domingo, 6 de enero de 2008

Autonomía leonesa: una reivindicación socialista (II)

En defensa de la igualdad: contra el nacionalismo castellanoleonés

Decía en el anterior escrito que la infame estrategia de los partidarios incondicionales de la persistencia de “Castilla y León” consiste en vincular la reivindicación de la autonomía para la región leonesa con ideas nacionalistas y posiciones defensoras de derechos colectivos. Esta inteligente maniobra ha sido forjada tanto por el Partido Popular como por algunos sectores del PSOE, lo cual ha contribuido poderosamente a su éxito y asimilación entre los leoneses desde el establecimiento del ente autonómico que nos ahoga desde la legalidad. Ahora bien, por suerte, no todos los ciudadanos asumimos felizmente todo lo que algunos políticos interesados nos lanzan desde el manchado púlpito oficial. Algunos paramos a pensar y, pronto, comenzamos a discernir. La consecuencia resulta atronadora: la estrategia de los socialistas y de los derechistas “castellanoleonesistas” comienza a resquebrajarse con el mismo sonrojo con que empezó a desmoronarse el régimen franquista.

La reivindicación de la autonomía para la región leonesa, como señala el título de estas líneas, se fundamenta netamente en ideas socialistas porque no es más que un acto que descansa sobre el cimiento de la anhelada igualdad. Los socialistas que demandamos el establecimiento de una comunidad autónoma para León (por consiguiente, también para Castilla la Vieja), en coherencia con un vector clave de nuestro ideario más básico, la igualdad, no tenemos en mente ningún desvarío nacionalista, identitario, metafísico, comunitarista, patriotero, colectivista…, como pretenden vender los evidentes “castellanoleonesistas”, sino el deseo de luchar por la igualdad para todas las regiones españolas, para que los ciudadanos de la región leonesa (y también los de la región castellana vecina, los castellanos) no sean desiguales con respecto a los demás ciudadanos españoles; para que puedan seguir siendo leoneses con naturalidad y absoluta normalidad; para que no se les imponga una nueva identidad esencialista, la “castellanoleonesa”, cuando eso nunca ha existido ni podrá existir más que en unos pecaminosos papeles totalitarios; para que no tengan que asumir una historia falseada e inventada; para que no tengan que pagar impuestos que se dedican a construir desde fundaciones, libros, publicaciones oficiales, artículos, fiestas… la nueva identidad, el nuevo pueblo, la nueva comunidad, el nuevo nombre, el nuevo gentilicio (¡se han inventado hasta un gentilicio!), la nueva nacionalidad histórica -que recoge el nuevo estatuto “castellanoleonés”-, el nuevo destino común que brota de la común historia…

Los socialistas que reivindicamos que la región leonesa disponga de una administración autonómica, en pie de igualdad con todas las demás regiones que integran la nación española, estamos en una tesitura enfrentada enteramente con posturas nacionalistas, anexionistas, reaccionarias, comunitaristas, colectivistas, fascistoides…Por eso mismo, no podemos tolerar ni, mucho menos, amparar o justificar el nacionalismo “castellanoleonés” que ha surgido con la creación política interesada de “Castilla y León”. En sí misma, “Castilla y León” es un ente o un producto nacionalista, sustancial y extremadamente nacionalista, ultranacionalista, que recuerda al peor nacionalismo conocido, el hitleriano o nazi, por su afán y voluntad anexionista, por el acallamiento de los territorios anexionados, por la invención y utilización falsificadora de la historia, por la execrable manipulación de los alumnos en las escuelas, por la creación de instituciones y organismos dedicados a fomentar la asunción ciudadana del nuevo pueblo “castellanoleonés”, por su táctica amenazante (“si León estuviera solo iría a la ruina”, cuando el nefasto y triste ocaso en que se halla es consecuencia directa de la desgraciada existencia de “Castilla y León”), por la ocultación de la cultura, arte, patrimonio e historia de los territorios anexionados (se podría decir incluso “colonizados”, por el saqueo objetivo e incuestionable de León que han ejecutado la provincia y la capital vallisoletanas, principalmente), etc.

En suma, los socialistas con conciencia clara y firme de socialistas no podemos más que repudiar y atacar la comunidad autónoma de “Castilla y León” (insólito caso de autonomía cuyo nombre se compone de dos partes unidas por una conjunción coordinante copulativa: algo significará esto…), porque rechazamos radicalmente, desde sus postulados originarios, desde la raíz, el nacionalismo y todas las prácticas filofascistas que comete para sostener sus falsedades interesadas y para evitar por todos los medios la toma de conciencia de los ciudadanos perjudicados, que traería la inmediata movilización y emancipación. Y estamos completamente a favor de la lucha cívica y democrática, al contrario de los actos antidemocráticos e impositivos de los “castellanoleonesistas”, por la constitución de una comunidad autónoma que sostenga política y administrativamente a los ciudadanos de la región leonesa, conforme a la Constitución española de 1978.

El necesario establecimiento de la autonomía leonesa supondría un enorme triunfo y una digna conquista para la izquierda, en general, y para los socialistas, en particular: la igualdad ascendería un peldaño más en su agotadora y complicada escalada histórica; la justicia tendría un significativo tanto a su favor; la veracidad histórica se vería aliviada; los niños y adolescentes se desprenderían de repugnantes lavados de cerebro; los ciudadanos se ahorrarían cantidades ingentes de impuestos absurdos dirigidos a poner en marcha indecentes adoctrinamientos; muchos profesionales del campo docente, académico, universitario, investigador, editorial…dejarían de mentir consciente o inconscientemente; el ideario nacionalista recibiría un duro golpe, mientras que los planteamientos progresistas obtendrían un alentador empujón; la lógica, el sentido común y la razón ampararían con todo su convencimiento, con toda su ilusión y con toda su fuerza el natural sentimiento de los leoneses que, en el fondo de su corazón, siempre llevaremos inscrito lo que somos, como todos los demás, y siempre veremos extraño eso de “castellanoleoneses” y, mucho más, eso de “castellanos”. Y, con todo, se estaría del lado de aquello que toda persona racional, o mínimamente racionalista, debe perseguir: la verdad. Dice el filósofo racionalista español Gustavo Bueno que todo lo que vaya contra la verdad, por principio, es malo, y que el respeto al prójimo consiste en intentar convencerlo de que lo que dice es erróneo o es verdadero, porque si uno no trata de convencerlo de ello no le tiene respeto. Esa es mi auténtica voluntad, mi última aspiración, mi entusiasmada brega: intentar convencer a los socialistas que siguen defendiendo la continuación de la existencia de “Castilla y León” de que están incurriendo en un tremendo error, aunque seguramente lo hacen inconscientemente y con toda la mejor voluntad del mundo, creyendo que estar a favor de la autonomía leonesa no es de socialistas, sino de los de la UPL o de nacionalistas, cuando es todo lo contrario: defender la autonomía para la región leonesa es defender la igualdad y atacar la injusticia y el trato discriminatorio, defender el progreso para León y atacar el conservadurismo y el inmovilismo nacionalista “castellanoleonés”, defender el respeto a la autenticidad histórica y atacar la manipulación y la falsificación, defender el socialismo y atacar el nacionalismo derechista.

Daniel González Colinas

sábado, 5 de enero de 2008

Velada Literaria, entrega de premios del IV Concurso Literario 'Rafael Alberti'

Los sonidos del silencio

Los sonidos se impusieron al silencio anoche en Valencia de Don Juan. La Generación del 27, cuatro décadas relegada a un revanchista olvido, tomó la escena del Café Diario bajo la representación de varios jóvenes. Fueron concretamente cinco.

María Teresa abrió la velada desde una mesa del café repleta de libros y la llama de una vela. En su introducción recitó a Luis de Góngora, el referente de la Generación al cumplirse en 1927 los trescientos años de su muerte. Cigarrillo en mano, desgranó lo fundamental que rodeó a aquellos intelectuales comprometidos con su tiempo.

