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viernes, 20 de noviembre de 2009

La historia, de actualidad

Por fin, un debate

De verdad que me he alegrado al comprobar que al fin se ha suscitado un debate en nuestro blog; ya que hasta ahora, a pesar de haberse planteado en él muchas cuestiones relevantes, y algunas de ellas susceptibles de dar lugar a polémicas que hubieran podido ser interesantes, lo cierto es que por las razones que sean, esa polémica no se había producido hasta ahora.

Yo tengo mi teoría sobre las razones de esa atonía a que me estoy refiriendo y es que los políticos se han dado cuenta de los inconvenientes que tiene el discutir las cosas en público porque si contestas a alguien con el que no estás de acuerdo, lo que haces es dar publicidad a las opiniones de tu adversario siguiendo esa máxima, que no sé si es de Maquiavelo pero bien podría serlo: bueno es que hablen de uno aunque sea mal.

Dicho esto querría terciar en el debate apuntando alguna cosa que se me ocurre. En primer lugar, me gustaría pedir más propiedad en el lenguaje sobre todo cuando esa falta de precisión lleva a lo que entendemos por insulto. Porque mentir es afirmar lo contrario de lo que uno piensa y yo no he encontrado en la entrada de Jorge ninguna mentira ni la puede haber desde el momento en que no hace más que expresar opiniones. Por ejemplo, Jorge opina que minimizar el Holocausto es lo mismo que negarlo y creo que es una opinión muy defendible porque minimizarlo es negar una de sus mayores agravantes, que es su dimensión brutal. Y en ese sentido me ha extrañado que el portavoz de la UPL dé la impresión de que el minimizar esa dimensión sea algo que no tiene gravedad.

Las otras dos supuestas mentiras se refieren igualmente a otras tantas opiniones que el que las emite tiene derecho a expresarlas sin que se le pueda acusar de estar mintiendo. En todo caso estaría en un error. Yo también pienso, por ejemplo, que el Holocausto fue el mayo es el mayor y más traumático genocidio del siglo XX. Se me podrá acusar de estar equivocado pero nunca de mentir desde el momento que digo lo que pienso. Y algo parecido ocurre con la opinión de que la responsabilidad de Abel Pardo ha sido depurada de esa manera.

Acabo diciendo que la última parte del escrito de la UPL es más correcta y su pregunta puede poner en aprietos al que quiera contestarla. Sin que pretenda ser una respuesta sí quiero dar también una opinión: aquellas responsabilidades políticas a que se refiere la UPL creo que han sido depuradas. Y lo de pedir perdón públicamente por sus propios errores es algo que solo he visto hacerlo a algunos penitentes en las procesiones de Semana Santa. De todas formas, aquí sí que cabría la discusión aunque dudo mucho de que sea éste el momento más apropiado para hacerlo habiendo temas más actuales, dándose además la circunstancia de que ninguno de los que ahora estamos discutiendo estuvimos implicados en aquellos tristes episodios que (y esto es otra opinión, que puede ser equivocada pero no es una mentira) distan mucho de estar aclarados.
Alberto

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Derecho a réplica

Llionpedia: la postura de la UPL de Valencia de Don Juan

El pasado viernes 6 de noviembre publicábamos desde el PSOE de Valencia de Don Juan en este blog una entrada dedicada al polémico capítulo de la Llionpedia, que, al igual que está pasando esta semana con el Palacio de Congresos de León, monopolizó la información aparecida en la prensa provincial. Como este es un espacio plural y abierto a recibir las opiniones de cada cual, juzgamos justo elevar a categoría de entrada el comentario que la UPL de Valencia de Don Juan nos ha hecho llegar:
"Acabo de leer esta entrada y no me queda mas remedio de puntualizar ciertos comentarios...y antes de proceder a ello recomendarìa al señor Mateos que antes de opinar de algo primero lea, segundo asimile y tercero piense lo que va a decir antes de meter la pata.... Usted miente cuando habla de negaciòn del holocausto... si hubiese leido el citado artìculo de la llïonpedia..veria que no hay negaciòn, sino minimizaciòn, que aunque no lo crea son cosas distintas... (por cierto este polèmico artìculo no es mas que una traducciòn al leonès del original que està en la wikipedia..ve como hay que informarse antes de hablar...) Miente cuando habla del mayor y mas traumàtico genocìdio del siglo xx... aquì le recordarìa los genocidios de gente de ideologìa socialista como los Jemeres Rojos..o Stalin... Entre los dos ejemplos citados acabaron con mas de ocho millones de personas... sin comentarios... Miente cuando dice que las responsabilidades polìticas han sido depuradas.....si Pardo es culpable.....Paquito raquetas deberia dimitir por encubrirle..por lo tanto no hay tal depuraciòn sino el ofrecimiento de un cabeza de turco en tal caso......y por ùltimo señor Mateos una aclaraciòn final...con esos recursos pùblicos se financia la llionpedia.. a secas..no se financian ideologias de ningun tipo..cada persona es libre de colgar el artìculo que el desee...y aùn asì su pregunta no deja de estar mal formulada..esa pregunta deberìa hacèrsela en persona al alcalde de Leòn (si se atreve) pues èl es quien firma y da consentimiento a las partidas....por lo que èl es tambien responsable de la difusiòn de las ideas nacional...socialistas. Y si me permite yo tambien quiero formular una pregunta a mis colegas...socialistas: ¿que opinan ustedes que con recursos pùblicos se financiase el terrorismo de estado en època del psoe alentando el secuestro, tortura y asesinato a sangre fria, sin un proceso justo y de un tiro en la nuca a supuestos etarras... pero tambien a gente totalmente inocente... y que el psoe todavia no les haya pedido perdòn?"

