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viernes, 26 de junio de 2009

Una historia de la transición a raíz del golpe de Estado de 1981

Anatomía del 23 de febrero de 1983

Autor: Javier Cercas
Título: Anatomía de un instante
Editorial: Mondadori
Lugar de edición: Barcelona
Año: 2009

Prólogo
Epílogo de una novela
2
"...Me quedé perplejo: yo había contado el golpe del 23 de febrero como un fracaso total de la democracia, pero la mayoría de aquellos artículos, reportajes y entrevistas lo contaban como un triunfo total de la democracia. Y no solo ellos. Ese mismo día el Congreso de los Diputados aprobó una declaración institucional en la que podía leerse lo siguiente: «La carencia de cualquier atisbo de respaldo social, la actitud ejemplar de la ciudadanía, el comportamiento responsable de los partidos políticos y de los sindicatos, así como el de los medios de comunicación y particularmente el de las instituciones democráticas […], bastaron para frustrar el golpe de Estado». Es difícil acumular más falsedades en menos palabras [seguir leyendo]

martes, 13 de enero de 2009

Plan Español para el Estímulo de la Economía y el Empleo

Valencia de Don Juan recibe 807.951 € gracias a la iniciativa del Gobierno de Zapatero

En el día de hoy la Comisión de Gobierno de nuestro Ayuntamiento aprobará el destino definitivo de los más de 134 millones de las antiguas pesetas que el Gobierno de Zapatero ha adjudicado en el Fondo Estatal de Inversión Local a Valencia de Don Juan.

Para conocer cuáles son el resto de iniciativas que el Gobierno de España está adoptando para paliar la actual y dramática crisis económica que estamos viviendo, así como el grado de cumplimiento de las mismas, ha puesto en marcha una página web divulgativa que os animamos a visitar: (http://www.plane.gob.es/).

viernes, 7 de noviembre de 2008

Discurso de Felipe González, el 28 de octubre de 1982, como Presidente del Gobierno

Analogía del 28-0 con el 4-N

"Esta victoria, que será oficial una vez sancionada por las Juntas Electorales Provinciales y la Junta Central Electoral, hace recaer sobre el partido socialista el honroso deber de dirigir el Gobierno de la Nación durante los próximos cuatro años".

"Estarnos dispuestos y preparados para asumir la responsabilidad que el pueblo español nos ha confiado. Desde este mismo instante, quiero hacer un llamamiento a las fuerzas políticas, a las instituciones, a las comunidades autónomas, a las diputaciones, a los ayuntamientos, a los sindicatos, a las organizaciones empresariales, a los medios de comunicación y, en fin, a todos los sectores de la vida nacional, para que se sientan integrados y presten su apoyo participativo en la tarea común de consolidar definitivamente la democracia en España, superar la crisis económica y concluir la construcción del Estado de las Autonomías. Todos ellos encontrarán por nuestra parte una actitud de diálogo y de cooperación para avanzar en la solución de los problemas de nuestra Patria, de acuerdo con los intereses y las aspiraciones de la mayoría de los españoles".

"Ningún ciudadano debe sentirse ajeno a la hermosa labor de modernización, de progreso y de solidaridad que hemos de realizar entre todos. La colaboración de cada español, dentro de su ámbito, es imprescindible, para lograr el objetivo de sacar a España adelante. Asimismo es necesario el esfuerzo de todos los funcionarios civiles, militares y fuerzas de orden público, cuya labor al servicio del pueblo y en pro de los intereses generales es fundamental y necesaria".

"Reiteramos asimismo nuestro propósito de actuar internacionalmente en defensa de los intereses de España, por la paz entre las naciones, por la distensión y el diálogo y por la libertad de los pueblos que sufren violaciones de los derechos hurnanos".

"Nos reafirmamos también en la indeclinable aspiración de reintegrar Gibraltar a la soberanía nacional. Me permitirán también un recuerdo emocionado a la comunidad iberoamericana. La Constitución española, aprobada por el pueblo y sancionada por el Rey en 1978, ha funcionado correctamente, facilitando la alternancia en el poder, que es uno de los principios esenciales de la democracia. Por ello, por encima del ánimo que pueda embargar a cada uno, cabe decir con satisfacción que se han celebrado con limpieza las terceras elecciones generales. Y con ello, quien gana más que un partido concreto es la democracia y el pueblo español".

"Quiero esta noche hacer también un llamamiento a todo el pueblo español. Llamamiento a la serenidad, llamamiento a continuar con ese magnífico ejemplo que el día 28 se dio ante las urnas. Llamamiento a la serenidad, tanto más necesaria en estos momentos para evitar cualquier tipo de equívoco, cualquier tipo de provocación. Tenemos un gran pueblo, el pueblo español, que se merece todo nuestro sacrificio".

lunes, 3 de noviembre de 2008

Miguel Martínez, presidente de Paradores, apuesta por la modernización de la red

 Apuesta por León del aún Secretario Provincial del PSOE

El que fuera alcalde de San Andrés del Rabanedo y Senador socialista por León, y hasta el próximo 15 de noviembre Secretario Provincial del PSOE de nuestra provincia, auspicia el proyecto de modernización más ambicioso que ha conocido la empresa pública Paradores. 
El plan de inversiones previsto desde la dirección de Paradores apuesta por mantener en valor y potencia «la historia, naturaleza y gastronomía con un servicio de la máxima calidad, pero además con la tecnología y el confort de un hotel de estos tiempos».
Paradores modernizará en cuatro años 19 alojamientos. En este periodo, se reformará algo más del 20% de los 93 establecimientos que actualmente tiene la Red. Se modernizarán los paradores de Cádiz, Arcos de la Frontera, León, Segovia, Villafranca, Tortosa, Málaga Gibralfaro, Ceuta, Jaén, Sigüenza, Benavente, Mérida, Santillana y Santiago de Compostela, entre otros. Inequívoca también es su apuesta por la construcción de un nuevo parador en Villablino.
El plan incluye además la creación de 250 puestos de trabajo fijos de aquí a final de año. «Como empresa pública queremos dar ejemplo en política laboral y, pese a la crisis mundial, crearemos 300 puestos de trabajos directos y varios centenares de empleos indirectos durante los próximos cuatro años», aseguró Miguel Martínez, presidente de Paradores, durante la presentación del plan.

viernes, 3 de octubre de 2008

Gabriel Alconchel, Director General del INJUVE, con los jóvenes socialistas

Las políticas públicas de juventud del Gobierno de España

La semana pasada visitó León Gabriel Alconchel, director del Instituto de la Juventud de España (INJUVE), pertenenciente al Ministerio de Igualdad, con la finalidad de inaugurar el "Área joven de San Andrés del Rabanedo" y conocer de primera mano la evolución del proyecto "Vías", del Ayuntamiento de León. Ambas iniciativas, auspiciadas por gobiernos locales del PSOE, tienen como objetivo incrementar la calidad de vida de los jóvenes de ambos municipios dotándoles de instalaciones donde puedan exponer o ensayar sus creaciones culturales o, por ejemplo, celebrar sus reuniones, fomentando de este modo el asociacionismo juvenil.

Gabriel Alconchel, Licenciado en Ciencias Políticas y en Periodismo, charló durante más de tres horas con los militantes y cargos públicos de las Juventudes Socialistas de la provincia de León, tomando nota de las vindicaciones de estos y explicando cuál es la actividad que desempeña al frente del INJUVE.
Detalló Alconchel cuáles eran sus prioridades políticas para estos cuatro años: "presionar al Gobierno de España para que no decaiga su potente agenda social, la apuesta por la transversalidad de las políticas de juventud, impulsar un nuevo plan de vivienda que consagre la Renta Básica de Emancipación así como rubricar un convenio con el Ministerio de Cultura que procure la gratuidad en el acceso a bienes culturales". 