Dio paso a Javier, caracterizado con sombrero para emular a Antonio Machado, el hermano mayor, a quien repasó su vida en primera persona salpicando su desarrollo con lecturas de sus versos y con algunas canciones magistrales de Joan Manuel Serrat sobre obras del mismo Autor: Retrato, Canciones, Españolito...

Jorge cruzó el charco, desembarcó desde Chile para encarnar a Pablo Neruda y pulular oníricamente desde los Cien sonetos de amor, hasta Los versos del capitán, pasando por los ineludibles 20 poemas de amor y una canción desesperada. Nos contó cómo "bandidos con aviones y con moros / bandidos con sortijas y duquesas / bandidos con frailes negros bendiciendo" rompieron en el 36 España y, con ella, a la generación del 27.

Marisol, entremezclada con el público, puso voz a Jorge Guillén. Desde su Valladolid natal nos obsequió con sus cánticos y nos relató cómo fue su vida. Cómo se salvó de la Guerra, dejando atrás a distintos amigos que no corrieron la misma suerte.

María cerró la cinquena de intrépidos intérpretes narrando la infastuosa vida que le tocó vivir a Miguel Hernández. Al Café Diario nos llegó con sus Tres heridas la de la vida, la del amor, la de la muerte. Muerte a la que le sentenciaron en una cárcel de alicante, cuando tan solo había vivido 32 años. Sufrió más que amó. Y no eran edades para sufrir tanto.

La iluminación y el sonido corrieron a cargo de Clementino e Iván, impecables en su labor. El atrezzo, obra de todos en general.

Tras el aplauso de los presentes, que completaron el aforo del local, María Teresa cambió el tono de la velada por la solemnidad que implica el fallo público de un certamen que en esta edición ha superado a todas las anteriores en número de participantes y de obras presentadas (42 más una decena de obras presentadas fuera de concurso o recibas fuera de plazo) y en la dispersión geográfica de los autores, consolidándolo así definitivamente.

María, otra compañera, fue encargada de abrir la plica del ganador de la modalidad de relato, que resultó ser el zaragozano Felipe Gracia con su obra El tiempo de un niño. El autor había manifestado su imposibilidad de viajar hasta Valencia de Don Juan y por ello María leyó al público su prosa ganadora.

Raquel, amiga y compañera de León, se encargó de hacer lo mismo con el apartado de poemas, para el que resultó primera clasificada la obra Del pensamiento más corto al poema más largo, de la malaguesa Ecarnación Rivero. Tampoco pudimos contar con su presencia física dada la gran distancia geográfica, así que Raquel seleccionó parte de su poemario para declamarlo ante público asistente.

Neruda de ocasión, el secretario local de Juventudes Socialistas y candiato número 5 al Congreso de los Diputados por León, Jorge Mateos Álvarez, tomó la palabra para obsequiar con un detalle de agradecimiento a la anfitriona de la velada en su sugerente y acogedor Café Diario.

Finalmente fue Isabel Revilla del Río, una de las creadoras del certámen en los años noventa, quien cerró el acto con unas sentidas palabras y emplazándo a todos a una nueva convocatoria en 2010.

viernes, 4 de enero de 2008

Réquiem por un campesino español

Ramón J. Sender


En estos días festivos, tras suculentas cenas entre compañeros y/o familiares, largas noches de jolgorio y mañanadas en la cama, al levantarse no hay nada mejor que leer unas horas al calor de una chispeante lumbre.

Eso hice uno de los pasados. Como no disponía de mucho tiempo, recurrí a una corta novela que localicé en una de estas colecciones que regalan los periódicos. Y resultó ser Réquiem por un campesino español, de Ramón J. Sender.

Es una obra sencilla de leer y más de entender. Cuenta la vida de una pequeña aldea campesina de Aragón en la que nace un joven llamado Paco, que luego recibirá como apodo 'el del molino'. En su infancia, este niño ayuda en sus labores a Mosén Millán, el cura del pueblo, hasta que un día acuden a dar la extremaunción a un pobre vecino que vive en un miserable barrio cavernícola. Es entonces cuando comienza a brotar el pensamiento crítico de Paco.

Al llegar la República, el padre de Paco es elegido concejal, puesto al que renuncia al deberse repetir los comicios y que será ocupado por el recién casado Paco. Éste tiene como objetivo acabar con la obligación de contribuir a un conde desconocido por el uso del monte, lo que molesta enormemente a los 'privilegiados' del pueblo.

Tras el golpe militar, en el pueblo se suceden las matanzas y paseos a cargo de los sublevados. Paco el del molino se esconde, y será el cura quien engañe a su familia para descubrir su paradero. El final, que es el principio de la novela, es claramente previsible.

La novela, pues, no pretende destacar ni en la forma ni en su contenido, pero es tan directa y de una sencillez tan marcada, que impresiona. Recoge a la perfección uno de tantos miles de casos que a lo largo de toda la geografía española sucedieron en nuestro más ominoso acontecimiento histórico.
Javier Revilla Casado

jueves, 3 de enero de 2008

"Religión, fundamentalismo y secularización"

Fundamentalismo religioso, modernidad y globalización


El historiador de la Universidad de Zaragoza, Julián Casanova, analizaba el pasado 22 de diciembre en El País por qué las religiones lejos de fenecer son cada vez más relevantes y cómo afecta los grandes movimientos migratorios que se producen en la era de la globalización en la aparición de nuevos misticismos:

"La historia de por qué las religiones se mantienen tan vivas a comienzos del siglo XXI y son cada vez más relevantes, no resulta fácil de contar. En realidad, las predicciones de muchos intelectuales, especialmente europeos, indicaban lo contrario. La secularización, inherente a las sociedades modernas, conduciría a un gradual e inevitable declive de las religiones. Se suponía que el proceso iniciado en el siglo XVIII con la Ilustración, y continuado con la revolución liberal y los movimientos socialistas, impondría la ciencia y la razón frente a la opresión religiosa. Cuanto más moderna y democrática fuera una sociedad, menos peso tendría la religión. Hubo incluso quienes profetizaron el fin de la religión, la muerte de Dios.

Destacados sociólogos de la religión, como José Casanova o Máximo Introvigne, creen que esa teoría de la secularización es el resultado del "eurocentrismo" vigente en parte del pensamiento occidental, la generalización de una situación que en la práctica sólo se produce en pocos países europeos, Francia y Alemania, fundamentalmente. No sería el caso, por supuesto, de Estados Unidos, una sociedad muy religiosa pese a ser moderna, racional y democrática. El "aspecto religioso" de Estados Unidos es algo que ya le llamó la atención a Alexis de Tocqueville, tal y como dejó escrito en sus reflexiones sobre la democracia en América. Quienes han tratado posteriormente de explicar esa aparente paradoja recuerdan que la vitalidad de la religión en Estados Unidos deriva de las condiciones creadas por la Primera Enmienda de su Constitución, que prohibía el establecimiento de cualquier religión en el Estado, mientras que garantizaba el libre ejercicio de la religión en la sociedad.

Pero la situación de Estados Unidos no resulta hoy tan excepcional y hay datos que prueban que la religión es, en muchas sociedades, más predominante que hace unas décadas, que crece en casi todos los países el número de personas que se definen "religiosas" y que los medios de comunicación dedican mucha más información que antes a los líderes y movimientos religiosos. Y el crecimiento afecta tanto a las religiones organizadas desde hace siglos como a las nuevas, que desde la ortodoxia suelen llamarse sectas.

Aunque desde Europa occidental resulte extraño, para entender algunas de las cosas que están pasando en el mundo, en la política internacional y en algunos de sus principales conflictos, hay que prestar la debida atención a esas manifestaciones religiosas y a algunos de los movimientos conservadores estrechamente conectados con ellas. Porque la primera constatación es que, contrariamente a lo que muchos creían, la mayoría de las religiones se han hecho en los últimos años más conservadoras y fundamentalistas, lo cual es cierto del islam, al que suele identificarse como el paradigma del fundamentalismo, pero también lo es del judaísmo, del hinduismo y del cristianismo, tanto protestante como católico.

