en asuntos relacionados con el cambio climático. Ha sido asesor del Primer Ministro Británico Tony Blair en esta materia elaborando el “Informe sobre los efectos económicos del cambio climático” (2006) conocido como Informe Stern. Su obra académica se centra también en el desarrollo económico y en el crecimiento, las reformas fiscales, las políticas públicas y el papel del Estado en las economías en transición. Su libro Growth and Empowerment: Making Development Happen (2005) se ha convertido en obra de referencia. Entre sus numerosos reconocimientos, destacan los cinco doctorados Honoris Causa y su ingreso como miembro honorario en la Academia Americana de Artes y Ciencias.

Joseph Stiglitz (Nacionalidad: Estados Unidos)

Catedrático de Economía y Presidente del Comité sobre Pensamiento Global de la Universidad de Columbia. Cofundador y Director Ejecutivo de la Iniciativa para el Diálogo Político en la misma universidad. Economista de renombre mundial reconocido en todo el mundo como un expertos en asuntos de globalización. En 2001, ganó el Premio Nobel de Economía por su análisis de mercados con información asimétrica. El Profesor Stiglitz fue también Director del Consejo de Asesores Económicos del Presidente de EEUU y ex vicepresidente senior del Banco Mundial. Fundó una de las más importantes revistas económicas, The Journal of Economic Perspectives. Su libro Globalization and Its Discontents (W.W. Norton, 2001) ha sido traducido a 35 idiomas y ha vendido más de un millón de copias en todo el mundo. Otros libros recientes son The Roaring Nineties, Towards a New Paradigm in Monetary Economics con Bruce Greenwald, y Fair Trade for All con Andrew Charlton. Su último libro es Making Globalization Work (2006).


martes, 13 de noviembre de 2007

Con Z de Zapatero (IV)

Zapatero no ha fallado a los jóvenes

La figura de Azaña

Paz, piedad y perdón

Javier Pradera analizó, en el suplemento Domingo de El País, la controvertida Ley de Memoria Histórica. Asimismo, aprovechaba su columna "Paz, piedad, perdón", para recordar que el Centro de Estudios Constitucionales ha editado, de la mano del historiador Santos Juliá, las Obras completas de Manuel Azaña, uno de los políticos más interesantes e influyentes de la historia contemporánea de España.

"(...) Aunque la semana pasada socialistas y populares acercaron sus posiciones sobre algunos artículos en la Cámara baja, el PP anunció a través de su portavoz parlamentario Zaplana el voto en contra de la totalidad del proyecto. La iniciativa del Gobierno carece también del apoyo de ERC, aferrada al espíritu de su proposición de ley republicana y antifascista. El respaldo de IU (pese a la oposición interna de los comunistas), de CiU y del PNV ha sido fruto de largas negociaciones cerradas con la modificación de una parte del texto.

Las discrepancias han versado en torno a cuestiones simbólicas y a la ilegitimidad de los tibunales y de las sentencias dictadas por motivos políticos, ideológicos o religiosos. La dictadura trató de legitimarse con la victoria de 1939: Fraga -presidente fundador del PP- organizó en 1964 como ministro de Franco la campaña de los XXV años de paz para conmemorar el triunfo de 1939. Pero un mejor deslindamiento entre los tres años de conflicto fratricida y los siete lustros de represión unilateral e impune (asesinato, exilio, cárcel, depuración) de los vencedores sobre los vencidos clarificaría el debate.

Los siete volúmenes de las Obras Completas de Manuel Azaña, recién publicadas por el Centro de Estudios Constitucionales al cuidado de Santos Juliá, que enriquecen con escritos inéditos la meritoria edición de Juan Marichal en 1967, permiten leer en su contexto histórico dos grandes textos sobre la Guerra Civil del último presidente de la última República. En La velada en Benicarló (primavera de 1937), una voz del diálogo identificable con el pensamiento de Azaña denuncia no sólo las atrocidades cometidas por unos rebeldes alzados contra la ley, sino también "la criminalidad latente desatada por la venganza, la codicia, el odio, la impunidad y la simple lujuria de sangre" en la España constitucional. Y el discurso pronunciado por Azaña el 18 de julio de 1938 invita a extraer las debidas lecciones de esa experiencia cainita: si las generaciones futuras sintieran otra vez hervir en sus venas "la sangre iracunda" y volvieran a "enfurecerse con la intolerancia, con el odio y con el espíritu de destrucción", que escuchen el mensaje de "los embravecidos [hombres] caídos en la batalla": "Paz, piedad y perdón". -"