Otro de los aspectos que destacó de la actividad que desempeña el INJUVE es la puesta en funcionamiento de Oficinas de Emancipación Joven y se propuso como objetivo implantar una en León.

miércoles, 11 de junio de 2008

Pío Moa, miríadas de hipocresía

"Rajoy, el pro etarra"

Paradógicamente es el ex-terrorista Pío Moa, en su juventud activista del GRAPO, quien califica a Mariano Rajoy de "pro etarra" (sic). El siniestro personaje realiza en su blog la siguiente e inconsistente deducción:

"Rajoy, el pro etarra.

Cada vez se descubre más el personaje: "Quiero un partido en el centro, un partido que dialogue con todos, sin excepción"

Como Zapo, ofrece el diálogo, el negocio político, en palabras más claras, a los asesinos, a la ETA. No directamente, no lo precisa, pero sí en la práctica. De hecho ya lo ofreció al entrar en la carrera de la revisión de los estatutos, la carrera por complacer a los balcanizadores de España. Que era, justamente, la clave de la colaboración de Zapo con la ETA."

De ser cierto, los dos líderes de los partidos mayoritarios son proetarras. Sin saberlo, más de 20 millones de votantes nos decantamos por opciones batasunas creyendo respaldar a partidos de Estado.

Este señor ha cambiado de oficio. Antes era miembro de los GRAPO, organización que practicaba el terrorismo que truncaba vidas humanas y pretendía descarrilar el proceso de transición a la democracia, ahora se las da de historiador, aunque en realidad su única misión sea revisar la historia contemporánea española, esto es, dibujarnos a un untuoso Franco, que trajo la democracia a España tras derrocar al régimen soviético que instaurado el 14 de abril de 1931.

Pero lo mejor que podemos hacer respecto a este pseudohistoriador, además de ignorarle, es retratarle ante sus propias palabras. ¿Qué decía cuando legitimaba el terrorismo?
"El GRAPO, por ejemplo, entiende que un fascismo de nuevo cuño (un fascismo sutilmente disfrazado de ropajes democráticos, pero fascismo al fin y al cabo), tiene sometida a la clase trabajadora española. La organización se enfrenta a este fascismo y sus agentes (esto es, la policía) del mismo modo en que se planteó el combate contra el fascismo en los años treinta y cuarenta: mediante la lucha armada (Moa, 1984)" en Xavier Coller y Roberto Garvía, "Entorno: contingencias y dependencia de recursos" en Análisis de Organizaciones. Madrid: CIS,2004.
Al fin y al cabo, si algo queda claro después de todo es que este individuo es incompatible con la democracia española.

viernes, 6 de junio de 2008

Juan Morano Masa, el diplomático

Juan Morano a Juan Costa: ¿Te presentas de una puta vez o qué?

El longevo parlamentario español, elegido por los leoneses que votaron al Partido Popular, es el diputado gandúl por antonomasia. Gandúl, entiéndase bien, en tanto que holgazán y en tanto que tunante. Es el tertuliano con acta de diputado que jamás dirige alocuciones a sus señorías en el hemiciclo, el mismo que sus propuestas parlamentarias se reducen a cero y su trabajo por la provincia de León es idéntico al que desempeña cualquier diputado elegido por la circuscripción de Almería, es decir, nulo.

Juan Morano interpeló, en las afueras del Congreso de los Diputados, a Juan Costa de la siguiente manera:
- Juan Morano: Pero te presentas de una vez o qué joder... Deja de dar la vara ya... joder...

- Juan Costa: Te lo explico...

- Juan Morano: No, a mí no, pero tienes al personal desquiciado.
Sucinta pero elocuente conversación. Sirva para evidenciar porqué el pasado 9 de marzo los ciudadanos leoneses optaron masivamente por la candidatura del PSOE. A su lado, José Antonio Alonso, que representa la quintaesencia del político resputoso con el oponente y que siempre aporta razones para sostener sus posiciones, bien podría ser un diplomático de carrera. Los leoneses así lo entendieron.

¿No estará él desquiciado por si una candidatura alternativa a Rajoy triunfe sobre sus valedores en Génova y tenga que trabajar su cargo político ante la militancia del Partido Popular? Esta no le espera, pero si bajara a departir con el vulgo popular le recibirían con los brazos abiertos...

miércoles, 4 de junio de 2008

Collage: escuelas de música, granja avícola y solidaridad internacional

Cultura, ¿desarrollo sostenible? e internacionalismo
"Preparados para dar la nota", La Opinión de Zamora

"Unos setenta alumnos de la Escuela de Música "Duquesa Pimentel" participarán el jueves en el concierto de fin de curso, que como cada año exhibe una muestra del aprendizaje realizado por el alumnado durante el año académico.
Los encargados de abrir el concierto serán los niños de los dos grupos de Música y Movimiento. Interpretarán dos temas con instrumentos de percusión: xilófonos, metalófonos y carrillones.

En el concierto también se podrán escuchar guitarras, flautas, violines, trompetas, pianos y a los trece miembros de la Escolanía.
El repertorio incluye todo tipo de piezas: desde música clásica como un Minueto de Bach, o los valses de Chopin y Brams, hasta melodías populares sudamericanas.

También habrá sitio para la zarzuela, con un extracto de "Agua, Azucarillo y Aguardiente" o de bandas sonoras como la producción de Disney, El Rey León.

Desde hace unos días los protagonistas del concierto ultiman los ensayos. El jueves, desde las ocho de la tarde, se irán sucediendo las actuaciones en el Teatro Municipal "Reina Sofía".

El viernes, la Escuela recibirá a alumnos de la Escuela de Música de la localidad de Valencia de Don Juan. El pasado nueve de mayo fueron ellos los anfitriones de una treintena de alumnos benaventanos que viajaron a la localidad leonesa. Ahora, unos cuarenta alumnos de la Escuela de Valencia de Don Juan ofrecerán piezas de su repertorio en el Teatro Reina Sofía. En el concierto, que tendrá una duración de algo más de una hora, intervendrán también 28 alumnos de "Duquesa Pimentel", en total 28 alumnos, entre ellos los veinticuatro niños que conforman el grupo de Música y Movimiento, y otros cuatro instrumentistas de flauta y piano."
"Vía libre ambiental a la granja avícola que producirá 156 millones de huevos al año", Diario de León
"El informe de impacto ambiental favorable al proyecto de la granja de gallinas ponedoras que se va a instalar en las inmediaciones del río Esla da vía libre a la ejecución del proyecto. La explotación avícola albergará 510.000 gallinas, que van a producir 13,1 millones de docenas de huevos al año y supondrá una inversión de 16,54 millones de euros, según se especifica en el proyecto que presentaron los promotores.

La producción de la granja se centrará en la cría y recría de gallinas de reposición, con destino a las granjas de gallinas ponedoras en jaula y gallinas camperas. El objetivo es reponer las plazas de gallinas existentes y garantizar un control más exhaustivo de los animales, ya que se van a criar desde que tienen un día de vida en el complejo de naves de cría-recría adaptadas.

La zona afectada por el proyecto se encuentra a más de 3,3 kilómetros de la localidad de Valencia de Don Juan, a 2,5 de Toral de los Guzmanes, a 2,8 de Villademor de la Vega, a unos cuatro de Fafilas y a 60 metros de los márgenes del río Esla.

Planta de biomasa

En la misma zona se instalará una planta de obtención de energía a través de biomasa, en la que ya se ha iniciado el estudio de impacto ambiental. Según indicó ayer el alcalde de Valencia de Don Juan, la ejecución de las obras se podría iniciar en un año. La construcción tendrá un proceso largo y complejo. La materia primera será paja de maíz y desechos forestales."
La España de Zapatero, referente moral internacional

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció ayer que España destinará 500 millones de euros hasta 2012 para distintas iniciativas y programas para paliar la crisis alimentaria mundial, al tiempo que propuso la celebración el próximo otoño en territorio español de una conferencia de seguimiento de la que se está celebrando estos días organizada por la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO) con el fin de elaborar una 'Carta de Derechos de la seguridad alimentaria'.