El fundamentalismo, que une siempre la religión con la política, se manifiesta por su antimodernismo militante y, sobre todo, por su condena de cualquier forma de pluralismo, sea intelectual, social o religioso. En el caso del islam se percibe como un proceso de purificación dirigido a eliminar supuestas contaminaciones y a establecer un futuro inmediato que acabe con la historia y el presente profanos e impuros. Pero en Estados Unidos, la combinación de fundamentalismo y nacionalismo, tan presente en el actual mandato de George W. Bush, se ha propuesto eliminar del mundo no sólo al terrorismo sino también al mal. Tal tentación fundamentalista está muy presente en algunos de los políticos que aspiran a la candidatura republicana, como el mormón Mitt Romney o el predicador baptista Mike Huckabee.

Todos esos movimientos conservadores y fundamentalistas están sacando un enorme provecho de las oportunidades ofrecidas por la globalización y las nuevas tecnologías. Traspasan fronteras, controlan algunas de las redes de comunicación más avanzadas y compiten entre ellos por imponer su visión de cómo organizar el orden mundial, en tiempos de grandes movimientos migratorios y de reafirmación de identidades culturales. Así se explica el notable crecimiento experimentado por religiones que apenas tienen un siglo, como los mormones o los testigos de Jehová, la creación de cientos de nuevas iglesias y la consolidación de movimientos integristas dentro del catolicismo, el pentecostalismo y el islam.

Las prácticas religiosas tradicionales dejan paso a nuevas formas de misticismo. Las ideas y movimientos que criticaron a la religión desde el progreso y la razón han perdido fuerza, mientras que las religiones, reconvertidas y refundadas, se mantienen. Los sociólogos discuten la relación entre ese crecimiento de las religiones y el descrédito de las utopías políticas. Pero teorías e interpretaciones al margen, lo que resulta preocupante es ese impulso fundamentalista en la religión y en la política, que traspasa fronteras, ataca el pluralismo y persigue a los disidentes. Quienes crean que sólo está en el mundo islámico o en la América de Bush, que miren un poco dentro de sus casas."

miércoles, 2 de enero de 2008

IV Concurso literario Rafael Alberti

Clasificación

Modalidad Poesía

1. Del pensamiento más corto al poema más largo, La Colibrí 18,5

2. Poesía residual, por Jorge Sánchez 17

3. El ciclo del mal, por Durmiente 16,5

4. Maquinaria sedienta, por Sua 16,25

5. Luces y sombras, por Max Estrella 16

6. El canto de las hadas, por Volgin 15,5

7. Al otro lado del espejo, por Elysheba Cartas 15

8. Penélope, por Margariños 13,2

9. Tan libre como los versos, por Lynx 13

10. Veintena variopinta, Friedrich Lorca 12

11. Aunque despertar sea un infinitivo, por Adel 11,8

12. Fundido en negro, por Phnom 11,8

13. Quiero ser David el Gnomo, por Rimbaud 11,1

14. El beso, por Xuan Cravotta d´Artamendi 10,2

15. La musa y el poeta, por Zalmoxis 10

16. De paisaje La Mancha, por San Jorge 9,6

17. Sangran heridas a fuego abiertas, por Erosalma 9

18. Tres sonetos, Bartleby 8,6

19. Aquel 10 de diciembre, por Pedro Vlater 4,2


Modalidad relato

1. El tiempo de un niño, por Felipix 19

2. El río, por Bartleby 18

3. Volando más altos que los pájaros, por Algomar 17,25

4. La rosa de Siria, por Max Estrella 17,25

5. Levántate sin hacer ruido, por Elvira Bronte 17

6. El vuelo del cisne, por Algomar 16,75

7. La sonrisa amiga, por Algomar 15,5

8. Diario de la Antártida, por Tomé 15,5

9. La noche de los reyes, por Lawrencio XIX 14,25

10. Ladera del monte prieto, por Gutiérrez Solana 14

11. Causa-efecto, por Friedrich Lorca 14

12. Una equivocación puede cambiar tu vida, por Alex Wells 13,5

13. El pozo, por La libélula 13,5

14. La más bonita de todas las fiestas, por San Jorge 12,75

15. Como tantas otras historias, por Kate Kavlitz 12,5

16. La voz de la experiencia, por Abril 11,5

17. El encuentro de dos mundos, por Menelik 10,75

18. Reencuentro (variante número 1), por Martín del Buen Consejo 10,5

19. Cuento de media noche, por Xuan Cravotta d´Artamendi 10,5

20. María, por María 10

21. Message in a bottle, por Avrill_pyp 9,75

22. Los rayos anaranjados, por Lince 9,5

23. Trudes, la ciudad de la discordia, por Sua 9

lunes, 31 de diciembre de 2007

Lenin: El Estado y la revolución

Lenin, el Estado y la siniestra paradoja de la Revolución rusa

Título: El Estado y la revolución
Autor: Vladimir Ilich Uliánov
Editorial: Alianza Editorial
Lugar: Madrid
Año: 2006


Se convenga o no, como es el caso del que suscribe, con las tesis que Lenin expone en su libro El Estado y la revolución debe reconocerse la capacidad expositiva, argumentativa e interpretativa que el autor muestra del marxismo. Ciertamente, ni Engels ni Marx prestaron excesiva atención a la cuestión de qué hacer con el Estado hasta llegar a la sociedad comunista, lo que auspició distintas controversias en la historia de la izquierda, sobre todo a finales del siglo XIX y a principios del XX. Esta y otras fricciones sobre cuál había de ser la estrategia de la clase obrera para emanciparse dieron lugar a la aparición de la II y III Internacional.

Marx no era, en modo alguno, un utopista. En su obra analizó cómo a lo largo de la historia fueron naciendo distintas sociedades de las antiguas en base al incremento de las fuerzas productivas. De este modo, la sociedad feudal se mutó en la sociedad capitalista. La sociedad comunista, que él predijo en base a esta ley, surgiría de las entrañas de la capitalista. A ella, tras una revolución obrera, se llegaría tras la instauración de una breve dictadura del proletariado, consistente en que las clases oprimidas reprimirían a las clases opresoras que opusieran resistencias. En esa fase de transición de una sociedad a otra el Estado es imprescindible y eso es lo que diferencia básicamente al anarquismo del comunismo, en cómo llegar a la sociedad sin Estado. Ahí nos encontraríamos en la primera fase o fase inferior de la nueva sociedad: el socialismo. En esta los medios de producción se encontrarían colectivizados y se erradicaría la explotación del hombre por el hombre, ya que la propiedad privada habría dejado de existir. Pero es ya en la segunda fase, también denominada fase superior de la sociedad comunista, el momento en el que los vestigios de la sociedad capitalista desaparecen y la máxima “de cada cual según sus capacidades y a cada cual según sus necesidades” empieza a regir las conductas de los individuos. En esa fase, el Estado ya no será necesario y dejará de ser un instrumento represor de la minoría sobre la mayoría.

Su polémica con los revisionistas, seguidores de las tesis de Bernstein, se centra en la idea, que a juicio de Lenin es fruto del “oportunismo” de los “filisteos”, de la conquista pacífica del Estado por los trabajadores, que posibilitaría la armonía de clases sin necesidad alguna de destruirlo.

Lenin demuestra cómo sus tesis sobre el Estado son una fidedigna interpretación de la teoría marxista. Pero nunca la teoría se distanció tanto de la realidad si focalizamos nuestra atención en Rusia y en la revolución de 1917. Una vez conclusa esta, y alcanzado el poder por los bolcheviques, el Estado, lejos de extinguirse, se convirtió, por utilizar las mismas palabras que Lenin usaba para referirse a todas las revoluciones anteriores, “en un botín que los vencedores utilizaron para perfeccionar la maquinaria del Estado”. Y, ciertamente, si en la sociedad comunista que predijo Marx “no hay nadie a quien reprimir”, a los rusos, tras el paso por el poder de Stalin y de nuestro autor, como sarcásticamente recuerda Jesús Andrés Sanz en la introducción, probablemente den la razón a Lenin en que no hay nadie a quien reprimir, puesto que todos habían sido ya reprimidos.