UPL Valencia de Don Juan

viernes, 6 de noviembre de 2009

La UPL de Valencia de Don Juan y la "Llionpedia"

Abel Pardo, responsable político de la negación del Holocausto, recibe el apoyo de la UPL de Valencia de Don Juan

Los leonesistas coyantinos no dicen nada acerca de los contenidos de la polémica enciclopedia virtual

Ayer, definitivamente, Abel Pardo fue cesado de la concejalía de Cultura Leonesa y Nuevas Tecnologías, así como de la representación que de la institución hacía en diversos organismos en virtud de un decreto del Alcalde de León, Francisco Fernández. La decisión de dejar sin competencias en el Equipo de Gobierno al líder de Conceyu Xoven se produce después del mayúsculo escándalo que supuso conocer que la Llionpedia, una enciclopedia virtual similar a la célebre Wikipedia pero escrita en llionés que Abel auspició, dedicaba alguna que otra página a negar el Holocausto nazi. Es decir, la negación del mayor y más traumático genocidio del siglo XX. La responsabilidad política del concejal leonesista ha sido depurada.

Ahora bien, como podíamos leer en La Crónica de León, esta semana "los secretarios de las agrupaciones de UPL en Valencia de Don Juan, Salamanca y Mansilla de las Mulas han emitido un comunicado conjunto en el que reclaman a la formación política que levante la suspensión cautelar de militancia decretada para Abel Pardo y dos de sus colaboradores, a los que también se considera responsables de la polémica sobre los contenidos de la Llionpedia." Los enemigos de la autonomía leonesa -dicen- son “muchos y muy fuertes, y sólo desde la unidad del leonesismo podemos hacerles frente”.

El comunicado no entra en más valoraciones acerca del fondo del asunto -la profusión de contenidos pseudonazis en una página web que estaba vinculada a la concejalía de Cultura Leonesa y Nuevas Tecnologías del Ayuntamiento de León- y se limitan a analizar la situación interna de su partido, la Unión del Pueblo Leonés. Y como no es este el foro adecuado para opinar sobre los procesos internos que viven otros partidos, solo cabe formular una pregunta a nuestros colegas leonesistas: ¿qué opinan de que con recursos públicos se financien proyectos como la Llionpedia que alientan ideologías totalitarias e inhumanas como el nazismo?

miércoles, 4 de marzo de 2009

"El arranque de Castilla y León" a debate

Reacciones a la presentación del libro de Demetrio Madrid

"Muchas gracias, Alberto, por dejar constancia de este acontecimiento político-editorial: tú, siempre al pie del cañón.
Efectivamente, algunos estuvimos presentes, por desgracia, en esa presentación del libro El arranque de Castilla y León, de Demetrio Madrid. Digo por desgracia porque, en mi opinión, jamás debía haberse celebrado una presentación de un libro titulado de ese modo, puesto que eso significaría que jamás hubiera arrancado ese producto artificial, antidemocrático y plagado de mentiras, imposiciones e inmoralidades, que se ha dado en llamar "Castilla-León", primero, y "Castilla y León", después. Como se infiere nítidamente de estas palabras, así como de algunos escritos propios aparecidos en este blog, mi posición respecto al debate que se mantuvo en ese acto es absolutamente contraria a lo que defendían los tres intervinientes (Demetrio Madrid, Jaime González y Mario Amilivia) y es más favorable a los postulados que defendieron, con mayor o menor fortuna, la inmensa mayoría de los ciudadanos del público que expresaron su comprensible rabia, tanto tiempo acumulada, ante la vergüenza que supuso la creación ficticia e interesada de esta burda comunidad autónoma. Una muestra clarividente de la enorme razón con la que contaban esas personas es la bochornosa incapacidad que manifestaron los tres ponenentes de la mesa (qué triste fue comprobar una vez más cómo políticos socialistas comparten a pies juntillas las tesis de la reprobable derecha leonesa -léase Mario Amilivia en este caso-) para responder ante las rotundas verdades que les echaban en cara esos ciudadanos conocedores como nadie de los tejemanejes, las falsedades y las cacicadas que se cometieron con el fin último de hacer nacer, costase lo que costase, este engendro maloliente.