Tanto en su intervención ante el plenario de la Conferencia de Alto Nivel sobre la Seguridad Alimentaria Mundial como en la posterior rueda de prensa, Zapatero insistió en que la crisis alimentaria es uno de "los más grandes problemas que tiene la sociedad en su conjunto".

Según el presidente del Gobierno, la conferencia "debe ser el arranque de la movilización mundial para luchar contra esta crisis alimentaria que nos amenaza a todos" e incidió en que "el mundo tiene elementos suficientes y desarrollo económico suficiente" para superar la crisis y lograr un "reparto" más justo.

Zapatero insistió en su discurso en la apelación a los países desarrollados a tener un compromiso más nítido y criticó abiertamente el que algunos países de la OCDE hayan disminuido su ayuda oficial al desarrollo en momentos en los que es necesario aumentarla. En este sentido, aseguró que España, aunque ahora tiene "dificultades económicas" la va a aumentar porque "los españoles saben lo importante que es evitar muertes".

Además, se felicitó por el hecho de que la crisis haya "hecho que el mundo vuelva a mirar a la agricultura, que había quedado en un segundo plano" y animó a "volver a estimular la porducción agrícola y que los agricultores tengan condiciones de vida dignas en el ámbito rural".

jueves, 10 de abril de 2008

José Antonio Alonso se estrena ante el hemiciclo como portavoz parlamentario

Brillante intervención del leonés José Antonio Alonso

El portavoz del PSOE en el Congreso, José Antonio Alonso [en la foto en el mitin que protagonizó en Sahagún durante la pasada campaña electoral], apeló ayer a la unidad de los partidos democráticos para acabar con "la banda de asesinos" de ETA y ofreció un diálogo permanente y una voluntad de entendimiento con todos los grupos parlamentarios en el resto de temas.

Alonso, en su primera intervención en un debate en el Congreso como nuevo portavoz parlamentario del grupo socialista, dedicó sus primeras palabras -en la sesión de investidura de José Luis Rodríguez Zapatero como presidente del Gobierno- a recordar a las cinco personas asesinadas por ETA en la pasada legislatura y a todas las víctimas del terrorismo.

Sus asesinos, advirtió, "sólo tendrán el desprecio de todos los seres civilizados y la certeza de que pagarán por sus crímenes". Después de apuntar que no ha sido una sorpresa para nadie que ETA haya vuelto a matar en pleno proceso electoral, opinó que, si dependiera de los terroristas, nunca habría elecciones ni en el País Vasco "ni en ningún otro lugar". No obstante, se mostró convencido de que ETA no tiene capacidad para condicionar con sus crímenes la política española y vasca, porque solo son una "banda de asesinos a los que hay que perseguir con todos los instrumentos del Estado de derecho".

Con la firme voluntad de seguir trabajando para que el fin del terrorismo sea posible cuando antes, hizo un nuevo llamamiento a la unidad de todas las fuerzas democráticas. Y la mejor manera de recuperar la unidad que, a su juicio, se quebró en la legislatura pasada, es renunciando a los reproches. "Hoy no hay ningún motivo para la división. Los españoles no la comprenderían ni la aceptarían", ha dicho, antes de recordar que Zapatero expuso anteayer un marco de lucha antiterrorista, en el que contará con el apoyo "incondicional" del PSOE.

Los socialistas, además, tenemos el "firme deseo" de establecer un marco de consenso y colaboración con el PP, subrayó Alonso, quien se comprometió a hacer todo lo que esté en sus manos para conseguirlo. Un diálogo y entendimiento que el PSOE quiere extender al conjunto de las fuerzas democráticas, y no sólo en la lucha contra ETA, sino en otros temas, resaltó Alonso, quien urgió a la renovación del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Constitucional. "Cualquiera que sean nuestras diferencias, iniciemos esta etapa con la firme e inequívoca voluntad de compartir el futuro", animó Alonso a todos los diputados. Porque, de acuerdo con su interpretación, aunque los ciudadanos han encargado al PSOE la formación y el mantenimiento del Gobierno, también han reafirmado el carácter pluralista del sistema político, con una decena de partidos representados en la Cámara.

A su juicio, el 9 de marzo supuso el triunfo del modelo de gobierno de los cuatro años anteriores y también significó el "fracaso" de una estrategia de oposición "basada en la crispación política". Ha puesto sus esperanzas, en este punto, que ese clima sea una cuestión del pasado, e hizo hincapié en la necesidad de recuperar la tranquilidad política, que no está reñida con la defensa firme de las convicciones ideológicas de cada cual.

Durante su discurso, explicó que la característica esencial del proyecto de Gobierno que propone Zapatero es su carácter de cambio, con un programa que parte de lo ya logrado, pero no se instala en ello, ni se conforma con las soluciones que ya se han dado. Se asienta en los mismos valores y eso le da continuidad, pero es un programa "renovado y renovador", para que España entre en la segunda década del siglo XXI "en las mejores condiciones que nunca ha conocido", agregó.

Alonso apreció que "la salud económica es una condición necesaria para la cohesión social" y ha puesto el acento en que la aceleración de los cambios a nivel mundial obliga a hacer un esfuerzo suplementario para que España no pierda el tren del progreso. Explicó, además, que los ejes del proyecto socialista son consolidar el progreso económico de España sobre las bases del bienestar y de la creación de empleo, abordar los problemas de la sociedad con políticas progresistas y solidarias y hacer una política que respete y estimule la creciente complejidad de la sociedad y, a la vez, potenciar la integración y la cohesión.

miércoles, 9 de abril de 2008

La idea de España de Zapatero

Creencia en el progreso,
apuesta por la modernidad

"(...) Señoras y señores,

Uno solo es responsable cuando es libre. Los españoles vivos somos responsables de treinta años de España. Los treinta años de democracia en los que hemos sido libres.

Muchos de los que hicieron posible nuestro presente ya no están; cada día se abren más claros en las filas de la generación de nuestros padres. Es mucho lo que les debemos. Cada uno puso lo que pudo. Unos pusieron la memoria, otros el olvido. Y entre todos, la reconciliación.

El brillo de la España de hoy, su libertad, su prosperidad, hunde sus raíces en los esfuerzos de esa generación que conoció los años oscuros y que, en la oscuridad, supo soñar lo que hoy somos.

Ellos imprimieron a nuestra democracia sus rasgos más pronunciados: la libertad individual y la solidaridad social. Otras generaciones, más jóvenes, tuvieron el honor y el acierto de expresar esos rasgos en la prosa de nuestra Constitución y de nuestras leyes.

Hace tres décadas los españoles envidiábamos las libertades y el bienestar de nuestros vecinos; hace poco más de una década esos mismos vecinos celebraban la rapidez de nuestros avances; ahora admiran nuestros logros. Hoy mostramos con orgullo la modernidad de nuestras infraestructuras, la vitalidad de nuestra vida cultural y la libertad de nuestras costumbres. Nuestro reciente pasado es un motivo para el optimismo y una razón para la esperanza.

No niego que las dificultades existen y que una vez superadas estas, aparecerán otras nuevas. Al fin y al cabo ¿qué sociedad no las tiene? Lo que sí afirmo es que seremos capaces de afrontar con éxito los contratiempos que se nos puedan presentar.

Esa es mi idea de España, señorías, un país orgulloso de sus logros y capaz de aprender de sus errores, para no repetirlos; un país que avanza unido y diverso, guiado por la experiencia de sus mayores y por el empuje de sus jóvenes. Un país de mujeres y hombres libres.

Para gobernar ese país durante los próximos cuatro años, para plasmar ese proyecto y para esa idea de España solicito su confianza.