Jorge Mateos Álvarez

domingo, 30 de diciembre de 2007

Jorge Mateos Álvarez, un socialista con futuro

Candidato a Diputado
I
Como ya habrán conocido por los medios de comunicación, Jorge Mateos Álvarez concurrirá, de cara a las próximas elecciones generales, como número 5 en la lista al Congreso de los Diputados por el PSOE en la circunscripción electoral de León.

Nos representa de este modo a los socialistas de la Agrupación de Valencia de Don Juan, a la que pertenece oficialmente desde en 2001, cuando se afilió a las Juventudes. Pero como bien dijo el Secretario Provincial, Miguel Martínez, en el Comité del PSOE-PSL que ratificó las listas, Jorge va a representar globalmente a todo el Sur de León.

Es un orgullo que nuestro compañero haya sido elegido para este puesto. Recogemos con ello el fruto de un trabajo silencioso pero continuo a lo largo de muchos años. Si bien no siempre ha habido una perfecta sintonía con los órganos superiores de nuestro Partido, desde Valencia de Don Juan hemos mantenido una absoluta lealtad a nuestras siglas, y hemos seguido trabajando en la sombra por las ideas de progreso y justicia social.

Hoy se nos reconoce dicho esfuerzo con la designación de Jorge Mateos, pero es imprescindible destacar también que su figura personal ha constituido el factor fundamental para que fuese elegido. Con 23 años, Jorge posee una formación profesional y política poco común. Es diplomado en Gestión y Administración Pública por la Universidad de León y licenciado en Ciencias Políticas en la Universidad de Santiago de Compostela. Políticamente, es actualmente el Secretario General de las Juventudes Socialistas de Valencia de Don Juan, es el Secretario de Acción Electoral y Nuevas Tecnologías de nuestra Agrupación local del PSOE, y compitió en el pasado Congreso de las JSL por la secretaría provincial quedando muy cerca de la victoria.

Me permitirán terminar dándoles una visión personal de Jorge, mi amigo Jorge. En efecto, desde que aquel chavalín delgaducho se afiliara a las Juventudes Socialistas nuestra relación política ha sido estrecha y fecunda, fraguando en los últimos años en una total y absoluta simbiosis. Muchas veces bromeamos con esto, pero es realmente cierto que nuestras carencias individuales se reducen considerablemente cuando trabajamos unidos.

Una relación política tan cercana, especialmente en los últimos 4 años, me ha hecho conocer también al Jorge persona. Si políticamente el adjetivo que mejor puedo darle es el de admirable, personalmente no encuentro otro más claro y contundente que el de amigo, de los de verdad, de los que están ahí en los malos momentos, que es cuando más se necesitan, aunque nos separasen cientos de kilómetros.

Por tanto sentimos una enorme alegría y satisfacción en nuestra Agrupación por la designación de Jorge Mateos. Hecho que nos hará trabajar, si cabe, con mayor ahínco y responsabilidad para lograr la victoria del PSOE en las próximas elecciones. Queremos llevar a Jorge al Congreso y que desde allí trabaje por el progreso y bienestar de todos los españoles, pues él más que nadie es un ciudadano del mundo, pero también, cómo no, atendiendo a las necesidades de nuestra comarca y de su Valencia de Don Juan natal.

sábado, 29 de diciembre de 2007

Velada literaria

OJOS COLOR DE BOSQUE

El próximo 3 de enero a las 22 horas, en el Café Diario, las Juventudes Socialistas de Valencia de Don Juan organizaremos la tradicional velada literaria, preludio de la entrega de premios de la IV edición del Concurso Literario Rafael Alberti. A continuación publicamos la obra que ganó la primera edición en la modalidad de poesía:

Ojos color de bosque


Soñé con
unos ojos que tenían el color de los bosques,
el calor de los fuegos, la bondad de mil cielos.
Te soñé antes de que aparecieses,
antes incluso de tu propio nacimiento.
Ha pasado largo tiempo desde que te intuí en mi cuerpo,
desde que la tormenta me acercase la esencia de ti.

Por eso, cuando te vi aquel día caluroso

como el viento de la tormenta que me acercó tu aroma,

supe que no podría haber otro,

que jamás desde tu encuentro

amaría a nadie corno te iba a amar a ti.

Me miraste, pero no me viste.

Sin embargo yo me quedé enganchada

en la espesura de tus pestañas,

en el desdén de tus movimientos al andar.

Desde entonces sé que moriré a tu lado,

que no habrá días en mi vida

sin la presencia de tus constantes latidos.

Porque sólo tú has comprendido

que hay secretos que debe guardarse uno.

Has parado el cambio del color de mis ojos,

has acunado la espera de los cuerpos,

has inventado nuevas formas de acercar tus labios a los míos.

Y aunque no lo creas, yo ya lo había soñado.

Había rozado el respeto tácito,

el candor en las pupilas, la caricia en las manos,

el querer y no saber cómo decir "te amo".

La libertad de intentarlo a pesar de los años que nos separan,

la nostalgia en las horas que transcurren inexorables,

el deseo de la quietud en el reloj.

Y aunque los demás no lo esperan

te voy a regalar esa parte de mi vida

que se empeña en mantenerse a tu lado,

que te acerca cada noche para huir de la añoranza.

Porque aunque el mundo no lo entienda

yo seguiré regalándote mis sueños,

cabalgando entre tu casa y mi casa,

entre mensaje y mensaje

para que tus manos, temblorosas, acaricien mi pelo.

Porque son tantos ya los años que te llevo esperando,

que si un segundo más llena el espacio

sin que yo te diga que te quiero,

no me perdonaré la torpeza

de no habértelo susurrado en el oído,

de no haber besado tus labios

con ternura incontrolada, con deseo desbocado.

Nunca me perdonaría, no despertarme un día

y que tu cuerpo no estuviese pletórico de lo que siento por ti.

Quiero hacer crecer la hierba sobre tu alma.

Quiero llenar la oquedad de mi vientre del cariño que desprendes.

Quiero que el desamor, si nos busca, no nos encuentre nunca.

Porque quiero que sepas que soñé con tus ojos,

con el color desmesuradamente verde

del bosque que los habita.


Olga María Martínez Rodríguez, ganadora del I Concurso Literario Rafael Alberti

Los -ismos territoriales y la patología victimista

La demagogia chovinista

Gabriel Tartella analizaba en El País, en al artículo "El desengaño catalán", a raíz de la deriva de la clase política catalana, enredada en su propio nacionalismo, algunas de las patologías victimistas de los comunitaristas a la hora de explicar la realidad socioeconómica de su territorio. El análisis me evoca a los furibundos leonesistas, culpando a Valladolid de todos los males de nuestra provincia:

"Argentina es un país políticamente sorprendente: su clase media tiene un alto nivel cultural, sus universidades producen científicos de talla mundial, al igual que la tienen sus artistas y escritores, y sin embargo sus votantes se han equivocado tantas veces, sus políticos han dado tales muestras de venalidad e incompetencia sin por eso perder popularidad, que uno queda pasmado. Lo mismo, o parecido, se podría decir de Cataluña. Buscando un denominador común que explique tal desfase entre la esfera intelectual y la política de ambas sociedades sólo encuentro uno: el nacionalismo. En ambas está arraigado ese sentimiento victimista que busca en el exterior la causa de los problemas propios, tendencia muy humana pero muy peligrosa, contra la que Casio advierte en el Julio César de Shakespeare: "La culpa de nuestra subordinación, querido Bruto, no está en nuestras estrellas, sino en nosotros mismos".