Como se ve, queda clara mi postura, que basándose estrictamente en ideas y criterios socialistas se incardina dentro del leonesismo que no tiene más pretensión que luchar cívica y democráticamente por la instauración de una autonomía para la región leonesa en pie de igualdad con el resto de regiones españolas, por supuesto también con la vecina de Castilla la Vieja. Yo concibo el leonesismo como un movimiento transversal que incluye a todos los ciudadanos conscientes y críticos, con independencia de la ideología específica que tengan por suya. No obstante, en mi caso particular considero que la ideología socialista y los postulados progresistas son los más adecuados para reivindicar una autonomía para la región de León, apoyándose en dos criterios: la búsqueda incansable de la igualdad y el combate contra la discriminación, por un lado, y el rechazo al nacionalismo conservador, por otro. Ciertamente, la región leonesa (y también la castellana, aunque no se queja por razones obvias) está siendo injustamente tratata y está siendo repugnanmente discriminada respecto al resto de regiones que integran la nación española, puesto que no dispone como las demás de su propia administración autonómica. Y, por otra parte, es igualmente cierto que "Castilla y León" es un producto sustancialmente nacionalista que no existía y que ahora existe por la imposición de unos cuantos políticos despreciables. Aquí se cometen prácticas nacionalistas tan vomitivas como las que tiene lugar en Cataluña o en el País Vasco, o las que se efectuaban en la España franquista: se falsifica la historia, se manipula a los niños y adolescentes en los centros educativos, se crean organismos oficiales para "crean conciencia regional", se oculta el arte, la historia, la cultura, el patrimonio...de la región leonesa, etc.

Yo no vivía durante el mandato de Demetrio Madrid, y tampoco durante su injusto proceso judicial, que finalmente puso las cosas en su sitio, aunque tarde, pero Demetrio jamás debió ser presidente de la Junta de Castilla y León; este socialista zamorano debió ser presidente de la Junta de la Comunidad Leonesa, y seguramente hubiera desarrollado una excelente labor.

Siento decirte, Alberto, que en ese debate estuviste en tu intervención, para mi gusto, algo tibio, aunque lo entiendo.

Seguiremos compartiendo pareceres." Daniel González Colinas

Seguiremos analizando el tema

"Vaya este comentario para agradecer a Daniel porque creo que ha entendido muy bien cuáles fueron las razones de mi tibieza el día de la presentación del libro de Demetrio Madrid. La realidad es que no me parecía momento de entrar en la discusión de cómo fue la decisión de que la provincia de León entrase en la autonomía con Castilla o hubiera sido preferible una autonomía uniprovincial. En cualquier caso dejé claro que yo había votado León solo cuando se consultó a los Ayuntamientos e insinué que estaba de acuerdo con lo que acababa de decir Luis Arias sobre las presiones que se habían recibido en los Ayuntamientos. En una próxima entrada en este blog y en dos columnas de Gente que salen el viernes 27 de febrero y el 4 de marzo explico un poco más cuál es mi postura en este punto." Alberto Pérez Ruiz

martes, 3 de febrero de 2009

Falseamiento de la historia de León en las aulas

Manipulación de las conciencias de los más débiles

Aquí tenemos una muestra más de la indecencia y la miseria moral con la que actúan los agentes de "Castilla y León". Los naZionalistas que pretenden imponer una falsa realidad para ocultar y asesinar otra históricamente existente (la región leonesa) no escatiman medios para lograr su infame objetivo. No tienen ningún reparo en falsificar la historia para ponerla al servicio de sus indignos intereses políticos; no tienen el más mínimo cosquilleo en su conciencia por valerse de mentiras e infundios; y, lo más grave y repugnante, no sienten ningún pesar ni arrepentimiento por manipular a los más débiles de la sociedad: los niños y adolescentes; por moldear sus conciencias a su burda medida; por edificarles, con el dinero de todos los contribuyentes, una percepción del mundo tendenciosa y orientada a ir asentando paulatinamente en sus cabezas una concepción falaz de la realidad: la existencia de "Castilla y León" como entidad regional e históricamente desarrollada. 