Muchas gracias." [Discurso de investidura, 08/04/2008]

miércoles, 2 de abril de 2008

Por la unidad de los demócratas frente al terror

Delirio de la jauría de criminales

La banda terrorista ETA reivindicaba ayer por la tarde, en un comunicado enviado a Gara, el asesinato de nuestro compañero Isaías Carrasco, ex concejal de Mondragón Arrasate, abatido a tiros a principios del pasado marzo por los viles integrantes de la organización criminal. En su delirante y nauseabundo panfleto, el grupo no sólo denuesta el proceso de diálogo mantenido con el Gobierno sino que acusa al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de seguir el camino de "represión" de Aznar y al ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, de practicar el "terrorismo de Estado".

Los canallas de ETA critican al Ejecutivo de Zapatero por su actitud durante el conocido como proceso de paz alegando que la intención del presidente fue "desactivar la lucha contra el independentismo y llevar a ETA a un proceso de rendición, buscando una salida falsa que dejaría sin resolver el conflicto", acusando a Zapatero de haber "tomado el mismo camino que Aznar". Asegura que el Gobierno ha extendido la represión "a todos los ámbitos".

La banda también se dirige a los militantes del PSOE y les pregunta: "¿No creerán que ETA se va a quedar de brazos cruzados mientras ve cómo se tortura, se detiene, se condena de por vida o se ilegalizan partidos con total impunidad?". A "los socialistas del PSN y del PSE que dicen que son progresistas y demócratas", les invita a "que se alejen de esa estrategia salvaje".

Desde el PSOE de Valencia de Don Juan no podemos hacer otra cosa que repudiar enérgicamente la propaganda inmunda de los terroristas y demandar a todos los grupos políticos que conforman las Cortes Generales en la IX legislatura que ayer arrancaba que aunen todas sus fuerzas para combatir esta lacra y fortalecer así al Estado frente a esta jauría de criminales.

jueves, 14 de febrero de 2008

El Partido Popular y la Memoria Histórica

Su cínica mirada hacia el pasado

En declaraciones a RNE a finales del mes de enero, el candidato del Partido Popular a la Presidencia del Gobierno, Mariano Rajoy, se despachaba de este modo en referencia a la Ley de Memoria Histórica: "es un error descomunal (…) no sirve para nada (… y) sólo genera enfrentamientos (…) Se lo dice alguien que tiene que ver con el franquismo lo mismo que con China (…) La principal preocupación de los gobernantes deberían ser los sueldos, en lugar de dedicarnos a la Memoria Histórica, las naciones y estas historias (…) la gente de la calle está más en las cosas de comer que en otras filosofías".

Rajoy no quiso entrar a valorar otras declaraciones del europarlamentario del PP Jaime Mayor Oreja al periódico La Voz de Galicia, en las que a la pregunta ¿no considera pertinente condenar el franquismo? contestó: "No, por muchas razones. ¿Por qué voy a tener que condenar yo el franquismo si hubo muchas familias que lo vivieron con naturalidad y normalidad? (…) Algunos dicen que las persecuciones en los pueblos vascos fueron terribles, pero no debieron serlo tanto cuando todos los guardias civiles gallegos pedían ir al País Vasco. Era una situación de extraordinaria placidez (… el franquismo) forma parte de la historia de España (…) Como voy a condenar lo que, sin duda, representaba a un sector muy amplio de españoles".

Estas declaraciones no hacen sino corroborar el continuismo que sectores del PP hacen del franquismo, precisamente los grupos más ultraconservadores que se están imponiendo a los centristas tanto a la hora de configurar las listas electorales como de lanzar las propuestas programáticas del Partido Popular.

Y es que, en el asunto de la Memoria Histórica, una parte del PP no puede evitar el odio hacia la extensión de los reconocimientos públicos a la mitad de España que quedó postergada al olvido e injustamente discriminada respecto a los vencedores de la guerra. La Ley de Memoria Histórica trata de eso, ni más ni menos.

En otra ocasión había dicho Rajoy, con su habitual cinismo y sarcasmo, que no hay que mirar atrás porque “en realidad lo único que encontrará son españoles desdichados por igual”. No es verdad, pero no voy a entrar a valorar esta equidistancia que plantean ciertos sectores del PP para tratar de equiparar y en último caso, negar. Lo que quiero traer hoy aquí es precisamente ese cinismo del PP a la hora de adscribir la reapertura de heridas exclusivamente a la izquierda.

Miren, el 28 de octubre de 2007 la Iglesia Católica beatificó a 498 “mártires que dieron su vida por amor a Jesucristo en España durante la persecución religiosa de los años treinta del pasado siglo XX”. Algunos pondrían muchas objeciones a dicha beatificación, pero yo no voy a hacerlo porque considero que debe respetarse como decisión de las jerarquías religiosas de Roma. No conozco los “motivos” que llevaron al asesinato de dichas personas, pero los condeno de manera rotunda pues nada los justifica. Lo que no entiendo es como una organización religiosa, y que por ende debiera ser apolítica, se permite seleccionar y beatificar sólo a los asesinados por la represión del llamado bando republicano, cuando se dieron también bastantes casos de curas asesinados por los alzados o nacionales. Tampoco estaría de más que la Iglesia hiciese reflexión sobre los muchos religiosos que apuntaron con el dedo para ordenar fusilar o pasear, o ensalzase públicamente a los obispos o sacerdotes que suplicaron y pidieron por la no ejecución de personas de izquierdas, salvando a muchos y siendo desoídos también en numerosas ocasiones.

Pero vuelvo al tema que me ocupa, y es, reitero, el cinismo de los populares, poniendo un ejemplo cercano como muestra de que muchos de ellos llevan puesto un retrovisor en el que sólo siguen viendo a los caídos por Dios y por España. De aquellos casi 500 beatificados, dos eran oriundos de la localidad leonesa de Castilfalé, los cuales, ante el anuncio de Roma, fueron declarados hijos predilectos en Asamblea Vecinal el 24 de noviembre. El 11 de diciembre de 2007 se les dedicó un monolito en la plaza Mayor de la localidad, previa celebración de un acto institucional en el Ayuntamiento y una misa en la parroquia.

A estos últimos actos acudieron los siguientes cargos públicos del Partido Popular: Eduardo Fernández, Delegado Territorial de la Junta de Castilla y León; Antonio Silván, Consejero de Fomento de la Junta de Castilla y León; Juan Martínez Majo, alcalde de Valencia de Don Juan y entonces Presidente en funciones de la Diputación de León; los procuradores en las Cortes de Castilla y León Javier García-Prieto, Ana Rosa Sopeña y Concepción Mallo; la alcaldesa de Castilfalé, Purificación del Valle.

Los asesinatos de los carmelitas Ovidio Fernández Arenillas y de Nazario del Valle González pueden y deben condenarse. Lo ha hecho la Iglesia, como confesión religiosa a la que servían. Lo ha hecho el Partido Popular a través de instituciones (Ayuntamiento de Castilfalé) y de sus cargos públicos. Nadie les criticó por convocar aquellos actos. Nadie acusó a la alcaldesa, sobrina de uno de los represaliados, de utilizar a la institución que preside, ni si quiera se le criticaron frases como la que dijo en el propio Ayuntamiento: “en ese día tan especial en el que celebramos el reconocimiento oficial de la Iglesia al valor y compromiso con la Fe Cristiana”, a todas luces fuera de lugar en un Estado aconfesional. Se les respetó y se les respeta. Sólo se les pide ese mismo respeto y consideración hacia las familias que desean recuperar y honrar a sus víctimas del mismo modo, sin rencor y sin venganza.
I
Javier Revilla Casado.

jueves, 13 de diciembre de 2007

La Ilustración en España: Manuel Azaña

"Azaña y la genealogía del liberalismo"

A raíz de la publicación de las Obras completas de Manuel Azaña, compiladas por Santos Juliá, José María Ridao hace en El País un repasao a la figura política y literaria del que fuera Jefe del Estado español durante la Segunda República:

"Bien por su dedicación perseverante a la literatura, bien por su tardía consagración a la política, cierta crítica siempre ha encontrado algún flanco por el que minusvalorar, cuando no descalificar rotunda y sumariamente, una de las figuras más destacadas del siglo XX español, Manuel Azaña. A favor de esta crítica jugó, sin duda, la saña implacable con la que, tras la derrota de la República, fue borrado cualquier rastro de su último presidente, llegando al extremo de sustituir el nombre de un pueblo toledano, Azaña de la Sagra, por el simple motivo de que coincidía con el suyo. Confiscados por la Gestapo y entregados al régimen franquista buen número de sus escritos, destruido en los archivos el registro sonoro de sus innumerables discursos, la tarea pública de Manuel Azaña quedó durante décadas a merced del sambenito infamante de estar movida por no se sabe qué rencor ni qué resentimiento. En definitiva, a merced de ese género de acusaciones que el poder que es criticado desde la razón suele lanzar contra la persona cuando es incapaz de contestar los argumentos.