El inconveniente de buscar en el exterior la causa de nuestros problemas, de ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio, estriba en que, las más de las veces, nos equivocamos, y eso nos impide darles solución. Si un país se empeña en atribuir sus dificultades al Fondo Monetario Internacional o al imperialismo norteamericano, mal podrá resolverlas, por dos razones: la primera, porque no está en su poder modificar los estatutos del FMI ni la política exterior de Estados Unidos; la segunda, porque con toda probabilidad sus verdaderos problemas se deben a unos gobernantes ineptos y rapaces y a un electorado desorientado.

Esos gobernantes indignos, además, con toda seguridad utilizarán el señuelo exterior para distraer al público de su inepcia y latrocinio. Y una vez tragado el anzuelo nacionalista es muy difícil librarse de él: como al pez que picó, los esfuerzos por librarse lo clavan más en la carne. Cuanto peor vayan las cosas (que se venga abajo el sistema de transportes, por ejemplo, o se cuarteen los edificios, o se hagan evidentes el fracaso educativo, la corrupción y el soborno) más se atribuirá el fracaso a la perfidia exterior y el ciudadano medio, ya convencido de que pertenece a una colectividad sojuzgada, se indignará más con el enemigo externo: en Argentina, el imperialismo yanki (o el español, si a mano viene); en la Alemania de Hitler, los judíos; en la Italia de Mussolini, las naciones plutocráticas; en la España de Franco, el comunismo y la conspiración judeo-masónica; en la Cataluña de hoy, Madrid.

Se entra así en una espiral de razonamiento enfermo que puede conducir a proposiciones delirantes. Pocos recuerdan hoy que cuando Rusia lanzó el primer sputnik; el anticomunista general Franco echó el agua a su molino diciendo en un discurso que eso demostraba la eficacia de los regímenes autoritarios. En Cataluña se lleva años pidiendo la publicación de las famosas "balanzas fiscales", que demostrarían que Madrid explotaba a Cataluña. Ya el concepto de "balanza fiscal" es dudoso; pero cuando una entidad seria como el Servicio de Estudios de BBVA publica unas balanzas confeccionadas por un grupo de economistas de prestigio y se demuestra que Madrid es la comunidad más "explotada", los nacionalistas siguen impertérritos; una de dos, dicen: o seguimos pagando demasiado o, si no pagamos demasiado, es gracias a los nacionalistas.

En otras palabras, cualquier causa y su contraria tienen idéntico efecto: si nos explotan, necesitamos nacionalismo; y si no, también. El caso es parecido al del alcohólico que achacaba sus males a la soda. (...)"

Jorge Mateos Álvarez

viernes, 28 de diciembre de 2007

Concepción Mallo, la procuradora más inoperante

No ha intervenido en 2007

Inoperante es quien no opera, y operar es llevar algo a cabo. Por tanto, no hay mejor calificativo para 'nuestra' procuradora, la coyantina Concepción Mallo. Y es que, según se desprende de la 'radiografía del trabajo de los políticos en León' realizada por el periódico El Mundo-La Crónica y publicada por éste el pasado miércoles 26, Mallo es la única procuradora leonesa en las Cortes de Castilla y León que aún no ha realizado minguna intervención parlamentaria.

Concepción Mallo Álvarez termina el año sin haberse estrenado, tras haber logrado el acta de procuradora autonómica en las pasadas elecciones de mayo, representando a León y al Partido Popular.

La exconcejal de Valencia de Don Juan habrá dedicado estos meses a adaptarse a su nueva función política y a trasladarse a Valladolid, y nada de tiempo le ha quedado para realizar actividades legislativas. La vicepresidencia de la comisión de Interior y Justicia no es cargo baladí, y ocupará largas horas a Mallo, tantas como para impedirla mostrar su locuaz oratoria a la Cámara.

El periódico 'El Mundo-La Crónica de León' despacha tal falta de trabajo con una frase: Concepción Mallo aún no se ha estrenado ante sus señorías. Poca crítica si lo comparamos con los destructivos titulares que se han llevado los políticos de ideología socialista en otros análisis de este tipo.

Y es que en esta 'radiografía' no han podido criticar a los socialistas, pues la procuradora Ángela Marqués es una de las más activas del arco parlamentario castellanoleonés con 37 intervenciones, seguida de Victorina Alonso con 28, Inmaculada Larrauri con 27, Pedro Nieto con 24, Alfredo Villaverde con 14 y Ángel Villalba con 12.

jueves, 27 de diciembre de 2007

Nuestro potencial turístico: "La excusa del bacalao"

El Norte de Castilla, de ruta por la comarca coyantina

"Las calles de Valderas y el entorno terracampino, opciones para un paseo de Navidad". Ese es el segundo titular con el que Javier Prieto Gallego sugiere a los lectores de El Norte de Castilla que durante estas fiestas visiten la comarca coyantina. El reportaje prosigue así:

"Aunque el bacalao ha sido y sigue siendo un plato tradicional en la Cuaresma castellana, nada impide, y así sea por los siglos de los siglos, degustarlo en estas fechas navideñas tan proclives a las comilonas compulsivas. El bacalao es, en ese país vecino tan lejano llamado Portugal, uno de sus platos estrella de la Navidad. Así que puestos a celebrar cenas y comidas de hermandad bien puede valer la propuesta de un viaje gastronómico hasta la localidad leonesa de Valderas, famosa desde hace décadas por un bacalao al ajo arriero que ha terminado por conocerse como bacalao al estilo Valderas.

Y como antes o después puede haber tiempo para hacer hambre o hacer la digestión dando un garbeo por el pueblo o alrededores vale la pena saber que Valderas pasó por momentos de gran importancia estratégica cuando, en el siglo XII, se luchaba contra el musulmán en las defensas del Cea y el Esla de cara a ganar, con el tiempo, la del Duero, más al sur.

Uno de los episodios históricos más importantes y con mayor repercusión para sus habitantes acaeció en 1386 cuando el duque de Lancaster, en la lucha que emprendió para reivindicar su derecho al trono frente a los de Trastámara, se dirigió contra la localidad de Valderas, en su invasión de Castilla tras guerrear en Galicia y Portugal. Los de Valderas, viéndolas venir, prefirieron poner pies en polvorosa, no sin antes incendiar hasta las tejas para que el duque, en todo caso, sólo pudiera cargar sus cofres con la ceniza del desaguisado. Este gesto de desapego y rebeldía que dejó al duque con olor a chamusquina pero sin botín fue premiado más tarde por el monarca Juan I con una serie de privilegios y tratos de favor fiscales mediante los que los de Valderas consiguieron un cierto despegue económico.

Entre los empeños arquitectónicos que se vieron en el XIV estuvieron el de la reparación del recinto amurallado y el castillo, ambos nuevamente baqueteados durante los encontronazos nobiliarios que se vivieron a lo largo del XV.

Reliquias y arte

De aquella cincha amurallada quedan las dos reliquias de sus puertas. La de Santiago, la más alejada del centro, conecta con la calle que lleva el nombre del castillo, de Altafría. Junto al Ayuntamiento, la de las Arrejas, del siglo XIV, muestra maneras del gótico mudéjar mientras enseña, emparedada, los restos de la reja de madera que cortaba el paso al invasor. Muy cerca del arco se alza la iglesia de San Juan del Mercado, con un retablo mayor del siglo XVII. Caminando en la otra dirección se alcanza el edificio del Ayuntamiento y la plaza del Generalísimo, porticada en una de sus aceras. De ella arranca, hacia el norte, la calle Alonso Castrillo, a la que se asoma más de un palacete señorial de los siglos XVII y XVIII. Al final de la calle se encuentra el santuario del Socorro. El interior guarda importantes obras de arte, y muchas más su Museo de Arte Sacro, lamentablemente sin horarios de visita establecidos.