Estos miserables "castellano-leonesistas" son muy conscientes de que en las siguientes décadas habrá cada vez menos ciudadanos críticos que denuncien sus barbaridades y se opongan al engaño que supone la invención artificial de "Castilla y León" por intereses particulares: ya se están encargando ahora en los colegios e institutos de esta despreciable comunidad autónoma de eliminar conciencias que piensen, conozcan la realidad de lo acaecido y, en consecuencia, se manifiesten en contra de la imposición naZionalista de "Castilla y León".

Por el momento, no todos los ciudadanos, y no todos los socialistas, somos corresponsables o, al menos, cómplices de esta barbaridad, de esta sucia manipulación de las conciencias de los más débiles: de momento, no pueden quitarnos el pensamiento y la palabra.

"No aparecen mencionadas las primeras Cortes de 1188 ni la cultura específicamente leonesa

Los libros de la ESO «ventilan» el Reino de León en sólo dos líneas

Vuelven a incurrir en numerosas incorrecciones, como que el Padre Isla era «segoviano»

Los alumnos leoneses de Secundaria aprenden que el padre Isla era «segoviano», que fue Ordoño II quien trasladó la capital del reino de Oviedo a León, que su Catedral se encuadra dentro del «gótico castellano», que la capital de la comunidad es Valladolid... es decir, que han de conocer por otros medios que el padre Isla era del pueblo leonés de Vidanes, que en realidad fue el rey García I el que trasladó la capitalidad a León o que, hasta el momento, no se ha dictado en esta autonomía ley de capitalidad alguna.

Eso por no hablar de cómo se ventilan en dos líneas los más de trescientos años de historia del reino de León como entidad política independiente (y bastantes siglos más como reino con entidad propia dentro de otra Corona más amplia): «Con Alfonso III, la frontera llegó hasta el Duero; su sucesor, Ordoño II, trasladó la capital a León, dando lugar al reino de León» (Geografía e Historia, 2º ESO, ed. Anaya); más tarde, hablando de Sancho III, dice que, «tras su muerte (1035), dividió el reino entre sus hijos, y Castilla se convirtió en un reino independiente con Fernando I. Éste derrotó al rey de León (1037) y constituyó el reino de Castilla y León». Y no se menciona nada más sobre el tema.
Llueve sobre mojado

Después de que en el año 2006 la asociación Plataforma Pro Identidad detectara en los libros de texto que emplean los escolares leoneses de Secundaria numerosos errores e inexactitudes relacionadas con esta tierra -”el caso fue denunciado por el Diario en repetidas ocasiones-”, y de que el año pasado se volvieran a encontrar en algunos libros -”en otros ya se habían corregido o matizado-”, la asociación ha revisado ahora todos los textos actuales con ayuda de un historiador.

El resultado es un informe que se enviará al Procurador del Común, algo que ya se hizo hace tres años consiguiendo que el defensor del pueblo autonómico solicitara a los poderes públicos, de manera oficial, que subsanaran los errores y tuviesen cuidado con la terminología, puesto que en esta comunidad conviven dos identidades diferenciadas, la leonesa y la castellana.

En este completo informe están indicados tanto los títulos de los libros como la editorial y los diferentes errores y ambigüedades en los que incurren: una de las más extendidas consiste en retrotraer constantemente la historia de la actual autonomía (que tiene sólo 26 años de vida, antes existían las regiones de León y Castilla la Vieja) hasta tiempos prehistóricos con el fin de «fijar» en la mente de los jóvenes la existencia de Castilla y León como entidad política, social o cultural. De este modo se llega a aseveraciones tan extrañas como los ejercicios que dicen: «Anota cuándo comenzó cada etapa de la Prehistoria en nuestra comunidad» o «¿Cuáles fueron los principales pueblos prerromanos que vivieron en Castilla y León?» (Geografía e Historia, 1º ESO, Anaya).

En éste como en todos los demás libros, el uso de la palabra «región» para referirse a las autonomía es general y repetido una y otra vez, según señalan fuentes de la citada asociación, quienes también denuncian cómo en varios casos se reduce el nombre a «Castilla», sin más.

No obstante, en algunos pasajes que tratan temas históricos sí se emplea el término, quizá más aceptable, de «la actual» comunidad («¿Cuándo llegaron los cartagineses a la actual Castilla y León»?). Y es que el hecho de retrotraer fronteras actuales a épocas prehistóricas no lo hacen los historiadores, de forma general, ni con el propio nombre del país (prefiriendo las referencias a Hispania o la península Ibérica).

Además, no se encuentra mención alguna a las primeras Cortes de Europa, las de León de 1188, al leonés como idioma y casi nada a los astures como pueblo prerromano que ocupaba estas tierras antes de Roma. El uso del gentilicio castellano-leonés , muy rechazado a nivel popular, está asimismo muy extendido en estos manuales. Tampoco se habla, por ejemplo, del Consejo Soberano de Asturias y León pero sí hay varias referencias al «regionalismo castellano».