La publicación de sus Obras completas en 1966, compiladas para la editorial mexicana Oasis por Juan Marichal, sólo alcanzó a realizar una contribución modesta aunque rigurosa a la reparación de esta injusticia. Faltaban en sus cuatro volúmenes textos a los que Marichal no pudo tener acceso, tanto por encontrarse él fuera de España como por el hecho de que esos textos se custodiaban en los sótanos de la Dirección General de Seguridad y en manos de Franco y sus herederos. Pero, sobre todo, los condicionantes ideológicos de la época, no ya entre los vencedores, sino también entre los vencidos, no favorecieron la recepción que merecían aquellos miles de páginas publicadas por Oasis: las fuerzas políticas más activas contra la dictadura no estaban en condiciones de leer, y menos aún de reconocer como propio, a un político que reclamaba desde la izquierda el liberalismo y la democracia, además de una visión social que alcanzó su pleno desarrollo en la Europa posterior a la Segunda Guerra Mundial.

Después del trabajo pionero de Marichal, Santos Juliá ha llevado a cabo para el Centro de Estudios Constitucionales una ejemplar labor de recuperación y edición de manuscritos, publicaciones y otros documentos que hacen que las Obras completas de Azaña lo sean de verdad o, al menos, estén más cerca de serlo. Con unos condicionantes ideológicos menos compulsivos que los de 1966, hoy no debería cometerse otra vez el error de la indiferencia; un error que no sólo es signo de que no se comprende el ideario político y artístico de Azaña, sino de que la historia de las ideas en España sigue lastrada por algunos prejuicios del nacionalismo decimonónico y por el respeto reverencial a figuras ambivalentes.

La obra literaria de Azaña ha sido enjuiciada en demasiadas ocasiones en función de la personalidad pública del autor, dando por descontado que el aprecio o la discrepancia hacia sus posiciones políticas podía trasladarse a su trabajo de creación. El teatro, el ensayo o la narrativa de Azaña, por no hablar de sus Diarios, han sido tomados, así, por una mera extensión del campo de batalla, sólo útil para extraer pormenores de su actividad al frente del Ministerio de la Guerra, la Jefatura del Gobierno o la Presidencia de la República. Cierto es que existe una indiscutible coherencia entre las diversas vertientes de su actividad, pero cada expresión es cada expresión, y la crítica literaria no debería abandonar sus instrumentos en favor de los de la crítica política, y viceversa.

Azaña fue un dramaturgo mediano que, además, incurrió en el desatino de estrenar cuando ya formaba parte del Gobierno. Como ensayista, en cambio, es uno de los críticos más certeros de la generación del 98, todavía hoy venerada sin advertir la naturaleza de sus ideas, y de ahí que los ámbitos de reflexión de Azaña aparezcan en gran medida como un contrapunto ilustrado y democrático a los autores del Desastre: la historia de España, la interpretación del arte y la literatura de los siglos XVI y XVII o los remedios para sacar al país del atraso. Aparte de su narrativa más breve, Azaña no fue sólo un novelista de la introspección. La crisis personal del protagonista de El jardín de los frailes al descubrir las falacias de su educación coincide con la crisis del país a raíz de la pérdida de las últimas colonias, dos hechos entre los que el relato establece un significativo paralelismo. La inconclusa Fresdeval se atiene a la estructura de las sagas familiares, pero es también un alegato contra el sistema caciquil.

Pero, tal vez, el Azaña que mejor explota sus dotes de escritor es el que recurre, revitalizándolos en nuestra lengua, a géneros entonces poco frecuentados, como el diálogo y, hasta cierto punto, los diarios. La velada en Benicarló no es una pieza de teatro, por más que el talento de José Luis Gómez consiguiera popularizar una versión bajo esa forma; es un diálogo, o dicho en otros términos, una obra que prolonga un género del que ya se valieron en España las corrientes erasmista e ilustrada. Y es, además, algo que un extraño pudor ha impedido afirmar durante mucho tiempo: una de las más conmovedoras, profundas y extraordinarias creaciones literarias en español del siglo XX. Otro tanto cabe decir de los Diarios, en especial de los escritos por Azaña durante la guerra, sólo que, en este caso, su indiscutible valor testimonial, su ingente información historiográfica, parece condenar al segundo plano la sostenida reflexión sobre los grandes problemas humanos que recogen sus páginas. Es de suponer que, a medida que el referente político se vaya desvaneciendo en el olvido, los Diarios comiencen a ser leídos como una proteica obra literaria en la que se dan cita recuerdos, descripciones, graves cuestiones filosóficas, juicios morales de valor universal.

Sería injusto, sin embargo, que el imprescindible reconocimiento del Azaña escritor se llevara a cabo sobre la condena del político, según pretendieron, en efecto, algunos de sus críticos más inicuos. Como todo gobernante, pudo cometer errores, pero fueron errores dentro de las instituciones democráticas, errores que nunca procedieron de una traición a su máxima de que el Gobierno debe ejercerse con razones y con votos. Del Azaña político se ha dicho que fracasó; pocas veces se ha reparado en el sinsentido o en la monstruosidad del que parte la afirmación de ese supuesto fracaso. Sinsentido, porque es difícil sostener que ha fracasado un político que alcanza la máxima magistratura de su país ateniéndose a las normas constitucionales y que, al alcanzarla, se le reprocha que su formidable capacidad exigía que permaneciese en la Jefatura de Gobierno y no aceptar la del Estado. Monstruosidad, porque si lo que se pretende sugerir es que había motivos para que unos generales se levantaran en armas, entonces se está legitimando que los ejércitos tienen un papel que desempeñar en la política democrática. La República fue derrotada, Azaña fue derrotado y, si en esa derrota hay un fracaso, es el mismo fracaso que cosechó la Europa democrática que sucumbió al empuje del totalitarismo. Si las tornas cambiaron fue porque la Europa democrática se unió en la lucha y contó con el apoyo de Estados Unidos y, también, de la Unión Soviética. La República española combatió a solas y sucumbió a solas.

La publicación de las Obras completas compiladas por Santos Juliá para el Centro de Estudios Constitucionales, retomando el esfuerzo de Juan Marichal para la editorial mexicana Oasis, suponen una segunda oportunidad para Manuel Azaña, para su obra literaria y para el juicio sobre su tarea política. Una segunda oportunidad que no debería malgastarse en una carrera propagandística para determinar quién entre los dirigentes y los partidos actuales puede hacer más exhibición de azañismo. Los escritos y los discursos de Manuel Azaña exigen, para ser cabalmente comprendidos, trazar de nuevo la genealogía del liberalismo español, corrigiendo la que hoy sigue dándose por válida. Ésa sería la mayor contribución de la historia de las ideas, la mayor contribución de estas Obras completas de Manuel Azaña, a una España más democrática y más justa."

lunes, 10 de diciembre de 2007

Los pilares del Estado del bienestar

Miguel Martínez

El pasado domingo 2 de diciembre, nuestro Secretario Provincial, Miguel Martínez, publicaba la tribuna "Las políticas sociales de ZP, señas de identidad" en el Diario de León:

"Como alcalde y como senador del Partido Socialista por la Provincia de León y también en mi condición de Secretario Provincial del Partido Socialista, me dirijo desde esta tribuna a las ciudadanas y ciudadanos de León, para compartir algunas reflexiones acerca de las políticas sociales del Gobierno de Zapatero.

La Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a Personas en Situación de Dependencia, que entró en vigor el 1 de enero de 2007, configura el Sistema de Autonomía y Atención a la Dependencia como cuarto pilar del Estado del Bienestar. Sin duda, es ésta la ley social más importante de la actual legislatura y de las próximas décadas, ya que crea en España un nuevo derecho universal y sienta las bases del cuarto pilar del Estado del Bienestar, junto al derecho a una educación básica, obligatoria y gratuita (1985), el derecho a las prestaciones del Sistema Nacional de Salud (1986) y el sistema de pensiones asistenciales (1990), que también fueron creados por gobiernos socialistas.

La Ley reconoce un nuevo derecho universal a los ciudadanos: el derecho de las personas que no se pueden valer por sí mismas a ser atendidas por el Estado. Se trata de promover la autonomía personal y garantizar la atención y protección a las personas en situación de dependencia en todo el territorio del Estado. Se consagra así el carácter universal y público de las prestaciones y el acceso a éstas en condiciones de igualdad, con la participación de todas las administraciones en el ejercicio de sus competencias.

En la provincia de León, hay 12.893 personas dependientes, una población que, según las previsiones, aumentará en los próximos años. Más del 80 % de estas personas son mayores de 65 años. La atención se realiza, sobre todo, en el ámbito familiar y recae especialmente en las mujeres (representan el 83% de los cuidadores familiares) lo que, en la mayoría de los casos, les impide que puedan llevar a cabo actividad laboral alguna. Sólo uno de cada cinco familiares cuidadores tiene un empleo.

En la actualidad, la atención de las administraciones se presta desde el sistema sanitario y desde el ámbito de los servicios sociales, con una cobertura insuficiente y con diferencias importantes entre Comunidades Autónomas y entre las áreas urbanas y rurales. En Castilla y León, el 4,13% cuentan con un servicio de ayuda a domicilio, el 3,01% con teleasistencia, el 6,29% con una plaza en una residencia y el 0,48% en un centro de día.

El Sistema de Autonomía y Atención a la Dependencia incluirá la prestación de servicios, a través de centros y programas públicos o concertados. Los beneficiarios tendrán derecho a una serie de servicios según su grado y nivel de dependencia.

El catálogo de servicios incluye la prevención de las situaciones de dependencia, teleasistencia, ayuda a domicilio, centros de día y de noche y atención residencial (residencias para mayores dependientes y centros de atención a personas en situación de dependencia con varios tipos de discapacidad).

Además de la prestación de estos servicios, se podrá acceder a diversas prestaciones económicas vinculadas a la contratación de un servicio, compensaciones económicas por cuidados en el entorno familiar, si el beneficiario opta por ser atendido en su entorno familiar, en cuyo caso, su cuidador recibirá una compensación económica por ello. El cuidador familiar deberá estar dado de alta en la Seguridad Social. También se dará prestación personalizada, para facilitar al beneficiario una vida más autónoma, el acceso a la educación y al trabajo y el ejercicio de las actividades básicas de la vida diaria.

Por otra parte, aquellas personas que opten por contratar un seguro privado de dependencia obtendrán beneficios fiscales.

La financiación correrá a cargo de la Administración General del Estado, de las Comunidades Autónomas y, en su caso, de las Corporaciones Locales. El compromiso del Gobierno se refleja en el esfuerzo financiero de aportar en los próximos 8 años más de 12.000 millones de euros. Las Comunidades Autónomas, que son las competentes en la materia, habrán de aportar una cantidad similar. Los beneficiarios participarán en la financiación del sistema en función de su renta y patrimonio personal (no familiar), de forma equilibrada y justa. Ningún beneficiario dejará de recibir atención por falta de recursos.

Si hay algo que quite el sueño a un alcalde, es no poder atender a las necesidades de sus vecinos. Todos hemos sentido impotencia ante la persona mayor que no tiene quien la cuide, ante la madre o la hija que cuida a un discapacitado durante las veinticuatro horas del día, desde el agotamiento y la imposibilidad de desarrollar cualquier actividad laboral o social. Nos hemos sentido impotentes, ante quienes han dado todo y en los últimos años de su vida, solo les queda vegetar porque se sienten culpables de ser una carga para su familia.

Los alcaldes, que convivimos más directamente con los problemas de nuestros vecinos, colaboraremos para dar solución a estos problemas con los instrumentos que la ley pone a nuestra disposición y con la máxima lealtad institucional hacia el Gobierno de España y al de nuestra comunidad autónoma veremos cómo el gran esfuerzo económico y social merece la pena. Esta Ley, constituye una seña de identidad del Gobierno socialista, comprometido con las políticas sociales que aumentan los derechos y el bienestar de los ciudadanos. En palabras del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, «la auténtica riqueza de una sociedad es la que mide el bienestar de los ciudadanos». Yo las suscribo."

domingo, 9 de diciembre de 2007

Interesante y existoso coloquio celebrado por las Juventudes Socialistas


4 contertulios hablaron de cómo se llegó a la actual Constitución y qué se ha derivado de ella

6 de diciembre, 6 de la tarde. Más de medio centenar de personas decidieron asistir al 'Coloquio Intergeneracional' organizado por las Juventudes Socialistas de Valencia de Don Juan, renunciando a la tarde festiva. Pero, a mi modo de ver, creo que no fueron algo más de dos horas desperdiciadas, ni mucho menos.

La moderadora, M. T. G., dividió el coloquio en 4 partes. Las tres primeras fueron bloques exclusivos para los contertulios, en cada uno de los cuales dieron su opinión sobre cómo se llegó a la Transición, cómo se fraguó la Constitución y cómo hemos evolucionado desde su aprobación en referéndum el 6 de diciembre de 1978, respectivamente. Con gran acierto y claridad, Teresa hizo sendas introducciones a los bloques para poner en situación los temas a tratar. Tras ellos, la moderadora dio pié a las intervenciones y preguntas por parte del público.

Para resumir lo que pudimos escuchar en dicho simposio, diremos que especialmente valiosas fueron las palabras de José Pérez Guayo. Éste relató sus recuerdos de la II República, destacando datos sobre la Agrupación Socialista de Valencia de Don Juan de la que dijo tenía por entonces una docena de militantes, bastantes más de Juventudes Socialistas. Relató las consecuencias en Coyanza del golpe militar del 18 de julio de 1936, como la movilización 'voluntaria' a las tropas nacionalistas de varios jóvenes socialistas, dos de los cuales murieron en primera línea de fuego y figuraron como 'caídos por Dios y por España', o la represión sufrida por su familia, primero con el asesinato de su padre, Víctor Pérez Barrientos, paseado en Villadangos por haber sido concejal del PSOE, luego con el hambre derivado de la falta de trabajo por 'rojos'. Concluyó Guayo criticando desde su perspectiva el modelo de transición hacia la democracia actual y la tibieza de los partidos de izquierda en el momento presente.

Alberto Pérez Ruiz hizo una valoración histórica del largo proceso democratizador de España desde el siglo XIX hasta la actualidad. Sobre la República quiso mencionar los principios de la 'Ley de Memoria Histórica' y su objetivo esencial de homenajear a personas que, como el padre de Guayo, perdieron su vida injustamente. Sobre la transición, destacó las gratas sorpresas del rey Juan Carlos y del presidente Suárez, así como la cesión del PSOE de uno de sus diputados ponentes para la redacción de la Constitución. Contó anécdotas interesantes de los procesos electorales locales y del presente criticó especialmente la falta de democracia interna en los partidos políticos.