Sin salirse de esa zona, en la que se localiza el patrimonio monumental más interesante de Valderas, puede verse el palacete de los Cantarín Osorio y la plaza Mayor, en una de cuyas esquinas luce el antiguo Ayuntamiento, levantado en 1710 siguiendo unas trazas que recuerdan en mucho al de Astorga. También queda ahí la monumental iglesia de Santa María. Merece mucho la pena su restaurado retablo mayor, del siglo XVI, o el singular Cristo de la Concha. Siguiendo desde aquí la calle Castillos hacia arriba se desemboca en el espigón sobre el que se alzan los restos del castillo. Justo en el otro extremo de la población queda el seminario de San Mateo, levantado en el XVIII con el dinero que envió desde América fray Mateo de Panduro y Villafañe, natural de Valderas y obispo de La Paz, en Bolivia."

De interés

"En marcha. A valderas puede llegarse desde Becilla de Valderaduey por la VA-541, Villalpando o Valencia de Don Juan.

A pie hasta Campazas. Un agradable paseo puede llevar por caminos hasta Campazas siguiendo casi el mismo trazado que el del conocido Tren Burra que unió Palanquinos y Medina de Rioseco. El inició está en la carretera que enlaza con Villafer. Después de cruzar el río y dejar a un lado una carretera que sale por la derecha, hay que tomar el siguiente camino que salga por esa mano. El camino hacia Campazas-6 km- sigue bien marcado hasta una granja. Tras ella se divide en dos. Hay que tomar el ramal derecho y bordear el alambrado monte del Duque hasta que el camino pase sobre el arroyo Semillana. Nada más pasarlo se gira de nuevo a la derecha, siguiendo en paralelo a él ya está Campazas."

miércoles, 26 de diciembre de 2007

Tu juguete, su sonrisa

Un año más recogiendo juguetes y libros

Las Juventudes Socialistas de Valencia de Don Juan, en colaboración con las Juventudes Socialistas de León y Cruz Roja de León recogen, en la sede del PSOE, c/Luis Alonso, 11 (Valencia de Don Juan), libros y juguetes con la finalidad de que a ningún niño se se le hurte esas fiestas de una sonrisa por la carencia de regalos.

Las fechas y el horario de recogida es el siguiente:

Del 26 de diciembre al 4 de enero, de miércoles a sábado (ambos inclusive) de 17 horas a 19 horas y los sábados, además, de 12 a 13 horas.

Aguardamos su colaboración solidaria.

El asalto al Tribunal Constitucional por parte del PP

"Lerroux, Rajoy y el constitucional"

El director de El País Javier Moreno, publicaba el pasado 20 de diciembre un artículo de prensa en el que pretendía arrojar luz sobre el oscuro proceso pergeñado por las huestes de Mariano Rajoy para asaltar el Tribunal Constitucional:

"El 20 de agosto de 1932, al caer la noche, como acostumbraba, Manuel Azaña apuntó en su diario lo siguiente: "Lerroux ha hecho a los periódicos unas declaraciones asombrosas; dice que Sanjurjo le invitó a tomar parte de la conspiración, y que él se negó". Breve y demoledor, este comentario del entonces presidente del Gobierno (página 1.066 del tercer volumen de sus obras completas, recientemente editadas en un gigantesco esfuerzo en favor de la memoria y la democracia por Santos Juliá y el Centro de Estudios Constitucionales) resume en dos frases la personalidad de Lerroux, a la sazón dirigente del Partido Radical. Lerroux, que no es hoy ni siquiera una sombra en el pensamiento de la mayoría de los españoles, constituyó, sin embargo, el epítome del político venal, inconstante, de verborrea fácil y frivolidad oceánica, cuya habilidad maniobrera le encumbró durante un breve y desgraciado momento de la historia a los más altos cargos en la Segunda República.

Hay que situarse en la escena para comprender el asombro de Azaña por la reacción de Lerroux a la sanjurjada, como vino enseguida a denominarse el golpe de Estado que, calentados los cascos por el Estatuto de Autonomía de Cataluña, entre otros asuntos, había intentado en Sevilla el general Sanjurjo diez días antes. La asonada fracasó, primero en Madrid y luego en la capital andaluza, y el general, llevado a juicio, fue condenado a muerte, pena que resultaría luego conmutada por cárcel a instancia, precisamente, del propio Azaña.

Resulta fascinante, visto en retrospectiva, que entre declaraciones en galimatías a los periódicos, tarascadas en el Congreso de los Diputados y la confusión propia de tales situaciones tenga Azaña unos segundos para acertar con este pequeño apunte en dos de las características que han arruinado tantas veces las mejores oportunidades de España a lo largo del siglo XX: el carácter voluble de muchos de sus políticos y la debilidad de sus convicciones democráticas, rasgo este último del que la parte más asilvestrada de la derecha política no ha logrado deshacerse del todo aun hoy.

La anécdota de Lerroux, además, pone el foco sobre otra cuestión que en cualquier democracia occidental sería imposible de ignorar, pero que en la España de hoy resulta casi siempre inasible. A saber: ante la revelación de un hecho especialmente grave que afecte al Gobierno o al Estado, la pregunta de cuánto sabía el líder, cuándo lo supo y hasta dónde consintió. En la barahúnda que debieron ser aquellos días, Azaña garabatea sólo unas palabras, sumergidas además en un mar de centenares de páginas que abarca uno de los periodos más agitados de nuestra historia, pero ahí se perfila esa pequeña joya sobre la relación entre carácter y complot político: "Dice que Sanjurjo le invitó, etcétera".

Viene esta larga introducción a cuento de uno de los episodios más graves que ha sufrido la democracia en España en los últimos años. Quiero hacer constar por adelantado, para evitar en la medida de lo razonable los aspavientos de los corifeos mediáticos que tratarán de arrimar el ascua a sus mentiras, que no planteo paralelismo histórico alguno entre la sanjurjada y el reciente intento del Partido Popular de hacerse con el control del Tribunal Constitucional para, so capa de buen derecho, dejar en las raspas la legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero, a comenzar por la reforma del Estatuto de Autonomía de Cataluña (siempre el Estatuto de Cataluña), el matrimonio entre homosexuales después, la ley de paridad, y así hasta una docena de normas aprobadas por el Congreso de los Diputados que han transformado este país desde que el PSOE ganase las atormentadas elecciones del 14 de marzo de 2004.

Si traigo a colación la idea de Azaña es porque, muy oportunamente, coloca el debate del desgraciado asunto del Constitucional en unos términos que el Partido Popular ha logrado evitar en las últimas semanas, con lo que todo el suceso amenaza con acabar en un espulgadero jurídico para especialistas en técnica procesal sin consecuencia política alguna para sus responsables.

La pregunta, por tanto, es: ¿qué papel ha jugado Mariano Rajoy en el intento de asalto del PP al Alto Tribunal? ¿Cuándo supo de las intenciones y de los métodos empleados para ello por sus lugartenientes? Y, sobre todo, ¿hasta qué punto estuvo informado de lo ilegítimo del procedimiento? Procedimiento, por cierto, merecedor luego del más grave reproche ("abuso procesal" y "fraude de ley") que el Alto Tribunal ha dirigido en sus años de historia a un partido político, lo que, en el caso del PP, formación que con diez millones de votantes aspira legítimamente al Gobierno de la nación, resulta especialmente inquietante.

Los hechos son conocidos, aunque no por la generalidad de los españoles, puesto que como viene aconteciendo de unos años a esta parte, una facción de la prensa nacional oculta o deforma la información a su parroquia hasta hacer imposible de todo punto el debate democrático, cuyo deterioro intencionado socava las condiciones de posibilidad de la democracia misma. Por lo demás, resulta comprensible que, habiendo formado parte de la conspiración, algún periódico que se autoproclama adalid de la investigación no quiera afanarse ahora en contar con claridad el suceso que, en esencia, consiste en lo siguiente.