«En Castilla y León el Neolítico llegó con retraso». «Los romanos construyeron la primera red de calzadas de Castilla y León». (Geografía, 1º ESO, SM). «En cuanto a la superficie forestal, Castilla es una de las regiones con un aprovechamiento mayor» (Geografía e Historia, 1º ESO, Bruño).

Y hablando del gótico en general, con una foto de la Catedral de León, «el gótico castellano siguió el modelo de las grandes catedrales francesas» (Geografía e Historia, 2º ESO, Anaya), son otras de las joyas de libros donde lo específicamente regional leonés brilla por su ausencia." Diario de León, 1 de febrero de 2009. Emilio Gancedo.

sábado, 29 de diciembre de 2007

Los -ismos territoriales y la patología victimista

La demagogia chovinista

Gabriel Tartella analizaba en El País, en al artículo "El desengaño catalán", a raíz de la deriva de la clase política catalana, enredada en su propio nacionalismo, algunas de las patologías victimistas de los comunitaristas a la hora de explicar la realidad socioeconómica de su territorio. El análisis me evoca a los furibundos leonesistas, culpando a Valladolid de todos los males de nuestra provincia:

"Argentina es un país políticamente sorprendente: su clase media tiene un alto nivel cultural, sus universidades producen científicos de talla mundial, al igual que la tienen sus artistas y escritores, y sin embargo sus votantes se han equivocado tantas veces, sus políticos han dado tales muestras de venalidad e incompetencia sin por eso perder popularidad, que uno queda pasmado. Lo mismo, o parecido, se podría decir de Cataluña. Buscando un denominador común que explique tal desfase entre la esfera intelectual y la política de ambas sociedades sólo encuentro uno: el nacionalismo. En ambas está arraigado ese sentimiento victimista que busca en el exterior la causa de los problemas propios, tendencia muy humana pero muy peligrosa, contra la que Casio advierte en el Julio César de Shakespeare: "La culpa de nuestra subordinación, querido Bruto, no está en nuestras estrellas, sino en nosotros mismos".

El inconveniente de buscar en el exterior la causa de nuestros problemas, de ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio, estriba en que, las más de las veces, nos equivocamos, y eso nos impide darles solución. Si un país se empeña en atribuir sus dificultades al Fondo Monetario Internacional o al imperialismo norteamericano, mal podrá resolverlas, por dos razones: la primera, porque no está en su poder modificar los estatutos del FMI ni la política exterior de Estados Unidos; la segunda, porque con toda probabilidad sus verdaderos problemas se deben a unos gobernantes ineptos y rapaces y a un electorado desorientado.

Esos gobernantes indignos, además, con toda seguridad utilizarán el señuelo exterior para distraer al público de su inepcia y latrocinio. Y una vez tragado el anzuelo nacionalista es muy difícil librarse de él: como al pez que picó, los esfuerzos por librarse lo clavan más en la carne. Cuanto peor vayan las cosas (que se venga abajo el sistema de transportes, por ejemplo, o se cuarteen los edificios, o se hagan evidentes el fracaso educativo, la corrupción y el soborno) más se atribuirá el fracaso a la perfidia exterior y el ciudadano medio, ya convencido de que pertenece a una colectividad sojuzgada, se indignará más con el enemigo externo: en Argentina, el imperialismo yanki (o el español, si a mano viene); en la Alemania de Hitler, los judíos; en la Italia de Mussolini, las naciones plutocráticas; en la España de Franco, el comunismo y la conspiración judeo-masónica; en la Cataluña de hoy, Madrid.

Se entra así en una espiral de razonamiento enfermo que puede conducir a proposiciones delirantes. Pocos recuerdan hoy que cuando Rusia lanzó el primer sputnik; el anticomunista general Franco echó el agua a su molino diciendo en un discurso que eso demostraba la eficacia de los regímenes autoritarios. En Cataluña se lleva años pidiendo la publicación de las famosas "balanzas fiscales", que demostrarían que Madrid explotaba a Cataluña. Ya el concepto de "balanza fiscal" es dudoso; pero cuando una entidad seria como el Servicio de Estudios de BBVA publica unas balanzas confeccionadas por un grupo de economistas de prestigio y se demuestra que Madrid es la comunidad más "explotada", los nacionalistas siguen impertérritos; una de dos, dicen: o seguimos pagando demasiado o, si no pagamos demasiado, es gracias a los nacionalistas.

En otras palabras, cualquier causa y su contraria tienen idéntico efecto: si nos explotan, necesitamos nacionalismo; y si no, también. El caso es parecido al del alcohólico que achacaba sus males a la soda. (...)"