Ana Gorgojo López, en su calidad de licenciada en Derecho, aportó sus conocimientos para desgranar algunos de los más importantes artículos de la actual Constitución Española de 1978, incidiendo en la falta de desarrollo de algunos derechos y en el retroceso de algunos respecto a sus años de juventud. Se mostró claramente partidaria de reformar el texto en algunos apartados como el relativo a la sucesión de la jefatura del Estado. En su valoración de estos 29 años constató avances, pero también procesos inconclusos y asuntos pendientes verdaderamente lamentables como los terrorismos de ETA y de género.

Rubén Fernández García, desde su perspectiva joven y 'posibilista' destacó la continuidad de numerosos políticos franquistas en el proceso de transición y los 'consensos' que se alcanzaron en él, a su juicio demasiado ensalzados en la actualidad de cara a 'blindar' los necesarios cambios que precisa la Constitución pues han variado bastantes aspectos en estas tres décadas de democracia plena.

Para concluir esta breve reseña destacaremos la atención y respeto del público, su activa participación en el coloquio final, la capacidad de síntesis de los contertulios reflejada en la brevedad y concisión de sus intervenciones, y el adecuado control del desarrollo del debate por la moderadora, sin olvidar tampoco la tarea previa de organización llevada a cabo desde la dirección de las Juventudes Socialistas.

Enhorabuena pues a todos.

sábado, 24 de noviembre de 2007

Comparar es bueno

España tras cuatro años de Zapatero


Más empleos y de mayor calidad. Más igualdad. Más derechos. Más ayudas a las familias. Mayores facilidades para acceder a la vivienda... Son algunos de los efectos de la gestión del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Estos son los principales datos comparados con los que lograron los gobiernos del Partido Popular. Porque comparar es bueno...

lunes, 19 de noviembre de 2007

El poder regio: Alfonso XIII y su nieto

Juan Carlos I y su abuelo: el poder regio

El prestigioso historiador Santos Juliá escribía el pasado sábado en El País el siguiente artículo sobre el poder real:
"El 22 de noviembre de 1975 -pronto hará 32 años-, Juan Carlos de Borbón se presentaba, en el primer mensaje de la Corona, "como Rey de España, título que me confieren la tradición histórica, las Leyes Fundamentales del Reino y el mandato legítimo de los españoles". Débiles títulos, a pesar de su aparente fortaleza y rotundidad: la tradición histórica había quedado, más que interrumpida, quebrada por la abdicación de Alfonso XIII; las Leyes Fundamentales franquistas tenían los días contados, aunque no faltaban reformistas dispuestos a modificarlas para que todo siguiera igual o parecido; y los españoles se habían visto privados desde febrero de 1936 de la libertad de conferir ningún mandato legítimo. En realidad, Juan Carlos de Borbón se podía presentar como Rey de España porque su antecesor en la Jefatura del Estado, en virtud de su "suprema potestad", así lo había dispuesto.

De modo que el Rey comenzó a reinar no sólo gobernando sino acumulando toda la cantidad de poder posible; nada que ver con un monarca que debe a la tradición su acceso al trono. Su mandato procedía en exclusiva de las Leyes Fundamentales y por eso su primer empeño consistió en abrir el juego político a nuevos participantes con el propósito de ampliar las bases heredadas de la dictadura, sin romper con ella, reformando aquellas leyes hasta el límite de lo posible. En este punto, en el primer semestre de 1976, más que de transición se hablaba de reforma, y nadie había visto todavía en el Rey ningún motor, ningún piloto de ningún cambio. Por su parte, el Rey había recordado, ante el Consejo del Reino, que sólo a él correspondía "la decisión última en los asuntos más trascendentales y en los casos de decisión excepcional, grave, o de emergencia".

Así estaban las cosas cuando el proyecto Arias-Fraga de reformar las Leyes Fundamentales entró en barrena, en medio de una movilización popular y obrera de una magnitud sin precedente y de los obstáculos surgidos en las mismas instituciones del régimen. Fue entonces cuando el Rey, haciendo uso de sus poderes, afirmó ante el Congreso de Estados Unidos: "La Monarquía hará que, bajo los principios de la democracia, se mantengan en España la paz social y la estabilidad política, a la vez que se asegure el acceso ordenado al poder de las distintas alternativas de Gobierno, según los deseos del pueblo libremente expresados". Era una nueva concepción del papel de la Corona, ansiosa por alejarse de las fuentes de su supuesta legitimidad para presentarse como "árbitro, defensor del sistema constitucional y promotor de la justicia".

Poder arbitral en el ejercicio de una función integradora: así percibía el Rey su posición como "monarca constitucional" en el primer mensaje a las Cortes elegidas en junio de 1977, una autodefinición algo precipitada pues aún no había Constitución y ya se había disuelto la pretensión de reformar la inexistente. Monarca constitucional lo sería al término de un proceso constituyente que se consumara con un recorte sustancial de su poder. Fue la representación del Partido Comunista, muy hábil y eficaz en el debate sobre la Monarquía, la que consiguió "que la Monarquía inevitable fuera una República coronada", como recordaría luego Jordi Solé Tura, desbaratando la pretensión de atribuir a la Corona "efectivas competencias moderadoras y arbitrales", de modo que se convirtiera en una "poderosa magistratura arbitral", como soñaba el representante de UCD, Miguel Herrero de Miñón.

Insólita por su origen, la Monarquía española lo fue también por el rápido tránsito desde la acumulación de todo el poder a su limitación a un poder simbólico. ¿Sólo simbólico? Naturalmente, los constitucionalistas disputan, pero lo que no tiene discusión es que todos "los actos del Rey" necesitan para ser eficaces el refrendo del presidente del Gobierno o del ministro competente en la materia. Ocurrió, sin embargo, que cuando esta exigencia quedó clara, se produjo una nueva y extraordinaria circunstancia: la legitimidad constitucional alcanzada por esta vía se vio reforzada en el baño de adhesión popular tras un "acto del Rey" situado por necesidad al margen de la Constitución, sin posible refrendo del Gobierno: su actuación en la tarde del 23 y en la madrugada del 24 de febrero de 1981.

Lo extraordinario del caso consistió en que, a los cinco años del inicio de su reinado, Juan Carlos I, rey constitucional, que sólo podía presidir una sesión del Consejo de Ministros si se lo pedía el presidente del Gobierno, actuó como si dispusiera de una "reserva última de poder" -por decirlo con García de Enterría- suficiente para frustrar una intentona militar. Dicho más a la llana: despojado de poder había ejercido el máximo poder posible. Esta singular y contradictoria circunstancia lo catapultó a una tierra donde sólo habitan los reyes taumaturgos, en la que, hiciera en adelante lo que hiciera, se sabía al abrigo de cualquier mirada indiscreta y protegido de cualquier crítica por una nebulosa cortina, mezcla de sentimientos de gratitud y de temor, de admiración y de respeto, en los que vino a condensarse la pregunta que había quedado en el aire: ¿qué habría pasado en aquellos días de febrero si el Rey no hubiera estado allí? Y aún estando allí, ¿qué habría pasado si no hubiera dispuesto -como habría sido el caso si de un presidente de la República se hubiera tratado- de esa "reserva última de poder"?

Las preguntas sin respuesta dan lugar a relatos míticos, que llevan aparejados una suspensión de juicio que se resuelve finalmente en la práctica ritual de mirar sin tocar. La Corona, desde entonces, se mira pero no se toca. A condición, naturalmente, de que, retirada al ámbito de lo simbólico, conserve el aura de su primigenia legitimidad constitucional bañada dos años después en el calor popular. Tal vez ninguna monarquía europea ni, desde luego, ningún rey constitucional español hayan vivido más a resguardo de la crítica que el rey Juan Carlos I, un privilegio que para sí hubiera querido el último monarca de la dinastía Borbón, Alfonso XIII, expuesto desde niño a los bandazos de la opinión, que un día le mostraba su amor -aquel amor del pueblo que tanto echó en falta en abril de 1931- y al día siguiente su desprecio. Si el rey Alfonso pudiera levantar la cabeza, seguro que preguntaría a su nieto: ¿pero qué has hecho, muchacho, para merecer el sublime privilegio de mírame y no me toques en un país como éste?