El 26 de octubre, 62 diputados del Partido Popular, entre los que no se encontraba Mariano Rajoy, presentaron una recusación contra tres magistrados con la intención declarada de reequilibrar a su favor las fuerzas en el seno del Constitucional, garante último de la Carta Magna e institución, por tanto, que cualquier partido político con un mínimo de decencia y responsabilidad democrática debería mantener fuera de la batalla diaria. Para ello, tuvieron la ocurrencia de fotocopiar, como único sostén de tan alocada e irresponsable estrategia, una noticia prefabricada que oportunamente había difundido el diario El Mundo el día anterior y que a la postre habría de demostrarse falsa cuando seis magistrados, progresistas unos, conservadores otros, asqueados todos por la mentira publicada, decidieron negarla en público en los términos más contundentes.

Ha querido la casualidad que precisamente esta semana, en la que vence el mandato del tercio de magistrados del Tribunal que nombra el Senado sin que sus señorías estén en condiciones de elegir a los sustitutos por el chantaje al que el PP tiene sometido al sistema constitucional español (en situación similar se encuentra el Consejo General del Poder Judicial), hayamos venido a conocer la vis más esperpéntica de uno de los protagonistas del enredo. El magistrado Roberto García-Calvo, elegido para el Tribunal Constitucional en 2001 a propuesta del partido de Rajoy, antiguo falangista con mando en plaza en Almería, tuvo un insustancial incidente de tráfico con un joven el pasado julio. Donde hubo siempre queda y, pistola en mano, García-Calvo amenazó al muchacho con meterle un tiro en la sien al grito de "yo soy juez", según la denuncia que el afectado presentó en comisaría al día siguiente de los hechos sin conocer todavía la identidad del caballero, relato que éste niega. La responsabilidad principal de que un individuo como García-Calvo se siente en el más alto tribunal español reside, en primer lugar, en el PP, que le propuso. Pero también los socialistas, que aceptaron su candidatura (la ratificación exige tres quintos de los diputados) a cambio de algún plato de lentejas en otro organismo, deben una explicación a sus votantes.

Es posible que personajes como García-Calvo (o su compañero en las desgraciadas andanzas que han atormentado al tribunal este año, Jorge Rodríguez-Zapata) hayan diseñado desde dentro la malhadada estrategia para tratar de asegurarle al Partido Popular el control del Constitucional. Es más que posible también que los sectores más irresponsables del Partido Popular hayan cedido a estos deseos de mangonear en demasía y se hayan adentrado así, sin más reflexión, en la ciénaga de la desestabilización del Tribunal. Pero resulta inadmisible que el líder del partido les haya dejado hacer o, peor todavía, les haya dado su visto bueno, de lo que cabe sospecha razonable.

Envuelto en una cultivada mezcla de nonchalance, aroma de cigarro habano y afición a los deportes -a lo que cabe sumar las escasas o nulas decisiones arriesgadas que ha tomado en el seno de su organización-, Rajoy pasa por hombre prudente. Pero acreditar que se está capacitado para los más altos puestos de responsabilidad exige también apartar el puro, dejar el fútbol y frenar a los suyos cuando la desmesura les lleva, como en esta ocasión, a poner en peligro todo el entramado jurídico del Estado. Si en marzo Mariano Rajoy pretende la confianza de los españoles, debería haber explicado antes qué supo, cuándo lo supo y qué hizo, o dejó de hacer, para impedir el mayor dislate que un partido de gobierno ha cometido en el ámbito institucional en España en los últimos años. Lerroux, al menos, aclaró luego que él se había negado."

lunes, 24 de diciembre de 2007

La militancia coyantina hace sus propuestas para el Congreso y el Senado

Candidatos leoneses y cena

El pasado sábado 22, se celebró una Asamblea Extraordinaria en la que los militantes de la Agrupación Socialista de Valencia de Don Juan hicieron sus propuestas de nombres de cara a configurar las listas electorales al Congreso y al Senado.

Para la Cámara Baja, se aprobó por unanimidad la siguiente lista:

1.- José Antonio Alonso (actual Ministro de Defensa)
2.- Amparo Valcarce (actual Secretaria de Estado de Asuntos Sociales)
3.- Rosario Velasco (actual Diputada)
4.- Javier Revilla Casado (secretario general de los socialistas de Valencia de Don Juan)
5.- Rubén Fernández García (portavoz del grupo socialista en Santa María del Páramo)

Para el Senado, salió adelante por asentimiento la terna de titulares propuesta por la Comisión Ejecutiva Provincial, a saber:

1.- Antonio Canedo Aller (alcalde de Camponaraya)
2.- Ana Luisa Durán (alcaldesa de Villablino)
3.- Miguel Martínez (alcalde de San Andrés del Rabanedo)

A continuación varios militantes propusieron como suplentes a los titulares de la Cámara Alta a diferentes alcaldes de nuestra comarca, quedando como los tres más votados los siguientes:

1.- Urbano Seco Vallinas (alcalde de Gordoncillo)
2.- Ceferino Revilla González (alcalde de Santa Cristina de Valmadrigal)
3.- Antonio Lozano Andrés (alcalde de Fresno de la Vega)

Éstas serán por tanto las propuestas que los delegados de la Agrupación Socialista de Valencia de Don Juan defenderán en el próximo Comité Provincial del PSOE-PSL a celebrar el viernes 28 en León.

Cena de fin de año

Como es ya habitual en los últimos 11 años, la noche del mismo día 22 los militantes y simpatizantes de la agrupación socialista coyantina se reunieron en un restaurante de Valencia de Don Juan para cenar, cerrando así una jornada de intensa actividad.

Nuestra agrupación cumplió este 2007 que ya termina sus primeros 30 años, tras su refundación en 1977.

domingo, 23 de diciembre de 2007

Autonomía leonesa: una reivindicación socialista (I)

Desmontemos una estrategia infame

Haciendo uso de la libertad, tan maltratada durante tantas singladuras y no demasiado preservada en los tiempos que corren, deseo expresar algunos pensamientos bastante madurados sobre una cuestión trillada, pero que alberga demasiadas confusiones y yerros, seguramente por la deliberada actitud de quienes huyen de este debate como de la peste. Como se desprende con nitidez del título que encabeza estas palabras, trataré el enjundioso asunto de la autonomía leonesa o, mejor dicho, de la ausencia de autonomía leonesa. Y lo haré desde una posición meridianamente socialista, desde convicciones progresistas e igualitarias.


En estas líneas la intención primordial es aportar razones y datos elocuentes para emprender un camino cuyo afán central no puede ser otro que desmontar una infame y dañina estrategia que ha venido llenando nuestros lares de inmundicia y degradación. Todos sabemos que algunos socialistas, amigos de la oscuridad y la manipulación, han desarrollado con habilidad la eficiente maniobra de asociar la reivindicación de la autonomía para la región leonesa con el nacionalismo o con teorías comunitaristas; han querido inocular en la mente de los ciudadanos que hablar de autonomía para León es propio de conservadores, de carcas nacionalistas y de atrasados defensores de derechos colectivos y de entidades metafísicas y patrioteras. Han pretendido, en definitiva, identificar la lucha cívica por la constitución de una comunidad autónoma leonesa con un posicionamiento alejado por completo del socialismo.