Jorge Mateos Álvarez

jueves, 18 de octubre de 2007

Recovecos del blog (I)

Deliberando acerca del leonés (y II)

"...Se aguarda con sumo interés los comentarios que puedan aportar." Así reza el final de la carta de presentación ante los ciudadanos. Y, de entre todas las opiniones recibidas hasta el día de hoy, escogemos tres con las cuales actualizamos, con nuevos y viejos argumentos, el debate sobre el leonés:


"No me gusta el titular que ha escogido Daniel para su argumento, ya que me considero un verdadero amante de la cultura y no por ello defiendo que de mi bolsillo se pague un capricho leonesista. Y me explico.

Lenguas como el catalán, euskera o gallego sí trataron de ser erradicadas por un régimen nacionalista español durante seis décadas del pasado siglo. Ello provocó que, con la reinstauración de la Democracia, hubiese un foribundo deseo de hablarlas, en muchos casos más por la sensación de libertad que ello provocaba que por el simple hecho. Hoy día, los extremismos nacionalistas tratan de utilizar la lengua como seña de identidad diferenciadora, cuando, como todo elemento cultural, ya sea el arte, el pensamiento o la propia lengua, nada entiende de fronteras políticas.

Pues bien, en el caso del llamado 'leonés' no se cumple ninguno de los argumentos anteriores, a saber:

- no fue erradicado por ninguna decisión digamos política, sino que sucumbió ante una nueva situación sociopolítica, de manera progresiva, evolutiva

- no estamos hablando de procesos contemporáneos, sino de sucesos de hace bastantes siglos

Me gustaría que Daniel nos indicase si en su pueblo algún anciano hablaba leonés. O si, hoy por hoy, un ciudadano de La Cabrera se entiende en su dialecto con otro de, pongamos por ejemplo, las hoces de Valdeteja. No. Estamos ante un constructo artificial creado para reforzar una identidad ficticia que pretende, no nos ceguemos, no sólo partir la autonomía sino autodeterminarse de cara al futuro, o si no al tiempo.”

Javier Revilla Casado

"Siempre me he preguntado por qué algunos socialistas defienden con total naturalidad la justicia y la igualdad en cualquier ámbito y, por el contrario, abdican de esos dignos valores cuando se trata de aplicarlos a los ciudadanos de su tierra. ¿Qué ha hecho León, provincia y región, para que esos socialistas la maltraten de esa forma? ¿Qué ha hecho la cultura leonesa, provincial y regional, para sufrir tan contundentes ataques y desdeños? Digo cultura, porque las lenguas y los dialectos y, por extensión cualquier código lingüístico, son objetos naturales, en cuanto medios de comunicación, y también objetos culturales, en cuanto vehículos que forjan y transportan cultura, se produzca tal circunstancia en un periodo histórico u otro. El latín es una lengua muerta (seguro que algunos también lo llaman dialecto, ¿qué más da?), ¿alguien en su sano juicio estaría dispuesto a renunciar oficialmente a su estudio e investigación? Es incontestable que la lengua leonesa, en cualquiera de sus variantes, se habla en muy pocos lugares y tiene una presencia muy limitada (también es verdad que no ha contado con ningún apoyo institucional por parte del nacionalismo centralista vallisoletano, así como de las sumisas y reprobables administraciones leonesas del PP); pero el leonés tiene una nada despreciable presencia en el castellano, puesto que ha influido en esta lengua tanto en su periodo de cohabitación, por su vecindad, como en el proceso progresivo de expansión del castellano. Por todo ello, y porque no nos podemos negar al conocimiento de ninguna lengua ni del caudal de cultura que ha generado durante siglos, he de mostrarme a favor de su investigación, como se hace en mi facultad, y, si fuera necesario, de su aprendizaje por todos aquellos ciudadanos que deseen aprender voluntariamente aspectos del leonés, más allá de su utilidad comunicativa actual, al igual que nadie pone en duda el estudio del griego clásico, por ejemplo, salvo aquellos ignorantes o soberbios que denuestan las humanidades, la historia, la literatura... por considerarlas un atraso, cuando ahí radica el resumen del progreso equilibrado, sano y sabio.

Decía Javi que todo esto no es más que un capricho leonesista; de algún modo, podría llegarlo a compartir, pero él sabe perfectamente que si en León existen partidos mal llamados nacionalistas no es por las ansias nacionalistas de algunos: aquí nunca habría surgido ningún partido como la UPL, PREPAL o el PAL, por ejemplo, si la histórica región leonesa hubiera obtenido su autonomía con total normalidad como el resto de regiones españolas, conforme a la Constitución que, por otra parte, se está vulnerando flagrantemente. Si en 1983 no se hubiera creado este invento político absolutamente artificial y mezquino que llaman Castilla y León (atentos al absurdo semántico), nunca habría nacido ningún partido para reivindicar lo que la inmensa mayoría de leoneses demandamos democráticamente por las calles de la capital, incluidos fervorosos políticos socialistas y de la extinta Alianza Popular. Y, por supuesto, si la región leonesa hubiera dispuesto desde el principio del proceso autonómico de su administración autonómica, como todas las demás, no se encontraría a la cola de España en todas las estadísticas, siendo la región con los mejores recursos naturales e histórico-culturales. Pero parece que la cacareada justicia socialista solo llega hasta la metrópoli vallisoletana.