Y de pronto, tras una acumulación de actos del Rey y de conductas de la familia real excesivamente expuestos a la mirada del público, ese aura mítica que rodea a la Corona se desvanece en el aire, quizá porque ya ha dado de sí todo lo que podía dar, que ya era bastante. El último acto del Rey, un acto político, en presencia, pero de nuevo sin refrendo posible del presidente del Gobierno, ha desencadenado un alud de comentarios que, no por casualidad, son más laudatorios cuanto más partidario sea quien los emite de una Corona fuerte, que actúe, que arbitre, que intervenga. Alabanzas que se mudarán en denuestos si el síndrome de la escalera que afecta al presidente de Venezuela -incapaz de reaccionar sobre la marcha- resulta tan potente como su vulgar e insolente desfachatez y acaba provocando consecuencias políticas y económicas indeseadas.

En todo caso, el último "acto del Rey" tendrá al menos una virtud. Ante la provocación de un jefe de Estado que, muy probablemente, pretendía socavar los fundamentos de esta especie de Commonwealth de países iberoamericanos reunidos una vez al año, Juan Carlos I se conduce, en todos los posibles sentidos de la expresión, como un Borbón, digno heredero de su abuelo. En esta recuperación de la tradición se esfuma o se desvela el aura mítica que escondía la más preciada reserva de su poder: la de actuar, y vivir, más allá de la crítica. A partir de ahora, tendrá que estar, como su abuelo, a las duras y a las maduras, lo cual, visto lo visto con la Corona británica, tampoco es para desesperar, aunque aquí hablamos otra lengua, el español, en la que se empieza con el tuteo pero nunca se sabe dónde se acaba."

sábado, 17 de noviembre de 2007

25 años del acceso del PSOE al Gobierno

Los Gobiernos socialistas de Felipe González

El primer presidente electo de la Comunidad Autónoma de Castilla y León, Demetrio Madrid, publicaba una tribuna el pasado jueves, en el Diario de León, recordando cuáles fueron los principales retos (y logros) del Gobierno socialista de Felipe González:

"(...) Cuando la noche del 28 de octubre se abrieron las urnas, los resultados fueron contundentes, los ciudadanos decidieron que el nuevo Gobierno afrontara los grandes y graves problemas que tenía nuestra sociedad y nuestro país:

-Conseguir que España se incorporara a la entonces Comunidad Europea, rompiendo el aislamiento internacional a la vez que pudiera beneficiarse del desarrollo económico y empezar a contar y pesar en un proyecto decisivo en términos históricos, al tiempo de contribuir en la propia consolidación de la Europa del futuro, beneficiándose de los importantes fondos europeos. Gracias a Felipe el pedigüeño.

-Desmontar definitivamente los intentos de desestabilización procedentes de grupos minoritarios que históricamente habían intervenido en contra del poder democrático establecido. Ver sublevación del 18 de julio de 1936 contra el Gobierno legítimo en la Segunda República. Consiguiendo que el papel de las Fuerzas Armadas se supeditaran al poder legalmente establecido y al servicio de los principios democráticos recogidos en la Constitución. Logrando un ejército moderno al servicio de la paz dentro y fuera de España con misiones al servicio de las Naciones Unidas.

-Modernizar la economía y todo el aparato productivo en situación absolutamente precaria, imposible de competir ni en los mercados interiores y menos aún en el ámbito internacional. Algún día habrá que hacer «justicia» sobre la importancia que tuvo al afrontar aquella dolorosa e impopular reconversión industrial, sin la cual difícilmente hubiéramos creado una industria moderna competitiva y diversificada. Ya hubiera querido Carlos Solchaga que otros gobiernos de la derecha lo hubieran conseguido antes.

-Otro de los grandes retos y objetivos de los gobiernos socialistas fue resolver lo que en tiempos de la Segunda República se denominaba «el problema territorial». Es decir, desarrollar el Título VIII de la Constitución, en definitiva, orientar el modelo de Estado, con la generalización de las comunidades autónomas.

-La universalización del derecho a la asistencia sanitaria, a la educación hasta los dieciséis años, la creación de cientos de miles de becas para que, por fin, los hijos de las familias de trabajadores tuvieran acceso a la Universidad. La actualización de las pensiones y la creación de las no contributivas, permitiendo que las enormes diferencias entre el mundo rural y urbano se redujeran.

Fueron acontecimientos de una enorme importancia que vinieron a resolver situaciones injustas, insufribles, producto de una España vieja e insolidaria. En los servicios llamados sociales, se pasó de una asistencia de beneficencia a la creación de derechos de los ciudadanos. En definitiva a una sociedad más justa. Al llamado Estado del bienestar, donde la igualdad debe ser un objetivo irrenunciable para los socialistas. (...)"

viernes, 16 de noviembre de 2007

El respeto al pacto social

Peces-Barba, "padre" de la Constitución

Gregorio Peces-Barba publicó el pasado martes, en El País, un conveniente artículo acerca de cómo la clase política debe regresar al consenso de mínimos en los temas fundamentales, que ha de pivotar sobre nuestra constitución:

"(...) Por otra parte el segundo objetivo es el mantenimiento del Estado de las Autonomías, como Estado funcionalmente federal. Esta es una de las dimensiones fuertes del pacto que no permite aventuras secesionistas, ni modificaciones estatutarias fuera de los procedimientos. Los excesos de contenido o de competencias de las modificaciones de los Estatutos de Autonomía, y que siguen, sin embargo el procedimiento, tienen arreglo y la última palabra la tendrá el Tribunal Constitucional. Los que se saltan el procedimiento y lo violan frontalmente, no tienen ninguna posibilidad de que su proyecto prospere. Ese es el modelo del lehendakari Ibarretxe en los contenidos de su plan, y en la consulta que pretende hacer absolutamente al margen de lo permitido por la Constitución. Ni en la forma ni en el fondo son de recibo. Son poco inteligentes, propias de un kamikace que sabe que se va a estrellar, y sigue impertérrito su camino de destrucción. Lo malo es que su aventura que lleva a la nada, puede producir daños en la convivencia futura del buen pueblo vasco. ¡Ojalá esos daños no sean irreparables y que los vascos puedan construir la máxima autonomía posible, sin rupturas ni violencia en el seno de la España civil. Para que eso sea posible, los partidos defensores de la Constitución, PSOE y PP, deben trabajar al unísono y, además, es necesario que IU recupere en Euskadi, su dimensión abierta a la totalidad de España y que el PNV contribuya desde el sosiego y la moderación.

Cuando el artículo primero sitúa a España como poder constituyente, que se constituye en un "Estado social y democrático de Derecho que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico, la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo", está marcando también que la soberanía corresponde al pueblo español del que dependen los poderes del Estado. El pacto social supone la mayor fidelidad de la soberanía a la realidad de los ciudadanos para la más cabal representación. Sin embargo, ese es un objetivo todavía incumplido a los casi treinta años de la Constitución, porque la Ley electoral es preconstitucional y se mantiene hoy con los mismos esquemas conceptuales. Para ajustar la realidad al pacto social en el ámbito de la representación política, es necesario reformar la ley electoral, para que recoja lo más fielmente la correcta correlación -ciudadanos y número de parlamentarios-. Para eso hay que añadir cincuenta diputados a los trescientos cincuenta, lo que es factible con una Constitución que tiene hasta cuatrocientos diputados posibles. Se situarían estos cincuenta nuevos diputados en una única circunscripción nacional que recogería todos los votos que en las circunscripciones provinciales no hubieran sido aprovechados para elegir un diputado. Los diputados de la circunscripción única nacional serían distribuidos de manera proporcional por el sistema d'Hont, a los partidos destinatarios de los votos no utilizados en las circunscripciones provinciales. Esta solución está hecha con un velo de ignorancia de los resultados, y sirve para convertir en más justa la identidad del soberano popular. (...)"