Para llevar a buen término esta inteligente y artera táctica no han escatimado comparaciones gratuitas y falsas: sois como los nacionalistas vascos; sois cavernícolas; utilizáis la historia cual dementes independentistas; queréis la segregación como el PNV; y un abultado etcétera de interesadas patrañas y lamentables embustes tan tendenciosos como reprobables. Como en toda tierra de garbanzos, en este variopinto e inverosímil grupo de “castellanoleoneses”, de defensores de la continuación de “Castilla y León”, existen algunos cuantos más razonables que, al menos, se preocupan por pedirnos argumentos, por demandarnos alguna explicación de nuestra postura. Como digo, estos muestran un mayor sentido común, pero no deja de ser gracioso y paradójico: los que deberían explicar el sinsentido de “Castilla y León”, quienes deberían desentrañar y aclarar los tejemanejes, las medidas antidemocráticas, los intereses y las inmoralidades que se cobijan detrás de la creación ficticia de “Castilla y León”, son los que nos emplazan a explicar por qué queremos que la región leonesa sea tratada como las demás regiones españolas, por qué anhelamos que se desuna de una vez lo que unos cuantos desgraciados políticos decidieron juntar, machacando y triturando la historia, la igualdad, la justicia, la voluntad mayoritaria de los ciudadanos leoneses, la Constitución Española de 1978, el sentido común, la racionalidad…Esto es el mundo al revés: los que cometen el delito exigen explicaciones a las víctimas y, para más crueldad, las hacen pasar por culpables de querer desmontar la delictiva invención que tanto daño ha causado.

Como señalaba con anterioridad, el pilar nuclear de los socialistas que siguen apostando por la existencia política de la comunidad autónoma de Castilla y León es que defender la autonomía para la región de León (y, por ende, la autonomía para la región castellana del norte, Castilla la Vieja, de toda la vida) es definitorio de teorías e idearios nacionalistas y absolutamente ajeno a los presupuestos socialistas o a planteamientos progresistas. Aquí radica la trampa; esta es la artimaña utilizada por los socialistas "castellanoleonesistas" para negar la autonomía para la región leonesa.Es una estrategia que cala con facilidad en los ciudadanos de la calle que no se detienen a analizar los mensajes que reciben y que, por ello mismo, tienden de manera natural a efectuar una simplificadora asociación de ideas: “si los vascos se quieren separar de España y los leoneses se quieren separar de Castilla, entonces los leoneses son iguales que los vascos; como los vascos son nacionalistas, los leoneses, también; como los nacionalistas vascos están mal vistos porque lo quieren todo para ellos, pretenden imponer su lengua y su ideario y quieren romper España, los nacionalistas leoneses tienen que estar mal vistos igualmente porque son insolidarios, pretenden rescatar e imponer su lengua y sus ancestrales costumbres y quieren romper Castilla y León”. Con esta base, los socialistas “castellanoleonesistas” tienen más de la mitad del trabajo hecho. Para lo que queda, la Junta de Castilla y León se saca de la manga la Fundación Villalar, se introduce un poco de doctrina castellanoleonesa en las escuelas, se inventa la historia (es decir, se falsifica y se tergiversa), se denigra al “leonesismo nacionalista”, etc. y a seguir para adelante. Si a todo ello le sumamos el imprescindible apoyo de la conservadora y caciquil derecha castellanoleonesa, con sus máximas inmovilistas y reaccionarias: "El mapa autonómico está cerrado, no tiene marcha atrás", la victoria está asegurada.

Este es el núcleo esencial de la estrategia infame que contribuye poderosamente al silencio aséptico o a la desafección de los ciudadanos leoneses, lo cual constituye uno de los pasos indispensables para que Castilla y León siga caminando a sus anchas, con las inabarcables cantidades de inmoralidad, en todos los órdenes, que ese triste camino implica. En una posterior entrada intentaré plantear algunos puntos básicos con los que se puede ir desmontanto esta nociva estrategia.

Daniel González Colinas

viernes, 21 de diciembre de 2007

Ecologistas en Acción presenta alegaciones al proyecto de la macrogranja avícola

Medio Ambiente

Inexplicáblemente el movimiento ecologista hasta el día de hoy había permanecido impasible ante las diversas actuaciones que en el mandato de Juan Martínez Majo se han ejecutado o se planean desarrollar en Valencia de Don Juan.

Nosotros, como partido político, nos hemos limitado a denunciar públicamente algunas de ellas (canalización del río Esla, asfaltado de la vía verde, supresión de árboles centenarios en parques y jardines, vertidos incontrolados, etc). Pero nuestras críticas siempre han recibido la misma respuesta: intereses políticos, oportunismo político, oposición política, ...

No es verdad. El que esto escribe se ha "mojado" muchas veces con estos temas, llegando incluso a la prensa escrita, pero siempre desde su posición como dirigente de las Juventudes Socialistas -primero- y de la Agrupación Socialista -ahora-. Por tanto, nunca he podido aprovechar esos supuestos "beneficios políticos personales" al igual que tampoco lo han hecho otros compañeros que también se han atrevido a criticar estos aspectos, en la medida que nunca hemos ostentado cargos públicos (no somos concejales).

Para que hubiesen tenido un mínimo éxito, tales críticas debían haber sido lanzadas desde los grupos ecologistas, para que la ciudadanía hubiese reflexionado sobre ellos al venir desde organizaciones políticamente imparciales y movidas exclusivamente por intereses medioambientales. Pero hasta hoy no se ha dado el caso, aunque más vale tarde que nunca.

Granja avícola

Ecologistas en Acción ha presentado alegaciones a la Autorización Ambiental y el Estudio de Impacto Ambiental de las futuras instalaciones de la macroexplotación avícola que la empresa Cantos Blancos Norte, promueve en Valencia de Don Juan y Villabraz.

El colectivo exige la nulidad de pleno derecho de los expedientes sometidos a información pública, porque se están tramitando de forma independiente, mientras las instalaciones pertenecen a la misma explotación y que requieren, por tanto, un tratamiento medioambiental y administrativo único.

Ecologistas en Acción emitió un comunicado que reseñó ayer el Diario de León. En él califican como «imperdonable» que las deyecciones sean vertidas como abono en fincas de la Red Natura 2000 (ZEPA Oteros-Campos) y que no se haya evaluado correctamente el impacto del aporte de gallinaza. «La explotación de gallinas ponedoras constituye hoy en día una de las prácticas más inaceptables y crueles, hacinamiento extremo, muda forzada, eliminación sistemática mediante triturado o simple desecho de pollitos machos».

Compra de terrenos

Según se informó ayer desde el Ayuntamiento coyantino, ayer estaba prevista la firma para la adquisición de terrenos para la ubicación de estas granjas, cuyo proyecto prevé la inversión de 30 millones de euros y contempla la instalación de tres plantas (una de recrío, otra de ponedoras y otra de gallinas camperas).

Quizá no sea -a nuestro juicio- el más flagrante atentado contra el patrimonio natural que ha realizado o se plantea desarrollar en nuestro municipio, pues ¿qué pasó con el río, la vía verde, o los jardines?, ¿por qué no se hacen públicas las emisiones de Ceranor?, ¿por qué no se explica todo lo relacionado con el campo de golf?

Las granjas de Cantos Blancos Norte en Valencia de Don Juan y Villabraz supondrán riqueza económica, tanto por los puestos de trabajo directos e indirectos que crearán como por la demanda de piensos para la alimentación de las aves, que beneficiará a los productores agrarios. Sin embargo ya hemos manifestado en el pasado que la economía no justifica ninguno de los posibles problemas ecológicos o patrimoniales que implique cualquier proyecto.

Hay que estudiar, por tanto, la ubicación de las granjas para evitar que los malos olores lleguen a la población y hay que tener muy claro el tratamiento de los excrementos y desechos de las aves. Hay que cumplir, ante todo, la legislación vigente, en materia de urbanismo pero sobre todo, cuando los proyectos puedan afectarlas, en cuanto a la preservación del patrimonio natural y a la salud de los ciudadanos, que deben ser aspectos primordiales en nuestra sociedad.

Para que todo este proceso concluya de modo satisfactorio, es de agradecer la intervención de los ecologistas, pues cualquiera de nuestros toques de atención hubiesen sido nuevamente tildados de políticos o electoralistas (eso si no se nos hubiese acusado injustamente de ir en contra del desarrollo de la localidad, como ya se ha hecho en numerosas ocasiones). Por ello animamos a estos colectivos a que estudien otros proyectos existentes en nuestra localidad, porque aquí pueden tener un filón para su acción reivindicativa.

Javier Revilla Casado