Disculpad por la extensión, pero después de tantas verdades oficiales (lease putrefacta y fascista manipulación política desde los centros del poder de este absurdo y mentiroso ente autonómico), comprenderán los amantes del equilibrio y de la equidad que uno no pueda menos que explayarse."

Daniel G. Colinas

"Mi defensa de la negativa a "recuperar" el leonés creo que es bastante racional. Si admitimos que las lenguas nos sirven para comunicarnos. Y si admitimos que 400 millones de personas en el mundo hablan castellano y "cuatro gatos" hablan algo que han denominado el leonés, llegamos a la conclusión que las instituciones leonesas, si de verdad creen en el progreso de su tierra, no deberían dedicar ni un solo céntimo de euro a promocionar una lengua que no es que esté muerta, sino que se encuentra completamente sepultada desde hace siglos."

Jorge Mateos Álvarez

jueves, 11 de octubre de 2007

Razones contra el nacionalismo...

...o, lo que es lo mismo, razones contra el leonesismo

Leíamos ayer (10 de octubre de 2007) con verdadera fruición en el Diario de León una tribuna tiulada "A vueltas con la leonesidad", magistralmente pergeñada por el Doctor en Derecho Isidoro Álvarez Sacristán. Por su claridad expositiva y por su riqueza argumentativa trascribimos partes del ensayo.

En la instantánea de la izquierda se puede observar al premioso ultranacionalista Abel Pardo adoctrinando a sus huestes en las "Xornadas" Nacionales de Formación celebradas en Astorga en el año 2005.

“UN BUEN AMIGO eibarrés, que pasa los veranos en Cistierna, me hizo llegar el libro de Julio de Prado Reyero Un viaje histórico por el alto Esla , con una dedicatoria sugerente y personal : «Astura -luego Esla- viene del vasco aite-ur o lugar de rocas y agua, por lo que los vascos somos los únicos españoles puros». En efecto, así lo cuenta de Prado en la página 13, que Astura «es uno de los vocablos vascos que perduran en nuestra tierra y procede el euskera ast-ura , a saber, peña y agua». Si todo es interpretable nos llevaría reinventar la historia y decir lo que en realidad no existió. Y digo esto porque si se afirma que la lengua leonesa es el idioma del reino de León no se está diciendo toda la verdad histórica. Para su apoyo , Abel Pardo -Diario de León 7-9-2007, bajo el título de «Dottore», que no es exactamente doctor en español- escribe que el habla de la corte de los siglos XIII era el leonés regio. Desde ese siglo da un salto de 700 años y nos lleva a la transición de los años 70 del siglo pasado para compararnos con el bable. Olvida nuestro leonesista que el último rey leonés fue Alfonso IX, cuyos decretos están dictados en latín. Lo que ocurre en todos los siglos venideros sobre la transición de la lengua romance al español es una cuestión que compete a los historiadores; la formación de un idioma es el crisol de numerosas hablas, decires, tradición oral o un sinfín de circunstancias. El leonés -suponiendo que exista una tradición oral- se hace español que al decir de Unamuno -( Andanzas y visiones española s, 76)- «es el León leonés León de Castilla». Queriendo decir que León no es otra cosa que prolongación para Castilla, que la traspasa, en fin. Cuando se trata de volver atrás para proponer un cambio, se apoyan en algo que al menor soplo se derrumba. Nada mejor para los nacionalistas que diferenciarse por el habla. y para ello se vuelve la mirada a la escuela, tergiversando la historia, manipulando las ideas, proponiendo obsoletas tradiciones -reconozco que es una contraditio in terminis- tal la contraposición que se hace por Chao Prieto -El Diario de León 20-9-2007- entre la lengua asturleonesa y el castellano , como si se tratara de una lucha de clases entre el pueblo llano y las que denomina «las clases dominantes», para entrar ya en el plano de la sociología partidista o de enfrentamiento por el habla. (…)

No se puede manejar las mentes vírgenes de los escolares -ni, por supuesto, la del ingenuo y voluntarioso votante- para inculcarles unas historias que repugnan a la mínima advertencia científica. Ya tuvieron ocasión de replicar a quienes puño en alto, reclamaban como día de León el 24 de abril. Réplica de historiadores de la «Universitas Legionensis». No soy experto en la materia, pero la gran obra de García Gallo en el único documento de lo que denomina «La crisis de 1808», referente a León, es el Bando de la Junta de Gobierno de León de 1 de junio de 1808 en la que se declara: 1) que se reasume la autoridad soberana mientras no se reponga al Rey Fernando VII; 2) que cesan en sus funciones todas las autoridades constituidas; 3) que se reciba a las tropas asturianas como defensoras de los derechos comunes; y 4) se declara a la Provincia de León, unida a la de Asturias y demás del Reino a la defensa común y expulsión de los franceses. No se entiende qué tiene que ver la oposición de las autoridades a la invasión francesa con la leonesidad. Como el denominado leonesismo, no tiene otra agarradera que la llingua o la francesada se lanza al aire por si prende en las honestas gentes de León.

Y no solamente esto, sino que se vuelve a propugnar la separación de Castilla. Y cada uno lo interpreta de una forma. Ahora se inventan la birregionalidad. Por de pronto es inconstitucional. El artículo 2 se refiere a «nacionalidades y regiones», en el 137, a «municipios, provincias y Comunidades Autónomas» , para admitir en el artículo 143 que se pueden las provincias limítrofes con características históricas, culturales y económicas comunes (...) constituirse en Comunidad Autónoma. Nada se dice -porque es una entelequia- de la «biorregionalidad». Lo de Castilla unida a León no es de ahora, y los nacionalistas que tanto aman la tradición deben saber que esta unión no hace nada más que cumplir los requisitos del artículo 143 de la Constitución.”

viernes, 28 de septiembre de 2007

Deliberando acerca del leonés

¿Deberían las instituciones públicas apoyar el conocimiento y el estudio del leonés?


Dislate ciclópeo

Las lenguas no son autotélicas, es decir, no tienen un fin en sí mismas. Las lenguas, en puridad, son un instrumento que los ciudadanos utilizamos para comunicarnos. Ahora bien, si reaccionarios son los nacionalismos que pretenden "conservar" su lengua, ultramontanos son los lumbreras que, en pleno siglo XXI, quieren reinventarse un dialecto, el leonés, tan conspicuo y obsoleto como inservible y decrépito, para elevarlo al culmen de las lenguas. Lo triste e incomprensible es que un sector importante de la izquierda leonesa actúe de comparsa de nuestro particular Sabino Arana, Abel Pardo. No me siento orgulloso de hablar castellano, pero sí afortunado en la medida que puedo conversar con millones de personas en todo el mundo. Una iniciativa tan sumamente estéril como la que estamos debatiendo, que en nada ayuda al progreso de León, con mis impuestos, no.

Jorge Mateos Álvarez

Amor por la cultura

Jamás despreciaré la cultura, aunque mis posiciones o argumentos necesitaran la ocultación o la vejación de alguna cultura. Por supuesto, las instituciones públicas deberían fomentar y apoyar la investigación y el estudio sobre la lengua leonesa o asturleonesa, aunque solo fuera para subsanar la ignorancia o la maledicencia de algunos para quienes “el leonés no es más que un dialecto”, cuando se trata de una lengua. Después de tanto tiempo de olvido, manipulación y ocultación, el Ayuntamiento de León ha tomado una iniciativa encaminada a posibilitar el conocimiento de una de las lenguas románicas de nuestra nación, la más importante durante varios siglos, pero llega tan tarde que en lugar de ser un acto de justicia, parece una extravagancia. Me alegra que los socialistas leoneses participen del amor por la cultura y el conocimiento, y que sea la ignorante derecha la que lo ataque y desprecie.

Daniel G. Colinas

sábado, 8 de septiembre de 2007

Aznar, el docente

Aznar, potencial docente de "llionés"

Nos acabamos de enterar que el otrora Presidente del Gobierno de España, José María Aznar López, impartirá clases de la Cátedra Ciudadanía, Liderazgo y Desarrollo al personal discente del Instituto Tecnológico de Monterrey, en Méjico.

Aznar
añadirá sus inefables clases magistrales a las que da en la actualidad en Georgetown.

Como ya ha demostrado en reiteradas ocasiones no tener sentido alguno del ridículo para hablar en los más variados idiomas (inglés, italiano,...) tampoco le costará trabajo remembrar aquel acento tejano que le hizo
trístemente célebre. ¿Recuerdan?: "Estamos trabajando en ello".

Suponemos que el ultranacionalista-leonesista, Abel Pardo, haga una oferta a Aznar para que sea uno de los primeros profesores que enseñen, como asignatura optativa, el inútil invento que frecuentemente se denomina "llionés".